martes, 28 de octubre de 2008

Colombia: El Humor Nacional

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

Montecristina el homosexual, montecrisñato el leporino, montenegro el afro-descendiente, montecrispucho el chispeante bebedor de aguardiente, montecristico el niño subnormal, montoño el retardado mental, montecrismeme el indígena, montecristote el macho homófobo.

Todos fueron personajes ridículos y repulsivos, creados desde 1957 y repetidos todos los días hasta la nausea, por Guillermo Zuluaga (llamado cariñosamente a sí mismo “montecristo”) a través de la radiodifusión colombiana y que lograron consagrarlo como afamado icono del humor oficial.

Eran los primeros años del post-conflicto del Frente Nacional y se necesitaba aplacar el sanguinario sectarismo politico que había sido introducido en Colombia por el Franquismo de Laureano Gómez, el que a partir de 1946 produjo el cataclismo de la violencia liberal-conservadora con más 300.000 muertos (incluyendo a J.E.Gaitán) y que hoy todavía permanecen impunes. Nada mejor entonces que recurrir al humor esparcido a nivel nacional por la radio. Paralelamente aparecía la emisora religiosa “radio sutatenza” encargada de fijar profundamente en el alma colombiana los elevados conceptos de Nación, Religión y Enemigo, que el despiadado montecristo vulgarizaba y refritaba implacablemente todos los días entre risas.

¿Quienes eran el objetivo de su llamado “humor Nacional” y de su cruel escarnio? Es simple. Basta repasar uno a uno los personajes que los especialistas de la radio le prepararon durante 50 años, día tras día, en sus libretos radiofónicos y que el extravagante “cuentachistes” debía memorizar e interpretar rigurosamente: Primero que todo, los montañeros ignorantes o campesinos de la jerga paisa. Luego los memes o “indios brutos”, seguidos de los “ñapangos” o negros. Después los subnormales, los retrazados mentales, los leporinos, los homosexuales, los ateos y demás personas que no poseían la pasmosa inteligencia superior de la macha “raza blanca paisa”, la que actualmente el doptor José Obdulio Gaviria reivindica, está simbolizada por su aconsejado Don Alvarito.

Todos los demás colombianos según la generalización escatológica y soez “montecristiana”, eran Santandereanos macheteros. Costeños cobardes. Pastusos torpes. Boyacos tercos. Opitas perezosos. Y así. Si el defecto no era congénito, era Regional. Lo importante era mostrar que la cultura de los Dominantes grupos patronales Paisas (industriales de Medellín, cafeteros de Manizales, Pereira o Armenia, latifundistas del Magdalena medio y las llanuras de Urabá), quienes se habían hecho con el gobierno Central de Colombia, eran los inteligentes, avispaos, astutos, blancos, machos, piadosos y tenaces. En una palabra los seres superiores que tenían todos los derechos para Dominar. Así una tara repetida todos los días durante 50 años, se volvió una tara de verdad. Una culpa peor que haber comido la manzana californiana en el huerto (mediterráneo) del edén. Un complejo de inferioridad, que a pesar de la globalización, no se ha podido superar. Este es el momento en que el humor de montecristo se afirma sobriamente encarna a toda la Nación

Te doy en la cara marica. Su santidad aquí le traje este carrielito pa´que se lo tercié. En Colombia no hay conflicto social y armado interno sino una amenaza terrorista no enfrentada. En este país bendito no hay 4 millones de desplazados, sino emigración interna. Los muchachos que dicen desaparecieron si eran de “lafar” y murieron en combate….pido perdón al país pues me dijeron mentiras. Los indígenas son una minoría que tiene la mayoría de tierras. Los memorandos del DAS (policía política del presidente) y que exiben los terroristas de civil, son un complot contra mi gobierno. En cambio que buen muchacho era Jorgito. ¿Rito Alejo?... mejor encomendemos la junta directiva del Banco de la República al espíritu santo. ¿Paramilitarismo?...eso se acabó, pregúntenle a la Sr comisionado Restrepo. Las aguilas negras no existen, eso es para “engrupir” a la opinión pública. ¿La “cuatrimoto”? Ah, eso son los cuatrocientos millones que le dio don Mario a mi hermano Guillermo León (Valencia Cossio El Colombiano 06.09. 08). Humor repugnante que considera a los demás descerebrados o estúpidos. Como el de montecristo y que además, se continúa moliendo y refritando día a día (desde 1957) a la misma hora y por la misma cadena, claro que ahora como “cultura nacional colombiana” patrocinada irónicamente por los grupos españoles Prisa y Planeta.

Es pues entendible el odio profundo y la orden de muerte que dio a sus sicarios Carlos Castaño (otro digno representante como Pablo Escobar de la tenaz “raza paisa”), contra el inigualable Jaime Garzón. Un verdadero artista del humor de Verdad.

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