martes, 14 de octubre de 2008

Colombia protesta, se desmorona y siguen los crímenes y asesinatos


Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

La situación colombiana sigue siendo de descomposición de un régimen político autoritario, que permanentemente proyecta y se mueve en la dirección de que Álvaro Uribe Vélez se perpetúe en la Presidencia de la República y el control político del país. Es la centroamericanización de nuestra política, como en los tiempos de los Somoza, Trujillo, Batista, Duvalier, Hernández Martínez, Ubico, Juan Vicente Gómez y otra gran cantidad de monstruos dictatoriales que poblaron la América Latina y del Caribe.

Los Pinochet y otros dictadores salvajes militares que ocuparon a varias de las naciones suramericanas que, para fortuna de nuestros pueblos están hoy bajo la dirección de unos procesos democráticos de profundos cambios sociales y de rescate de la soberanía nacional.

En Colombia las perspectivas son más oscuras que nunca pues desde el poder del Presidente Uribe Vélez y de su maquinaria burocrática y de congresistas avanzan en imponer reformas constitucionales y legales que garanticen dos nuevas reelecciones de Uribe Vélez que lo mantendrían gobernando hasta el 2018, cuando podría seguir utilizando las mismas trampas políticas que hasta ahora le han servido.

La bien conocida periodista María Jimena Duzán acaba de escribir en su columna de la revista Semana (N° 1380 de la semana en curso), que "la idea de que toda norma es suceptible de ser cambiada para beneficio de unos pocos que están en el poder se ha convertido en dogma de este gobierno… si hay políticos uribistas que están siendo investigados por la Corte Suprema de Justicia por sus vínculos con los "para", pues hagamos una reforma dirigida a favorecerlos, y si hay fallos de esa misma Corte que no nos gustan – como el de Yidis-, pues desconozcámoslos. Con esa misma óptica es que ahora el gobierno se da el lujo de decretar la conmoción interior para penalizar la lucha sindical".

Pero la protesta ciudadana aquí sigue creciendo. El diario El Universal de Sincelejo informa sobre la protesta en el Departamento de Córdoba por las políticas del gobierno del Presidente Uribe. Cientos de personas marcharon ayer por la ciudad para protestar contra esas políticas. A su vez, hay una nueva confrontación de la Procuraduría General de la Nación con la Corte Suprema de Justicia, por los procesos en marcha contra los congresistas encarcelados y los que están por ser llevados a prisión. Toda la justicia, ha sido afectada sobre el caso de los 18 jóvenes reclutados cerca de Bogotá que fueron asesinados y luego aparecieron muertos en el lejano Departamento de Norte de Santander. El gobierno a través del Ministro de Defensa había dicho públicamente que fueron muertos en combate, lo cual resultó una absoluta mentira. En el Congreso que manipulan los partidarios de Uribe, la Comisión Primera del Senado ha impuesto grandes restricciones a las acciones de la Procuraduría General de la Nación respecto de sus competencias para investigar y juzgar a los congresistas y a funcionarios con fuero. Al tiempo, un representante a la Cámara Uribista propuso el aumento del período presidencial a 5 años en cada elección de modo que Uribe Vélez podría ser Presidente de Colombia hasta después del año 2020. Es una asquerosidad política que comienza a estremecer al país.

Según el Instituto de Bienestar Familiar, que atiende a los niños, el 52% de los menores de edad sufren por maltrato físico. De la violencia reinante en Colombia bajo el actual régimen no se escapan ni los niños. El diario español El Tiempo de Bogotá (oct. 12) en su editorial señala que la Comisión Primera de la Cámara aprobó en el primero de varios debates el proyecto de reforma política que permitiría a Uribe Vélez a aspirar a un tercer periodo.

Entre tanto, crecen las denuncias por muertes a manos del Ejército de personas supuestamente caídas en combates que no existieron.

Finalmente, la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia continúan ordenando la detención de altos oficiales del Ejército implicados en la masacre del Palacio de Justicia.

El investigador y profesor universitario Mauricio García Villegas recuerda y denuncia que entre 1970 y 1991 Colombia vivió 206 meses bajo Estado de Excepción, o sea 17 años; que entre 1949 y 1991 Colombia vivió más de 30 años bajo Estado de Sitio, lo cual permitió que durante largos periodos fueron impuestas restricciones a libertades públicas, aplicando justicia militar para juzgar a los civiles y que a finales de 1970 el 30% de los delitos del Código Penal eran competencia de las Cortes Marciales Militares.

En estos precisos momentos, la huelga del poder judicial en Colombia que se ha mantenido pese a la represión oficial, continúa la lucha en todo el territorio nacional. Este gobierno no ha podido aplastar ese movimiento.

Vuelve a tener vigencia la frase del gran poeta colombiano Eduardo Carranza a Pablo Neruda en su vista a Bogotá, hace varios años: "esa, Pablo, es Colombia".

Foto: Alvaro Uribe Vélez práctica natación durante una visita en 2004 a la isla de San Andrés en Colombia. / Autor: César Carrión - SNE


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