martes, 7 de octubre de 2008

Colombia: El patio trasero

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

El ministro de Defensa de Colombia Juan Manuel Santos, en un anacronismo que solo sucede cada cien años en McOndo (otros lo llaman Narcondo), ha dejado saber por todos los medios de comunicación de su familia, que viaja el 4 de Octubre a Rusia a pedirle cuentas a ese gobierno; “sobre el papel que van a jugar en el patio trasero de los USA”.

Guardando todas las proporciones (pues siempre hay que guardarlas), diplomáticamente es como si el Gobierno ruso enviara al ministro de defensa de la nueva república de Osetia del Sur, a pedirle cuentas a los Estados Unidos sobre el papel que van a jugar en el patio trasero ruso de Georgia y el cáucaso. O como si el Primer ministro de Surinam viajara a China a pedirle cuentas a ese gobierno sobre el papel que van a jugar en el patio trasero de Brasil. O el ministro de defensa de Sri Lanka viajara a Japón a preguntarles cual es papel de su gobierno en el patio trasero de la India. Y digo un anacronismo, pues solo el arrodillamiento de la oligarquía colombiana a los dictados de USA y su secular aislamiento sabanero que los ha caracterizado durante centurias, puede explicarlo. López Michelsen el más “viajao” y por lo tanto más claro exponente de esa clase social, los ironizaba llamándolos “el Tibet de Suramérica”.

Para los Santos y sus aliados emergentes del Bloque Capital, es clara su ignorancia sobre la gran crisis económica y política global que está sucediendo y el quiebre civilizatorio que insinúa en todo el mundo, además de mostrar su irresponsabilidad ante los posibles efectos de ella en el mediano plazo dentro del país. En Colombia se vive en una burbuja de desinformación, semejante a la burbuja financiera, creada por los medios de comunicación que controlan con el asesoramiento del grupo Planeta, haciéndole creer a la arribista y empobrecida clase media de las ciudades colombianas que los sostienen, que la economía del país está de verdad blindada (por los rezos del Indio Amazónico) contra cualquier crisis económica mundial, porque somos el risible y abyecto “patio trasero de USA” ; cuando precisamente esa es nuestra mayor debilidad para nuestra supervivencia como nación moderna.

Pero la realidad puede más que la desinformación de los Santos-Planeta. Si hay algo que va dejando claramente en escombros la tormenta financiera, son dos cosas 1- El derrumbe irreversible del dogma religioso Neoliberal con su libre-mercado, y 2- La Hegemonía y omnipotencia (en todos los aspectos) de los EEUU por el control y dominio del mundo. El debate universal ya no es simplemente de cifras financieras y gráficas. El debate que se salió de los estudios de la CNN y del recinto del Capitolio de Washington para volverse global y abarcar las calles del mundo; abarca ya elementos políticos, militares, filosóficos, morales, culturales y Civilizatorios. Este es el meollo dinámico de toda esta deriva que se ha abierto.

Ya nadie quien se considere un ser humano civilizado, duda de que un nuevo orden económico esté pujando por salir. Posiblemente el capitalismo como lo ha demostrado tenga la suficiente plasticidad para adaptarse y sobrevivir. El sentido del cambio dependerá también de los movimientos MASIVOS de los trabajadores del mundo y de los pueblos en general. Nuevas instituciones económico-financieras e inversoras, así como diplomáticas y hasta militares, vienen en camino. Y una nueva palabra empieza a apoderarse del lenguaje universal: MULTILATERALISMO.

Los Estados Unidos maniobran sin éxito por un oleoducto en Georgia. Rusia consiente ya de su poderío petrolero y militar firma alianzas económicas y diplomáticas con países del Caribe. Japón y Corea del Sur negocian con China sobre Corea del Norte y Asia del Sur. Brasil da un tajante No a la segregación de la rica región petrolera de Bolivia. India pacta con sus aliados regionales la situación de Pakistán y la cachemira. China tranza las olimpiadas mundiales y su posesión del Tibet. Y Europa cita para este 4 de Octubre la “Cumbre de París”, uno de cuyos objetivos oficiales será “salvar al mundo” (obviamente económico). ¿Donde cabe entonces el obsoleto y cipayo concepto de “patio trasero de los Estados Unidos” usado por Santos? O es otra de esas jugadas domésticas micro como el asunto de los visores nocturnos para golpear a su rival presidencial Marta Lucía?

Mientras que en lo macro, el círculo responsable de Bush, Cheney, Rumsfeld, Wolfowitz, Condoleezza y demás íntimos, quienes fueron dando en la práctica un golpe silencioso dentro del gobierno norteamericano para apoderarse del partido republicano y violar tradicionales salvaguardas normales y legales del sistema de los tres poderes estadounidense con el fin de sacar adelante su “guerra contra el terrorismo”( por ejemplo las torturas en Guantánamo y Abú Grahib y las mentiras de las armas de destrucción masiva), sin controles fueron endeudando la nación en cifras astronómicas para poder de pagar de contado las guerras en Asia Central y el Plan Colombia, que terminaron por atascar irreparablemente el poderoso complejo Militar-Industrial-Financiero norteamericano. Ahora suplican para resolver su irresponsabilidad crediticia pagándoles a sus quebrados acreedores del sistema financiero, con una gigantesca inyección de 700 billones de dólares de los contribuyentes americanos, autorizada por el Congreso de los EEUU y que sin duda solo será un tardío paño de agua tibia en la curación de la crisis económica, pues esta ya se tornó sistémica, irreversible y generalizada.

Sin liderazgo (¿quien en el partido republicano le hizo caso a Bush el 29 de septiembre pasado?), y en este mar de contradicciones insolubles, ambas crisis la económica y la política confluyeron en los EEUU, hasta hacer más crítico y destructivo su desenvolvimiento.

Los hechos actuales parecen estar dándole la razón al gran historiador inglés Eric Hobsbawm en su visionario artículo “Un Imperio que no es como los demás”, publicado en Le Monde Diplomatique Junio de 2003, cuando vaticinaba lo siguiente:

...“Resulta imposible decir cuánto tiempo durará ese dominio estadounidense. Lo único de lo que estamos seguros es que se tratará de un fenómeno temporario en la historia, como lo fueron todos los imperios. En el curso de una vida hemos visto el fin de todos los imperios coloniales, el del pretendido “Imperio de los mil años” de Hitler -que solo duró doce- y el fin del sueño soviético de la revolución mundial.

...Desde 1997-1998 la economía capitalista mundial está en crisis. Por supuesto no va a derrumbarse, pero es improbable que Estados Unidos siga desarrollando una política exterior ambiciosa si se le presentan serios problemas internos. La política económica nacional de George Bush no responde necesariamente a los intereses locales. Además, su política internacional tampoco es necesariamente racional, ni siquiera desde el punto de vista de los intereses Imperiales de Washington y mucho menos desde los del capitalismo estadounidense. De allí las diferencias de opinión que existen en el seno del gobierno” (pag 23).

Pregunto: ¿Alcanzará Hobsbawm a ver en vida la caída del otro Imperio, que él dijo, no es como todos los demás?.

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