martes, 21 de octubre de 2008

Colombia: Los intoxicadores de opinión

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

El reventón de la burbuja en Wall street, ha hecho estallar dos glóbulos auxiliares en Colombia: Uno la pompa paradisíaca de la Seguridad Democrática, y dos la confabulación gobbeliana de confundir ex profeso Lucha de Clases, con las clases de lucha.

La realidad de la lucha de masas (que es una sola) se está mostrando en todo el país desnuda y sin afeites. Mientras tanto los “spinn doctors” o intoxicadores mediáticos, desesperaran por ganarse el sobrecito con el viático incluido: El contratista del gobierno Eriberto de la Calle dice en su columna del Espectador (17.10.08) que “la situación de la Guerra en Colombia se amorcilló” por lo que se requiere un pacto supra-partidista para analizar su situación real, y anunciando su salto del barco uribista que se hunde, les recuerda a sus electores aquella guabina que le cantara hace más de 10 años Serpa Uribe: “Esto dijo el cachicamo debajo de la palma de coco, ni me subo ni me bajo, ni me quedo aquí tampoco.

Tres días después, le responden en el editorial del periódico gobiernista El Siglo, fundado por el falangista Laureano Gómez, muy preocupados porque el juicio a franquismo que se anuncia en España vaya a desenterrar a sus sanguinarios seguidores en Colombia y los encuentre sin protección jurídica: “Hacer Leyes no es hacer morcillas en un país que se desbarranca en medio de la des-institución-alisación” (¡vaya palabreja!).

Por su parte José Obdulio, junto con Luís Carlos Restrepo y Pizarro, citan a la cúpula militar a unos retiros espirituales y a que “expurguen” (hagan catarsis es el termino psiquiátrico), de los falsos positivos y la limpieza social de miles de jóvenes de las barriadas “dados de baja en fieros combates con la guerrilla”, porque eso deslegitima al glorioso ejército de Colombia y no permite ganar la “batalla final por la legalidad”.

Mientras tanto el cosmopolita y erudito profesor Kalmanowitz en un éxtasis narcisístico, culpa a las autoridades capitalistas mundiales por no haberlo nombrado a él con sus fórmulas inmediatas para solucionar la crisis financiera en la dirección del Banco de la reserva federal de los EEUU, y como si fuera poco, el ex presidente Samper Pizano anuncia una alianza de ascensor, para rascarse, con el ex alcalde Garzón.

Muchos más, conminan a Don Alvarito a que diga de una vez por todas si la “culebra” con la que los engatusó hace 6 años sigue viva y coleando. Si es cierto que un alto oficial de la guerra contrainsurgente se cayó en Planadas por un totazo oído en tierra, producido por un remiendo con cinta aislante en un helicóptero de altísima tecnología. Si otro helicóptero privado del ejército también coincidencialmente se accidentó en Puerto Amor Caquetá (19 Oct), causando la muerte a otro alto mando militar junto con la tripulación. Si es cierto que el artefacto que mató el pasado 17de Octubre 2 soldados e hirió 15 más, fue lanzado accidentalmente desde una motocicleta contra el puesto de militar del Retorno en Guaviare. O porqué las patrullas del ejercito en las montañas de Natagaima no pueden evitar los rayos que precisamente caen sobre los soldados, matan a dos y hieren cuatro más, ect..

Pero lo que más atraganta, es el mazacote que hace Alvaro Forero Tascón en su articulo el “Otoño del Uribismo” (El Espectador 20.10.08) en donde sin ningún escrúpulo intelectual ni metodológico, el spinn doctor toma de la historia de Colombia y su inserción socio económica y política en el Mundo; elementos de la “Estructura” tanto local como global, los mezcla con hechos de la “Coyuntura” del régimen de la seguridad democrática y los adoba con el “Incidente” del fraude narco para militar que le dio el triunfo a Uribe Vélez en el 2002, para concluir extrapolándolos en una enumeración forzada como si fueran suertes despreciadas por Uribe Vélez, y sustentar su critica sospechosamente repentina.

Pero ya es tarde y no hay lugar a confusión. Si algo ha aprendido el Pueblo Trabajador colombiano en su resistencia durante estos seis terribles años de coyuntura del régimen fascista de Don Alvarito, y además lo está demostrando en calles y carreteras; es a recuperar para-sí la imagen de Simón Bolívar y a apropiarse de la Historia colombiana (con mayúscula) que les había sido arrebatada y deformada, hasta convertirla en una acerada herramienta de análisis dialéctico y materialista que orienta el rumbo a seguir en este momento de Crisis Civilizatoria.

El 12 de octubre no es una fecha escogida en Colombia con dados y a la suerte como lo dice el intoxicador del Espectador. Es una herida humana e Histórica de 5 siglos que todavía sangra a borbotones sobre la robada tierra calcinada. No ha sido reparada y por lo pronto ningún Juez Baltasar la va a curar.

Y la sofística confusión obduliana entre la lucha de clases y clases de la lucha, ha quedado reducida en la realidad a una sola: Lucha incansable de resistencia de las Masas, que va a conducir como lo pedía Rosa Luxemburgo a superar la Barbarie y a impedir que el capitalismo Imperialista supere la que vive actualmente como superó la de 1930, con el Nazi-Fascismo de Mussolini, Hitler, Franco o sus mini-imitadores colombianos.

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