viernes, 24 de octubre de 2008

Brasil: La economía real ya sufre el impacto de la crisis

Varias noticias difundidas hoy indican que la economía real de Brasil sufre un freno de confianza por la crisis internacional, mientras que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva insiste en izar las banderas del optimismo en medio del huracán financiero.

Uno de los indicios más contundentes fue presentado por la Confederación Nacional de la Industria (CNI), el más influyente gremio patronal privado, cuyo sondeo trimestral muestra que excelentes resultados del sector entre junio y septiembre no impiden un deterioro de la confianza.

En el tercer trimestre creció la producción, el empleo y del uso de la capacidad instalada en la industria, pero eso "no impidió que la crisis internacional alcanzase al sector", señaló la CNI.

Los empresarios esperan reducciones en las exportaciones y el empleo, y ven "la posibilidad de despidos en los próximos meses".

"El problema es claramente financiero, principalmente para las grandes empresas" con problemas para conseguir créditos, dijo el economista jefe de la CNI, Flavio Castelo Branco al presentar el estudio.

Las expectativas del sector son poco favorables, según concluye el sondeo levantado entre 1.443 empresas de todo el país desde el 30 de septiembre hasta el 20 de octubre, por lo que no alcanzó a evaluar el rápido deterioro del panorama brasileño de las últimas tres semanas, cuando el real ha perdido más de 20 por ciento ante el dólar.

El índice de producción industrial había crecido desde 56,5 puntos en el segundo trimestre hasta 57,8 puntos en el tercero.

Pero "la crisis internacional y las dificultades de crédito, con las incertidumbres para el futuro, hicieron que las expectativas de los empresarios se deterioraran", señaló el informe.

Ya el pesimismo se siente en el ambiente, lo que, según especialistas, podría afectar el ritmo de consumo de las familias, ese motor que en los últimos años ha movido toda "la cadena de transmisión" dentro del aparato económico.

También revela que la crisis ya está saliendo claramente del círculo financiero.

El "Indice de Confianza del Consumidor", elaborado por la Fundación Getulio Vargas -un centro de estudios superiores privado- cayó 10 por ciento en octubre respecto a septiembre pasado, para alcanzar su nivel más bajo en dos años.

Comparado con septiembre de 2007, el indicador perdió también 10, 1 por ciento, al pasar desde 112,7 puntos hasta 101,4 puntos.

El índice "ha sido influenciado por la volatilidad en la percepción de los consumidores respecto a la situación económica de su ciudad", señaló el informe.

Se trata de un frenazo de la confianza, si se considera que en septiembre el índice había crecido 4,2 por ciento comparado con agosto, cuando el gobierno insistía con más fuerza en que Brasil era una isla de placidez en medio del huracán financiero internacional.

O, en palabras de Lula de Silva, del tsunami financiero global sólo llegaría "una pequeñita olita" a las playas brasileñas, "si llegaba".

Entre los encuestados por la FGV, los que tienen una percepción negativa pasaron desde 34,2 por ciento en septiembre hasta 48,2 por ciento en octubre.

Sólo el 23,1 por ciento espera que se recuperará la economía brasileña en los próximos seis meses, contra 31,3 por ciento que así pensaba en septiembre.

Las cuentas del comercio exterior, otro indicador clave para la economía brasileña, también se deterioran, reveló un informe mensual del Banco Central.

En los primeros nueve meses del año, el superávit en la balanza comercial alcanzó 19.638 millones de dólares, dos tercios de los 30. 834 millones de dólares alcanzados en igual periodo de 2007.

Los gastos de los brasileños en viajes al exterior, que habían sido un verdadero símbolo de la bonanza económica, ya comenzaron a bajar con la fuerte depreciación del real.

Según el informe del Banco, hasta hoy 23 de octubre los gastos de viajeros alcanzaban 599 millones de dólares contra 1.100 millones de dólares en todo septiembre.

En los primeros nueve meses de 2008, los brasileños gastaron en el exterior 8.980 millones de dólares, todo un récord histórico que superó al de los 12 meses de 2007.

Pero no todo son malas noticias, al menos para el estatal Instituto de Pesquisas Económicas Aplicadas (IPEA), de la Presidencia de la República, que informó hoy que en septiembre la producción industrial creció 9,5 por ciento gracias a un buen desempeño de todos los indicadores del sector.

Mientras tanto, el presidente Lula da Silva dijo que confía que la situación "en el mercado financiero" mejorará cuando comiencen a ser aplicadas las nuevas medidas anunciadas por Estados Unidos y Europa.

Cuando eso suceda, "habrá un relajamiento de las tensiones y especulaciones psicológicas, del pánico que se van creando con esa cantidad enorme de noticias sobre la crisis", declaró el presidente a periodistas en Brasilia durante un evento oficial.

Con el tratamiento adecuado "Brasil estará más preparado para dar un salto de calidad", dijo Lula, al afirmar que está tratando la situación "con tranquilidad" pero "con la preocupación normal de quien ve al mundo entero nervioso".

Inversión extranjera directa en Brasil es récord en septiembre

La inversión extranjera directa en Brasil sumó 6.258 millones de dólares en septiembre, el mayor valor para el mes y el segundo mayor de toda la serie histórica, informó hoy el Banco Central.

Hasta ahora, el mejor resultado para un solo mes había sido registrado en junio de 2007, cuando ingresaron 10.318 mdd.

En lo que va de 2008, la inversión extranjera directa acumula 30. 834 mdd, frente a los 27.982 mdd del mismo período del año pasado.

La proyección es que en el año el volumen alcance a 35.000 mdd, mientras que en las primeras tres semanas de octubre sumó 3.000 mdd.

Para el jefe del Departamento Económico del Banco Central, Altamir Lopes, la reducción de la inversión extranjera en octubre es normal e incluso el volumen hasta ahora es alto para un mes de tanta volatilidad en los mercados financieros.

Lopes resaltó que no hubo interrupción del flujo de inversiones a pesar de la crisis mundial.

"No hubo interrupciones en esos flujos, lo que confirma la tesis de que para la inversión directa la mirada se vuelve para el largo plazo", informó.

Según él, Brasil tiene buenas condiciones y un cuadro económico estable, pero resaltó que en los próximos meses el gobierno estará atento para observar si hay algún reflujo en esa modalidad.

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