martes, 21 de octubre de 2008

Bolivia: Un gran potencial de litio mejorará la economía

El crecimiento acelerado en el uso del ion-litio ha provocado que una tonelada de litio suba su precio desde los 350 dólares norteamericanos que costaba en 2003 hasta los 3.000 dólares en la actualidad.

Este hecho perfila a Bolivia a constituirse en un país muy rico porque cuenta con los mayores recursos en el mundo de este metal, de la familia de los alcaloides.

Incluso pronostican que Bolivia podría convertirse en la Dubai de 2050, en referencia a la exuberante ciudad árabe, una de las ciudades más importantes del complejo de Emiratos Árabes Unidos.

La actitud modernista de sus gobernadores convirtió a Dubai en una zona de inversión atractiva y el descubrimiento de petróleo en 1966 impulsó el crecimiento económico de la zona; esta ciudad ha acelerado su progreso para adaptarse a la introducción del comercio electrónico y el rápido desarrollo tecnológico de los últimos años, señala la Agencia Boliviana de Información (ABI).

Ahora la preocupación de la industria del automóvil trabaja para dejar de lado al petróleo, ll presidente de la empresa estadounidense General Motors, Rick Wagoner, calculaba en enero pasado un periodo de entre cinco y siete años para que el sector encuentre nuevos combustibles con los que sustituir al oro negro.

La teoría parece simple, la práctica es mucho más complicada.

Los grandes fabricantes investigan en varios frentes, desde los combustibles denominados bio (combustibles) hasta el hidrógeno pasando por los coches eléctricos.

Esta última es la opción de más éxito.

Al menos sobre el papel de los discursos y los comunicados de prensa, todos los grandes constructores de vehículos (General Motors, Chrysler, Toyota, Renault, Nissan, Volkswagen), han entrado en la carrera por tener en el mercado un vehículo eléctrico (que se enchufe directamente a la red) en la próxima década.

Los coches eléctricos ya existen, pero su limitada independencia (sólo pueden recorrer alrededor de 60 kilómetros) ha reducido su uso.

Ahora, los fabricantes han encontrado en las baterías de ion-litio, las mismas que utilizan los teléfonos móviles y los ordenadores portátiles.

Hasta hace no mucho las baterías funcionaban con plomo lo que las hacía pesadas y de baja potencia; eficaces para arrancar el motor, pero no para alimentarlo.

Después, llegaron las baterías de níquel-cadmio que tampoco dieron éxito a estos coches.

El avance ha llegado de la mano de las baterías de litio, un mineral ligero que permite transportar energía.

La industrialización de litio iniciada por el gobierno boliviano del presidente Evo Morales con la construcción de la planta piloto para el tratamiento de salmueras en el Salar de Uyuni, en el departamento occidental de Oruro, despertó el interés de importantes fábricas de automóviles, que desean invertir en el proyecto, informó el ministro de Minería y Metalurgia, Luis Echazú.

Entre las interesadas destacan las fábricas japonesas Sumimoto y Mitsubishi, así como otras de origen francés, las cuales expresaron al gobierno boliviano su interés en participar en la explotación de litio.

Para el gobierno de Morales si bien es importante mantener contacto con estas firmas, tomando en cuenta que la reserva de litio que posee el país es la más grande del mundo, lo que da amplio margen para las inversiones, es más relevante dejar en claro que tanto la planta piloto como la futura planta industrial de carbonato de litio será un esfuerzo netamente estatal.

"Hay empresas japonesas y francesas interesadas, tendremos contacto con ellas, la reserva del litio del salar es de lejos las mas grande del mundo y hay litio para más de mil años", afirmó Echazú.

El pasado 10 de mayo el presidente Evo Morales inauguró la construcción de la planta piloto para el tratamiento de salmueras en la población de Río Grande en la provincia de Nor Lípez.

La instalación de esta planta demandará 5.7 millones de dólares que serán financiados con recursos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y tomará 18 meses a partir de la fecha para su construcción.

Se calcula que la producción al mes alcanza las 40 toneladas de carbonato de litio, pero simultáneamente se obtendrá ácido bórico, cloruro de potasio, sulfato de potasio y cloruro de magnesio como subproductos.

Se espera que con la venta de esta producción se pueda pagar el costo de la instalación de la planta, al menos en los siguientes cuatro años dependiendo del volumen de carbonato de litio de que se genere.

Los potenciales mercados se encuentran en China, Norteamérica, Unión Europea, Brasil y Japón.

Posteriormente con base a la planta piloto se construirá la planta industrial de litio, que se calcula demandará una inversión de 150 millones de dólares, para lo cual se deberá buscar financiamiento.

A partir de su funcionamiento se espera que la producción se eleve a 20 mil toneladas de carbonato de litio y después avanzar en los otros componentes como litio metálico e hidróxido.

A partir del litio metálico se podrán elaborar baterías metálicas para carros que remplazarán el uso de diesel o combustibles, convirtiéndose en el futuro de la industria automovilística en el mundo, según informe del Ejecutivo.

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