martes, 7 de octubre de 2008

Desde Ecuador: Paraperiodistas de la SIP disparan contra "intolerantes"

Alberto Maldonado

Un gringo, Earl Maucker, en funciones de Presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), ha declarado en Madrid que "el creciente número de gobiernos izquierdistas INTOLERANTES (en América Latina) es un problema para la prensa libre".

Estas y otras declaraciones de igual o similar talante, las ha formulado en el marco de la 64 Asamblea de la SIP, que está instalada en la capital española, seguramente bajo el cobijo de la prensa ultra reaccionaria de ese país ibérico. Especialmente El País, del grupo Prisa, que ha comprado radios y canales de televisión de América Latina. O del Grupo Planeta, que adquirió la mayoría de acciones de El Tiempo de Bogotá, entre otras empresas periodísticas.

Libres para decir lo que quieran

El gringuito, que en la vida diaria las oficia de director del diario norteamericano "Sun-Sentinel" se ha quejado amargamente que los "gobiernos populistas" de Venezuela, Ecuador y ahora Paraguay, están tomando "medidas enérgicas" contra lo que ellos llaman "prensa libre" y por poco se ha puesto a llorar recordando que en marzo/2008 estuvo en la asamblea anterior de la SIP, en Caracas, que fueron declarados "personas non gratas" y que no pudieron desarrollar a plenitud la "sagrada tarea" de denunciar a los "enemigos de la libertad de prensa" que, según sus propias declaraciones, "cada día son más" (los gobiernos izquierdistas).

Que los capos sipianos estén acostumbrados a mentir, a exagerar, a manipular situaciones y elementos, no es nada extraño ni nuevo. Pero que mientan descaradamente, a sabiendas de que van a ser descolgados como vulgares falsarios, ya es otra cosa. Solo puede reflejar una actitud desesperada y una aplicación de que, cuando no hay buenas razones, hay que calumniar, seguros de que "de la calumnia algo queda".

Yo estuve en Caracas, los mismos días que sesionaba la 63 Asamblea de este organismo patronal, en uno de los lujosos hoteles de la capital venezolana. Estuve participando en el primer Encuentro Latinoamericano vs Terrorismo Mediático, que el Ministerio de la Comunicación convocó precisamente para contrarrestar, de alguna manera, la reunión de la SIP; y para que el país de la revolución bolivariana se entere, por lo menos parcialmente, de quiénes son y qué intereses representan estos supuestos dueños de la libertad de expresión y de la democracia representativa.

Llegaron enarbolando una banderita blanca y asegurando que estaban dispuestos a "un diálogo respetuoso y abierto" con el propio Presidente Hugo Chávez, en una actitud propia de los matasietes que en un momento determinado tratan de bajarse de las alturas y dialogar con el enemigo, después de haber dicho de este cualquier cantidad de agravios, sandeces, maldiciones, especialmente a raíz de que el Gobierno se negara a renovarle la licencia de operación al canal golpista RCTV, que de paso sigue operando sin límites ni advertencias, desde un canal del TV Cable.

La verdad es que el Gobierno de Hugo Chávez, al igual que el Gobierno de Rafael Correa o el de Evo Morales, han sido excesivamente tolerantes con la prensa "sipiana"; no han topado siquiera a unos cuantos malcriados que a titulo de periodistas se han permitido decir lo que les ha dado la gana del propio Presidente; no los han perseguido ni amenazado; peor eliminarlos u obligarlos a salir precipitadamente del país (como ocurre en la "democrática" Colombia), no han empastelado ningún medio impreso o audiovisual, por más barbaridades que digan o difundan. Lo más que han hecho es desmentirlos públicamente y endilgarles algún calificativo poco feliz. Pero, para Mister Earl y sus boys sipianos, eso es "intolerancia" Desde luego, lo que no dijo el gringuito es que más del 70% de los medios de comunicación venezolanos siguen en manos del sector privado, es decir de los golpistas que en abril del 2003 lograron derrocar por 48 horas al Presidente Constitucional de Venezuela. Y que estos medios han continuado combatiendo a sus anchas al "gobierno intolerante" de de Hugo Chávez.

Me consta que los pelucones de la SIP (con ecuatorianos incluidos) no tuvieron siquiera el rechazo popular que bien pudo por lo menos "hacerles una parada" frente al lujoso hotel donde tomaban whisky fino y bocaditos más refinados aún. La prensa pública venezolana estuvo dedicada a sus tareas habituales y a darle al encuentro latinoamericano todo el apoyo que pudo. Inclusive trataron de cubrir algunas secuencias de los magnates de la SIP pero no pudieron hacerlo porque fueron echados del recinto de sesiones una vez que detectaron que eran periodistas bolivarianos. Claro, esa actitud la hicieron en nombre de la democracia y la libertad de prensa que ellos aseguran profesar, como el Cura Antonio Arregui dijo que defiende los principios "innegociables" de la doctrina cristiana.

No pueden olvidarse de Cuba

Mister Earl, en sus declaraciones en Madrid, a más de lamentarse por el incremento de estos malvados gobiernos izquierdistas, en la región, no tuvo empacho en agregar unas cuantas mentiras más.

Como no podía ser de otra manera, ya que es un sermón que se lo recita desde hace casi 50 años, el gringo Maucker no dejó de mencionar a Cuba como el "estado policial" en donde los abominables hermanos Castro "no dejan opositor libre" Y como muestra, citó que todavía quedan en prisión 25 "periodistas" de los 75 que en el 2003 fueron arrestados y sentenciados a penas de hasta 20 años de cárcel, solo por haber estado participando en la "resistencia pacífica al régimen totalitario de la isla".

Desde luego, el Jefe de la SIP-CIA pretende ignorar, igual que los pelucones del imperio y de los imperitos, que es un insulto contra nosotros, los periodistas de todo el Continente, que digan que estos mercenarios son periodistas, ya que según confesión de quienes les coordinaba desde Miami y desde la Oficina de Intereses de USA en La Habana, algunos hablaban con faltas de ortografía. Si dos o tres podían llamarse tales, no eran más; y esos individuos, desde hace años, disfrutan de suntuoso asilo en Miami o en España. Pero no dicen que la detención de estos mercenarios se produjo luego de que les probaron y les reprobaron (ya que les sorprendieron con las manos en la masa) que estaban recibiendo mesadas en dinero y en "costosos regalos" nada menos que de la mafia cubano-yanqui que opera desde Miami, con el apoyo incondicional de Bush y su Condolezza esa. ¿No es verdad que en Cuba o en la Cochinchina, el Estado, por ley y por derecho, tiene que defenderse de terroristas de esta calaña, que tantas víctimas han ocasionado al pueblo de Cuba?

Colombia ya no mata periodistas

Mister Earl, casi eufórico, ha destacado que en Colombia se ha registrado "un gran avance" porque en el último año no ha sido asesinado ningún periodista. Pero no dijo nada sobre que el hermano país sigue batiendo todos los records de eliminación física de sindicalistas y de campesinos "terroristas". Pero lo que quiere ignorar Mister Earl es que hasta principios del 2008, por amenaza directa del propio para- presidente Álvaro Uribe, tuvo que ponerse a salvo el último radioperiodista que "se atrevió" a citarle como un parapolítico mezclado con el más grande y feroz narcotraficante de todos los tiempos, cuando las oficiaba de Director de Aviación Civil de Medellín y "colaboraba" con avionetas y helicópteros, según cita del libro denuncia "Amando a Pablo – Odiando a Escobar" escrito por Virginia Vallejo, la bella amante de Pablo Escobar. Al "imprudente" comunicador no le quedó más que la obligada huida de la "seguridad democrática" que ofrece el Sr. Uribe y sus sicarios, a sus sumisos conciudadanos. Por ello, se explica que no debe quedar en Colombia ningún periodista dispuesto a que lo maten; lo cual es ciertamente encomiable para las estadísticas de la SIP ya que aquello ocurría precisamente en un Estado "amigo y democrático".

El gringo Presidente de la SIP - CIA está preocupado en cambio por los asesinatos de periodistas, en México, en los últimos años. Desde hace décadas, los asesinatos en masa (a la carta) son cosas de todos los días. El gansterismo "al mejor estilo" USA es una práctica en el norte mexicano, en sectores colindantes con Estados Unidos, en donde se mueven a sus anchas, unas "misteriosas" bandas de sicarios y asesinos que todo el mundo dice que son los capos del narcotráfico mexicano-norteamericano.

La omisión: otra forma de autocensura

Mister Maucker, fiel a sus antecesores y a sus "patrocinadores" (para eso la SIP está en Miami y está subvencionada por organismos de seguridad yanquis) no toca, ni de chiste, los "pequeños olvidos" de la gran prensa norteamericana ni sus "denuncias" contra gobiernos y medios progresistas de América Latina, que han sido membretados como "enemigos de la democracia y la libertad"

Da la casualidad que está editándose en New York, la edición 2007 - 2008 de "Proyecto Censurado" (Universidad Sonoma State -. California) una publicación anual del editor Peter Phillips (que estuvo hace meses en Quito – Ecuador pero que la gran prensa le ignoró casi por completo) quien, desde hace décadas, registra los 25 casos (episodios, situaciones, problemas) innegables y altamente globalizados, que han sido y son ignorados totalmente, por la gran prensa yanqui.

Entre los variados temas que la gran prensa norteamericana dice nada y para las enormes redes de radio y televisión "no existen", Phillips anota los siguientes:

-Que ya va para el millón doscientas mil las víctimas civiles (bajas, en el argot militar) que hasta junio/2008 han ocasionado las fuerzas invasoras de IRAK.

-Que no se ha informado con propiedad los billones que el imperio ya lleva gastados en las invasiones de Afganistan e Irak y que nadie dice nada de sus multimillonarios beneficiarios, con el Vicepresidente Cheney a la cabeza.

-Que el ejército yanqui y los servicios de seguridad contratan mercenarios en nuestros países a quienes se les da licencia para matar.

-Que no se informa de las atrocidades y los regímenes de vida imperantes en penitenciarías norteamericanas, especialmente donde están jóvenes y adolescentes delincuentes.

-Que cada vez hay más evidencias y sospechas fundadas respecto de que la atroz acción contra las Torres Gemelas de NY (el ya famoso 11-S) fue organizada y ejecutada por comandos terroristas de los propios Estados Unidos.

Y así por el estilo. Pero, la gran SIP, la que ha sido tan sensible ante "intemperancias" de Correa, de Chávez, de Lugo, de Ortega, pues no dice ni pío sobre estos y otros problemas, algunos de dimensión genocida universal. Para no ir muy lejos, la gran prensa norteamericana, ni informa ni critica ni denuncia el caso de los cinco antiterroristas cubanos, que fueron linchados judicialmente en Miami y que purgan condenas más que estúpidas y sin sentido, solo porque estaban haciendo exactamente lo que el señor Busch dijo que había que hacer después del 11-S "derrotar el terrorismo, esté dónde esté".

Como nuestros "democráticos y libres" medios sipianos locales tampoco han dicho ni han difundido encendidas protestas contra este acto infame, es oportuno que recordemos que los cinco jóvenes cubanos fueron infiltrados en la mafia cubano americana que opera a sus anchas en Miami (USA) y que gracias a sus informes, Cuba pudo neutralizar y anticiparse a acciones terroristas patrocinadas por el Gobierno Bush y ejecutadas por comandos terroristas cubano-norteamericanos.

Este fue "el crimen" imperdonable (para el imperio y sus mercenarios) que cometieron estos cinco jóvenes antiterroristas; un crimen que no podía ser perdonado por la justicia yanqui y la mafia miamense. Armaron todo un show mediático y justiciero en Miami y, contra toda evidencia, contra testimonios de altos personeros de la seguridad yanqui, contra las más elementales normas del derecho, los cinco fueron sentenciados a penas totalmente fuera del más elemental sentido común. Uno de ellos, fue sentenciado a doble cadena perpetua; otro a cadena perpetua, otro a cárcel por 40 años. Además, les han negado los más elementales derechos que un ser humano puede alegar, ya sea en su defensa, ya para que se cumplan disposiciones constantes en los códigos de internamiento de los propios estados USA.

¿Ha dicho algo mister Earl sobre estos casos? ¿Han condenado los patronos sipianos por estas actitudes, evidentemente contrarias a la más elemental práctica de la libertad de expresión? No, nada, ni en inglés peor en español. El problema es que en la SIP se aplica el viejo dicho latino: "El que paga la orquesta pone la música" Y como la SIP es poderosa por poderosos "apoyos" que recibe de organismos de seguridad yanquis y las propias transnacionales de la comunicación del sistema (que no suman más de 10 pero que controlan prensa escrita, radio y televisión del mundo entero) pues entonces, ¡cómo se va a permitir que los encomenderos de la SIP pretendan ni tan siquiera toparles con una rosa, menos, mucho menos, con una denuncia!.

Volviendo a lo nuestro, el mister que preside la SIP, con sus declaraciones (transmitidas a los cuatro vientos por las también poderosas agencias informativas del imperio) lo único que ha hecho es ratificar que también en este organismo de dueños de empresas de comunicación, rige el doble discurso; ese doble discurso que el Presidente Nixon lo graficó sin equívocos cuando "explicó" que si bien era verdad que los dictadores latinoamericanos (de los años sesenta, setenta, ochenta del siglo XX) eran unos "hijos de puta" pero que si "eran nuestros (de los yanquis) hijos de puta, entonces eran buenos".

Alberto Maldonado es periodista.


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