miércoles, 1 de octubre de 2008

Brasil: La Bolsa de Sao Paulo sobrevive al septiembre negro con pérdida del 11%

La bolsa de valores de Sao Paulo atravesó septiembre zarandeada por la crisis financiera internacional y su índice Ibovespa se descapitalizó el 11,02 por ciento, para terminar en 49.541 puntos.

El martes, en la última sesión del mes, el Ibovespa logró una tregua para recuperar al cierre un 7,63 por ciento respecto al derrumbe del 9,36 por ciento del lunes negro.

En medio del pánico de las últimas horas el lunes Bovespa activó por primera vez desde el 14 de enero de 1999 su mecanismo de "circuito de seguridad", que automáticamente suspende las operaciones cuando el índice Ibovespa cae más del 10 por ciento.

Pero el respiro global de hoy sólo le permitió escalar un poco el muro del abismo, a donde fue lanzada por el torbellino internacional tras el rechazo inicial el plan de rescate a la banca estadounidense presentado por el gobierno de George Bush.

Las alzas puntuales de hoy fueron nutridas por inversionistas ávidos de gangas tras el estruendoso derrumbe de papeles tenidos como sólidos y "a prueba de balas" hasta hace pocos días.

El vaivén de los mercados mundiales, sacudidos por el colapso del sistema financiero de Estados Unidos y de parte de Europa, dictó el tono sombrío y agitado que predominó en Bovespa en septiembre.

Pérdidas como estas no se veían en una casi década, desde la maxi devaluación del real brasileño en 1999.

Inclusive el día 17 el Ibovespa tocó su mínimo nivel de cierre en lo que va de año (45.908 puntos), casi 30.000 puntos por debajo de aquellos 73.516 conseguidos el 20 de mayo, cuando había una florida euforia en torno al mercado y la economía brasileña.

Así el Ibovespa cierra el tercer trimestre con una pérdida acumulada en lo que va de año del 22,45 por ciento respecto al cierre de 2007. Pocos apuestan a que en lo que resta de 2008 haya espacio para recuperar nuevos niveles de referencia, porque nadie se atreve a pronosticar los alcances de la crisis externa.

En las próximas semanas saldrán los primeros resultados de trimestrales de empresas brasileñas y extranjeras desde que se agudizó la crisis, y pocos apuestan a un repunte significativo.

Las pérdidas acumuladas del mes las lideró la BMF Bovespa -la empresa que administra la bolsa- con retroceso del 31,67 por ciento, que se extiende a 65,49 por ciento en lo que va de año.

La petrolera Petrobras, líder del mercado en liquidez, logró matizar las pérdidas en las recientes sesiones para cerrar el mes con una descapitalización acumulada de sólo 0,57 por ciento, aunque en el año se ha dejado en el camino un 20,09 por ciento.

Otra gran perdedora es la minera Vale do Río Doce -la segunda barco insignia del mercado- cuyas acciones ordinarias retrocedieron en septiembre el 13,92 por ciento y el 35 por ciento desde el 2 de enero.

Hasta empresas que no tienen nada que ver con el mercado externo sufrieron, como la telefónica Vivo que perdió en septiembre el 7,48 por ciento, para una descapitalización acumulada de 17,22 por ciento en el año.

La constructora Rossi Residencial retrocedió 46 por ciento en el mes y 76 por ciento en el año y encabeza el segmento de empresas de la economía real y bienes no exportables con los peores resultados del Ibovespa.

Cosan, la mayor fabricante mundial de etanol de caña de azúcar y líder del mercado brasileño del combustible, perdió el 37 por ciento en el mes y la mitad de su valor en lo que va de año.

El septiembre negro de Bovespa vino de varios frentes, el principal es el coletazo directo de la crisis financiera que provocó pánico y estampidas de inversionistas desde mercados emergentes hacia sus refugios tradicionales en el primer mundo.

Pero Bovespa también ha sido castigada por la tendencia a la baja de los productos básicos, materias primas y bienes agrícolas, como el petróleo, mineral de hierro, cobre, maíz y soja.

La mayoría de las empresas de Ibovespa se dedican a estos negocios y sufren por un mercado desfigurado por las recientes olas especulativas, que habían inflado los precios de esos productos y las acciones de las empresas del sector.

Una de las pocas certezas que deja esta crisis es que hay serios riesgos de recesión no sólo de la economía de Estados Unidos, sino también de casi todo Occidente, lo que mantendrá bajos los precios de esos productos.

Por eso a corto plazo no se espera una recuperación firme de acciones que habían llegado a niveles estratosféricos.

La bolsa brasileña también sufrió el impacto de una fuerte depreciación del real frente al dólar cercana al 16 por ciento en el mes y que llevó el tipo de cambio a terminar septiembre en torno a 1, 92 reales, el valor más alto en un año.

La moneda brasileña descontó en el mes toda su revalorización de 2008 y con ello algunas empresas bursátiles perdieron en papeles futuros en el mercado cambiario, pues en los últimos meses habían asumido posiciones de riesgo apostando a que el tipo de cambio más bien llegaría cerca de 1,50 reales por dólar.

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