lunes, 6 de octubre de 2008

Argentina: Ana y su parresía

Andrés Sarlengo (especial para ARGENPRESS.info)

Vengo a repetirme por si alguien no ha escuchado: yo estoy más cerca de Ana Braghieri (4) que de Juan Carlos Blumberg.

Yo no apoyo a "los del campo". Pío Baroja tiene razón aunque describa el mundo de principios de 1900. Entre los trabajadores y los explotadores hay una enorme distancia de intereses y deseos. "El uno (propietarios) dice: yo he comprado el campo, lo he trabajado; sus frutos son míos. El otro (trabajadores) dice: el sol que ha hecho crecer el árbol, es de todos, la lluvia que ha fecundado el campo también es de todos. ¿Por qué privar a nadie de aquella leña con que puede uno calentarse? El uno (explotadores) tiene hogar, tiene hacienda, tiene dinero; el otro no tiene más que la libertad, el cielo azul", sentencia Baroja.

Yo no estoy con "los del campo". Yo no me reúno con Mauricio Macri, Carlos Reutemann o Carlos Menem, ni festejo con represores o converso con el filonazi Alejandro Biondini.

Claudio Katz acierta: "El problema no es la soja, sino la agricultura capitalista. Llegó el momento de comenzar a revertir ese sistema, generando alimentos para todos y transformando la renta agraria en un bien colectivo".

Yo soy amigo de Norberto Olivares (1) y no de Arsenio Domínguez (2).

Yo vengo aquí a reiterarles: de los dos doctores (Binner y Guevara) me quedo con la medicina del Che: la revolución.

Mientras el criminal exista aquí estaremos: afirmando que el Estado no es más que una gran maquinaria que organiza instituciones para someternos.

Y a Clemente Arona lo asesinó el Estado. Así de simple e impune. Como a los 25 pibes que todos los días fallecen por hambre o desnutrición en el país.

Hay que despejar esa brumosidad: el Estado asegura protegernos y cuidarnos pero en verdad los policías y los jueces solo custodian el dinero de la plutocracia.

Ya lo poetizó Ernesto Cardenal en Salmo 57:

"Señores defensores de Ley y Orden:

¿Acaso el derecho de ustedes no es clasista?

el Civil para proteger la propiedad privada

el Penal para aplicarlo a las clases dominadas.

Su ley es de fusiles y su orden el de los gorilas

de ustedes es la policía

de ustedes son los jueces.

No hay latifundistas ni banqueros en la cárcel".

Yo pago para hacer Contrapuntos.

Y en la hermosa y promocionada Rosario un relevamiento del Hospital de Niños Víctor J. Vilela precisa que el 25 % de los niños atendidos está anémicos.

Y Hermes Binner apoya al campo. Y José L. Freyre (3) felicita a la Sociedad Rural por sus exposiciones.

Clemente Arona fue asesinado en Venado Tuerto a fines de los '90. "Accidente", aseveró la sentencia oficial. Eduardo Galeano parece responderles: "¿La libreta de chofer equivale al permiso de porte de armas?" Roberto Mandelli desenfundó su móvil policial y con un volantazo reemplazó al avieso gatillo fácil.

La oscura trama se ocupo del final.

Ana Braghieri marchará todos los viernes que sean necesarios.

Y aquí estaremos mientras el criminal exista.

Cada setiembre como cada viernes Ana viene con su parresía. Esa parresía que tanto incomoda a la plutocracia y sus gerentes. Michel Foucault subrayó: "Parresía significa decir la verdad (...) El parresíastes es alguien que dice la verdad. Sin embargo, la parresía es una forma crítica (...) Viene de abajo y está dirigida arriba".

Ana camina con su parresía.

Cada setiembre como cada viernes Ana nos enseña que no debemos seguir "soportando la idiotez de los amos".

Por la verdad, por cada viernes de rebeldía y de insumisión: van estas palabras de un compañero periodista que no conoció a Clemente pero comprendió que su asesino se disfraza de bueno y generoso si sus vilezas lo requieren: el Estado capitalista.

Mientras el criminal exista aquí estaremos...

• Ideas expresadas en el noveno aniversario del asesinato de Clemente Arona tras un "accidente" en Venado Tuerto.

Notas:
1) Abogado de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre de Rosario.
2) Abogado de Venado Tuerto.
3) Intendente justicialista de Venado Tuerto.
4) Mamá de Clemente Arona.


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