miércoles, 15 de octubre de 2008

Canadá: El partido Conservador ganó las elecciones al parlamento

El Partido Conservador de Canadá ha ganado otro gobierno de minoría en las elecciones parlamentarias del país, celebradas el martes, con una gran decepción para el líder del partido, Stephen Harper, quien había convocado las elecciones con la esperanza de lograr un gobierno de mayoría.

Los conservadores han obtenido 143 de los 308 escaños que componen la Cámara de Diputados de Canadá, una cantidad bastante mayor a los 126 escaños obtenidos en las elecciones de 2006. Los conservadores necesitan al menos 155 escaños para formar un gobierno de mayoría.

Según los resultados preliminares, el Partido Liberal se hizo con 76 escaños. El separatista Bloque Quebequés por su parte logró 49 escaños, mientras el NDP consiguió 38.

Harper convocó las elecciones el 7 de septiembre argumentando que el parlamento se encontraba en un callejón sin salida, y que su gobierno había perdido la confianza de los partidos de oposición.

Harper mantuvo una cómoda ventaja sobre su rival por el Partido Liberal, Stephane Dion, en la primera etapa de la campaña, lo que le hizo prever que lograría el gobierno de mayoría. Pero un súbito retroceso de la economía hizo que el líder conservador perdiera popularidad.

Harper no fue capaz de sugerir ninguna medida fundamental para hacer frente a la difícil situación financiera durante toda su campaña, en la que sólo repitió que Canadá necesitaba una mano firme para salir de las turbulencias que afectaban a los mercados financieros de todo el mundo.

Debido a su carácter reservado, sus opositores le han acusado de no tener en cuenta las preocupaciones de los canadienses de a pie.

Los liberales salieron muy mal parados de las elecciones, como ya se preveía durante la campaña debido a la poco efectiva actuación del líder Stephane Dion, y a su insistencia en que, a pesar de la crisis en los mercados y los temores a que se produzca una recesión, su partido gravaría con un impuesto las emisiones de carbono con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Antes de que se disolviera el parlamento, los conservadores ocupaban 127 escaños del parlamento por los 95 de los liberales.

La economía ha sido un factor clave para la elección de un gobierno en minoría

Las preocupaciones y la incertidumbre sobre la empeorada situación económica han hecho que los canadienses hayan elegido un segundo gobierno conservador en minoría en menos de tres años.

Para la decepción del líder Stephen Harper, los conservadores no han sido capaces de lograr la mayoría absoluta que esperaban cuando adelantaron los comicios a septiembre.

La economía fue el factor clave que consideró Harper para decidir poner fin a su gobierno en minoría y convocar elecciones anticipadas el mes pasado. Con la economía canadiense aún robusta por entonces, proyectaba que la economía comenzase a empeorar en 2009 y temía que los comicios previstos para octubre de ese año perjudicasen a su partido.

Pero se encontró con lo que trataba de evitar. Cuando la campaña electoral de cinco semanas superó su ecuador, el repentino desplome del mercado de valores atrajo la atención de todos hacia la economía, un terreno débil para Harper.

Mientras la opinión pública se preocupaba más y más por las perspectivas económicas y el cada vez más limitado sector manufacturero, Harper mantenía que los fundamentos económicos de Canadá eran sólidos y que no podía presentar medidas de base para afrontar los retos económicos.

Harper sólo ofreció modestas deducciones fiscales y propuestas relacionadas con los gastos, alegando que una mano firme podía hacer que Canadá atravesase la turbulencia que había sacudido los mercados internacionales.

Debido a su carácter reservado, Harper ha sido acusado por sus opositores de estar apartado de las preocupaciones de los canadienses.

Harper había mantenido una cómoda ventaja sobre su rival, el liberal Stephane Dion, durante la primera etapa de la campaña, con un gobierno de mayoría a su alcance; pero el repentino desplome de la economía redujo también sus expectativas.

La política de reducir los fondos culturales y tratar a los delincuentes jóvenes como a los adultos, ejercida por los conservadores en el gobierno, también perjudicó su apoyo de base en la provincia francófona de Quebec, considerada crucial para garantizarles una mayoría.

Los liberales, conocidos por sus buenas actuaciones durante su etapa en el gobierno antes de 2006, presentaron una política "verde" que abogaba por cobrar un impuesto de emisión de gases invernadero y compensarlo con la reducción del impuesto de la renta. Pero las turbulencias de los mercados y los temores a una recesión no permitieron que Stephane Dion y su partido entusiasmasen al electorado.

Los liberales sufrieron una enorme pérdida de casi 20 escaños respecto a la anterior legislatura, ganando sólo 78 asientos.

Tanto Dion como Harper se refirieron a la economía en los respectivos discursos que pronunciaron tras publicarse los resultados electorales en la mañana del miércoles. Dion prometió dar máxima prioridad a la economía e instó a todos los partidos a trabajar conjuntamente para que Canadá superase las dificultades económicas.

"Estos próximos meses serán cruciales para nuestro país", manifestó ante sus seguidores en su sede de campaña en Montreal.

"Está claro que nuestra economía, realmente la crisis económica global, es el asunto más importante que encara nuestro país en estos momentos... trabajaremos con el gobierno para proteger a los canadienses".

Por su parte, en un discurso pronunciado ante sus seguidores en Calgary, Harper dijo que los conservadores seguirán trabajando para que Canadá supere la crisis crediticia global mediante la imposición de estrictas regulaciones bancarias y la promoción del comercio a través de la reducción fiscal.

"No importa qué desafíos económicos del extranjero hemos de afrontar, éste es un lugar donde la gente de cualquier rincón del planeta ha estado junta en la construcción de un país de paz y prosperidad sin comparación", expresó Harper en Calgary. "Canadá siempre será el verdadero norte, fuerte y libre".

No obstante, los analistas indicaron que Harper puede vivir un momento difícil próximamente cuando trate de abordar cuestiones económicas sin tener una mayoría parlamentaria. Si en la próxima primavera los liberales eligen a un nuevo líder más hábil, no estarían muy lejos otros comicios.

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