miércoles, 15 de octubre de 2008

Brasil: Piden prudencia ante la crisis global

Edgardo Loguercio (XINHUA)

Los expertos en Brasil recomendaron prudencia al gobierno y los consumidores del país pues las medidas anunciadas por los líderes mundiales para afrontar la crisis financiera global son apenas un punto de partida.

El pasado fin de semana, representantes del G-20 Financiero, grupo que reúne a las 20 mayores economías del mundo, se reunieron en Washington, para definir una acción conjunta ante el riesgo de un colapso del sistema financiero mundial.

La principal conclusión de los asistentes fue la necesidad de liberar en forma coordinada un gran volumen de recursos para aumentar la liquidez en el sistema.

Los gobiernos de la Unión Europea anunciaron un conjunto de medidas, como la ayuda a los grandes bancos y garantías a los depósitos de los pequeños ahorristas, para contener el riesgo sistémico.

La iniciativa conjunta alivió las tensiones en los mercados, que reaccionaron con una fuerte alza en las bolsas de valores en todo el mundo el lunes, pero persisten las preocupaciones en torno a la inevitable desaceleración económica mundial.

Uno de los participantes en la reunión fue Brasil, donde la turbulencia financiera internacional afectó la semana pasada al mercado de capitales y redujo la disponibilidad de crédito para las empresas.

Brasil demandó que después de las acciones urgentes se establezcan marcos regulatorios claros para la acción de los agentes en el mercado, que inhiban la especulación y eviten el riesgo de fuertes volatilidades.

Las medidas anunciadas a nivel global son un punto de partida pero no la solución definitiva para el frenón económico que viene a causa de la crisis bancaria en Estados Unidos, la mayor economía del mundo, a decir de los especialistas brasileños.

Ausencia de controles financieros

El profesor de economía de la Universidad de Campinas (Unicamp), Luiz Gonzaga Belluzzo, dijo que parte del problema se debe a que la dinámica de la regulación no acompañó el movimiento de innovaciones en el mercado financiero.

Según Gonzaga, había el supuesto de que los mercados se comportarían de forma racional y serían eficientes, es decir, una tendencia natural a distribuir racionalmente los riesgos y promover una distribución adecuada de recursos.

Lo que ocurrió, en cambio, es que el riesgo se diseminó a través de los llamados títulos "derivativos" y hubo una concentración de recursos en las hipotecas de alto riesgo, cuya incobrabilidad afectó todo el sistema.

Para el profesor de Ciencia Política, Joao Paulo Peixoto, de la Universidad de Brasil (UnB), la actuación conjunta de los países europeos estabilizará los mercados internacionales, pero no necesariamente pondrá fin a la crisis financiera.

Según Peixoto, las medidas podrán restablecer la confianza, que es el principal problema a vencer, pero como se trata de un factor subjetivo no se puede anticipar cómo será la reacción de los inversores y los ciudadanos.

Peixoto destacó que los países emergentes como Brasil, China, India y Rusia, que actualmente tienen un mayor peso económico y fuerza financiera, podrían contribuir a la solución de la crisis.

El problema estriba en que su papel en la discusión de una salida se ve afectado por un déficit de participación en los órganos de decisión a nivel mundial, apuntó.

Ansias de consumo

Para el economista Salomao Quadros, profesor de la Fundación Getulio Vargas, la evolución de la crisis en Brasil debe ser analizada con cuidado porque aún varios indicadores deben mostrar cuál es el comportamiento del mercado y los consumidores.

Quadros consideró que la movilización de los gobiernos y su disposición de gastar recursos para evitar el agravamiento de la crisis puede ser la primera señal para que las turbulencias de las últimas semanas comiencen a quedar atrás.

Según Quadros, los consumidores en Brasil necesitan estar atentos y no endeudarse con créditos innecesarios debido a las inminentes alzas en las tasas de interés y la reducción de los plazos.

La advertencia de los especialistas de ahorro no ha hecho impacto entre los consumidores, como mostró una encuesta realizada esta semana por la Fundación Instituto de Administración (FIA) de Sao Paulo.

De acuerdo con el sondeo, la intención de gastar es mayor en esta época que en el tercer trimestre del año, cuando 38 por ciento de los entrevistados no tenía intención de aumentar el consumo. Esa cifra se redujo a 26 por ciento.

Para el profesor Claudio Felisoni, responsable por el estudio, la percepción de los consumidores no tiene en cuenta hasta el momento los rumores negativos asociados a la crisis financiera mundial, y por eso ellos mantienen el optimismo en cuanto a las buenas perspectivas de la economía brasileña.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.