lunes, 29 de septiembre de 2008

Rusia dio libre acceso a los archivos del Pacto de Munich

RIA NOVOSTI

El Servicio de Inteligencia Exterior (SIE) de Rusia desveló la documentación relacionada con el Pacto de Munich de 1938, el que dio comienzo a los más dramáticos acontecimientos del siglo XX.

"La documentación desvelada refleja los procesos políticos que se operaron antes y después de la firma del Pacto de Munich (el 30 de septiembre de 1938), al que denominan también "confabulación de Munich", dijo a RIA Novosti el jefe de la oficina de prensa del SIE, Serguei Ivanov.

Los documentos en cuestión permiten ver, en particular, qué información recibían los dirigentes políticos de la URSS sobre los preparativos de la reunión entre los primeros ministros de Gran Bretaña y Francia, Neville Chamberlain y Edouard Daladier, por una parte, y Adolfo Hitler y Benito Mussolini, por la otra.

En particular, se hace obvio que Gran Bretaña y Francia presionaron mucho sobre Checoslovaquia, exigiendo ceder parte de su territorio a Alemania. En esencia, fueron destruidos muchos elementos del sistema de resistencia colectiva al agresor. Los políticos occidentales lo hacían a espaldas de la Unión Soviética, la que tenía firmados los convenios de ayuda mutua con Checoslovaquia y Francia.

Los documentos desvelados revelan detalles de la correspondencia que las embajadas de los países europeos mantenían con los respectivos Ministerios de Exteriores. "Ya en noviembre de 1938, los embajadores informaban que Gran Bretaña y Francia no iban a oponer resistencia a la expansión de Alemania hacia el Este", subrayó Ivanov.

A su vez Lev Sotskov, general retirado del SIE, expresó la seguridad de que el Pacto de Munich tuvo por resultado la destrucción del sistema de seguridad colectiva en Europa y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Según el general, los archivos abiertos permiten reconsiderar el papel que desempeñaron los líderes de las principales potencias en los procesos políticos que se operaban en Europa a finales de la década del 30.

Son especialmente valiosos los documentos en los que se analizan la situación que surgió en Europa tras la firma del Pacto y la posición mantenida por Inglaterra, la que intentó arrastrar a la guerra a Alemania y la URSS, dijo Sotskov. En particular, agentes rusos lograron interceptar en diciembre de 1938 unos informes de los embajadores finlandeses en Londres, París y Varsovia sobre los planes de la expansión alemana hacia el Este y la posición mantenida al respecto por los círculos gobernantes de Inglaterra, Francia y Polonia. "La posición de Inglaterra es la siguiente: esperemos a que se produzca una colisión entre Alemania y la URSS", informaba el embajador finés a su Gobierno.

Al comentar ese documento, Sotskov explicó que en tal situación la Unión Soviética procuró oponer lo que fuese posible a la agresión hitleriana. Debido a los esfuerzos de la URSS, Inglaterra y Francia se vieron obligadas a dirigir sus misiones militares a Moscú para sostener negociaciones.

"Moscú ofreció la más detallada información sobre los recursos que la parte soviética podría oponerle a la Alemania de Hitler. En caso de concertarse un convenio anti-Hitler con Inglaterra y Francia, la URSS se comprometía a emplear 120 divisiones de infantería, 16 divisiones de caballería, cinco mil carros blindados y otros tantos aviones", informó Sotskov.

Pero las negociaciones no dieron resultado. Se hizo obvio que Inglaterra y Francia perseguían sus propios objetivos. Los documentos hacen ver que Francia e Inglaterra comprendían muy bien que la posición de ellas metía a la URSS en un atolladero y que Moscú debido a ello se vería obligado a buscar un acuerdo con los alemanes.

Como resultado, la URSS firmó el Pacto de No Agresión con Alemania, ganando con ello tiempo para prepararse a rechazar la agresión.

El modelo de Munich, el de pacificar al agresor, no funcionó. Francia capituló ante Hitler. En Inglaterra se cambió el Gabinete de Ministros. La coalición anti-Hitler se formaría más tarde según el esquema que la Unión Soviética había propuesto ya en 1935: EEUU- Inglaterra- URSS + más tarde Francia, en persona de De Gaulle, refirió Sotskov.

En su opinión, la Europa contemporánea, en relación con los sucesos que se desarrollaron hace poco en los Balcanes y el Cáucaso (Osetia del Sur) debería extraer enseñanzas de las consecuencias a que había llevado el Pacto de Munich.

Primero, no se puede incentivar al agresor, sea éste pequeño o grande. "Existe un país - EEUU - que pretende desempeñar el papel de líder mundial, no importa el modelo que utiliza para conseguir tal objetivo: el de Hitler o el de Bush", dijo el general.

Segundo, Europa necesita tener un sistema de seguridad colectiva. "El sistema de bloques ya no funciona. Pero en vez de reprimir al agresor en la persona de Georgia, EEUU propone cercar a Rusia", dijo el interlocutor de la agencia al concluir.

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