miércoles, 10 de septiembre de 2008

Mañana se cumplen 35 años con las alamedas cerradas

Máximo Kinast (especial para ARGENPRESS.info)

¿Qué más se puede decir? En la larga historia de los pueblos, 35 años es un tiempo corto como un suspiro, pero para cada ser humanos es toda una vida. Y muchas cosas han cambiado.

El fin supremo del Estado era el bienestar de sus ciudadanos. Don Pedro Aguirre Cerda (1938-1942) lo resumió en una frase genial: "Pan, techo y abrigo". Su política fue asegurar el bienestar mínimo de los gobernados permitiéndoles cubrir sus necesidades básicas. El Compañero Presidente, Dr. Salvador Allende insistió en ellas en su "revolución a la chilena, con empanadas y vino tinto" y añadió a sus preocupaciones de gobernante, la educación y la salud. 

La imperfecta democracia chilena fue asaltada por Gabriel González (1946-1952), con su Ley Maldita, que estableció legalmente una división entre los habitantes de Chile en razón de sus ideas políticas y reabrió el campo de concentración de Pisagua para llevar presos a los comunistas. Aunque fue derogada en 1964, por exigencia popular, las listas negras siguieron funcionando y la división se mantuvo. No hubo una democracia plena hasta 1970 y sólo duró mil días. 

El Compañero Presidente respetó las libertades y abrió las alamedas para todos los chilenos y chilenas. Nacionalizó el cobre, el "sueldo de Chile" con el cien por ciento de los votos de todos los parlamentarios, pero muchos ya llevaban el puñal bajo el poncho, porque ésto era doloroso para las transnacionales. Chile pudo soñar, por mil días, con la igualdad de oportunidades para todas y para todos, con la igualdad ante la ley y al abrir las alamedas nos abrió una esperanza en el futuro.

Fue una revolución inteligente, mirando al futuro, creando tres áreas de actividad económica: la privada, la pública y la mixta. Pero eso era demasiado. Aunque las expropiaciones se pagaron y se hicieron cumpliendo fielmente con leyes de la República, lo que realmente le importaba a la Derecha y a los Estados Unidos era que el pueblo -en esos mil días- fue dueño de unos cien mil millones de dólares y eso lo hacía libre y dueño de su futuro. 

No era algo que el Premio Nóbel de la Paz, Henry Kissinger, y el Presidente dimitido por mentiroso de los Estados Unidos, pudieran permitir. Las "gentes de bien", esas de los barrios altos de la capital estaban consternadas con tanto "roto alzado". Había que hacer algo para que todo siguiera igual. Y enviaron al más inverecundo de todos ellos, a Agustín Edwards, dueño de El Mercurio (el diario que miente), a explicarles la situación y pedirles que intervinieran. Hay documentos de sobra que así lo acreditan, y son muchos de fuentes gringas, como la CIA o el Congreso de USA. 

Y se inició la más feroz campaña contra el pueblo de Chile. La CIA llegó el extremo de inventar la palabra "desestabilizar" para explicar y describir el acoso al Gobierno constitucional de Chile. Y los comerciantes escondieron sus mercaderías para crear el desabastecimiento y la CIA organizó y financió la huelga de los camioneros. Y el Mercurio, en un acto de infinita desvergüenza tildó de ineficaz al Gobierno y le culpó del desabastecimiento y de la huelga y hasta hoy hay imbéciles que quieren seguir creyendo y hacer creer que el Gobierno del Pueblo provocaba el desabastecimiento.

El Compañero Presidente respondió con serenidad. El pueblo se organizó para abastecerse. No prohibió las libertades, ni siquiera a los calumniadores profesionales de la prensa mercantilista. Y el pueblo respondió en las elecciones libres de marzo de 1973 dándole un mayor respaldo a la Unidad Popular, que auguraban un amplio triunfo si se hacía una consulta popular: un plebiscito.

No podía ser. Las viejas pitucas sonaron las cacerolas. La CIA soltó dolares a paladas. Patria y Libertad, la organización nazi, multiplicó sus atentados contra personas y contra bienes del Estado y la Democracia Cristiana, encabezada por el inverecundo y mentiroso Patricio Aylwin se encargo de tirar maíz a los milikos para que dieran pronto el Golpe y de conversar con el Dr. Allende sobre su apoyo a un plebiscito. Siempre la DC ha jugado a dos bandas.

Mañana se cumplen 35 años del Golpe de Estado, dado por "generales rastreros" instigados por la Democracia Cristiana y financiados por la CIA. Se inventaron mentiras para desinformar. Que había un "Plan Zeta" para asesinar a toda la gente de bien... (sólo el inverecundo y asesino cura Hasbun todavía se lo cree); que el golpe era contra el cáncer marxista; que lo milikos se quedarían unos días y luego le darían el Poder a la Democracia Cristiana; que el Congreso y la Corte Suprema y la Contraloría avalaban el Golpe, y miles más. Todo falso. Por ejemplo, el día 12 había de todo en todas las tiendas, lo que prueba que el desabastecimiento era ficticio, creado por los momios por órdenes de la CIA. Así lo ha reconocido la propia CIA.

Y tuvimos 17 años de Dictadura. Y muchos carasduras que colaboraron con los genocidas se reubicaron de demócratas en la UDI y hasta en Renovación Nacional. Y los Democrata Cristianos cantaron victoria, pero como los milikos no les dieron el Poder, se hicieron oposición y crearon con sociatas reconvertidos en neoliberales una entidad política que llamaron Concertación.

Y esa Concertación concertó con las Fuerzas Armadas la impunidad y el respeto a la Constitución espúrea de 1980 y a los énclaves de Poder de la Democracia Tutelada que entregó el Dictador cuando ya no pudo robar más. Porque la verdad del Golpe de Estado es que se dio para robar los bienes de las áreas de Propiedad Social y de Propiedad Mixta: ¡unos cien mil millones de dólares de los de ahora!

Y los uniformados, además de asesinar, torturar y mentir se dedicaron a robar. Unos abiertamente para guardar sus dineros mal habidos en el Banco Rigs y en otros paraísos fiscales; y otros robaron institucionalmente las mejores tierras de Chile, los ingresos del poco cobre que queda de propiedad del Estado, y se pagaron doble sueldo durante 17 años, por una guerra inventada, que al final, hace poco, han reconocido que hubo una Política de Terrorismo de Estado.

¿Pero que otra cosa se puede esperar de organizaciones mafiosas de asesinos profesionales? Porque eso son nuestros uniformados, nuestros "gloriosos soldados".

Pero lo más grave es que durante 18 años hemos soportado a la Concertación coaligada con la Unión por Chile (UDI +RN), "Chile entre dos derechas" que han robado o privatizado (que es lo mismo) los bienes del estado y del pueblo de Chile durante 18 años, logrando crear una de las mayores desigualdades entre ricos y pobres del mundo. 

Y lo que es peor, nos han vendido la pomada de la libertad de mercados, una forma de robar a los pobres para que los ricos sean más ricos. Una ideología implantada en Chile por un misógino imbécil, Jorge Guzmán, que ha conseguido cambiar la mentalidad de los chilenos y de las chilenas. Ahora la educación es un negocio. La salud es un negocio. El pan es negocio, el techo es negocio y el abrigo es negocio. Hasta el agua nos han quitado. ¡No te vendas, aire! Así dijo Neruda en su Oda al Aire. Es lo único que nos va quedando, como vaticinara el poeta.

Treinta y cinco años de comernos el coco. Treinta y cinco años de pelotones y pelotudos en TV y en la prensa, vendiendo la pomada del neoliberalismo, financiados por el Estado de Chile. Ahora que ha fracasado en todo el mundo... Ahora que los Estados Unidos están en bancarrota... ¿Qué pomada nos van a vender? ¿Que harán para seguir chupando del bote?

¡Que falta nos hace, Compañero Presidente!

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