viernes, 10 de octubre de 2008

"Después de la fiesta, la resaca"

Alexis Oliva (PRENSARED)

El economista y docente universitario José María Rinaldi desnuda mitologías y realidades en torno a la crisis de un sistema financiero consagrado al "mercado talibán", fundamentalista de la desregulación, el monetarismo y la especulación. El desafío de entender lo inentendible de la economía capitalista en clave de cine, rock and roll y drogas pesadas.

Economista y docente en las facultades de Ciencias Económicas y Comunicación de la Universidad Nacional de Córdoba, José María Rinaldi es también amante del cine y el rock and roll. Desde ese cruce de lenguajes, compara a las fiebres especulativas con Creamfield, la fiesta de la música electrónica y el éxtasis, y afirma que los republicanos son los punks de la economía, porque "arrasan con todo lo anterior".

Por estos días, Rinaldi coordina en el Cine Club Municipal "Hugo del Carril" un curso de cine y economía, que justamente lleva como título la frase con que el candidato demócrata Bill Clinton desafiaba al presidente republicano George Bush (padre) durante la campaña por la presidencia norteamericana en 1992: "¡Es la economía, estúpido!".

Desde la hipótesis de que los procesos culturales acompañan a los económicos, Rinaldi señala que en su política de autocensura la industria cinematográfica de Hollywood se parece a la Iglesia Católica, que "recién ahora está haciendo el mea culpa de su apoyo a los nazis". Ejemplo local, el conflicto del "campo" es "la más clara expresión de lo que significa confundir a la gente, distraer, aislar, y hacerle tomar partido".

-¿Qué mitos y verdades hay en torno a colapsos bursátiles como el de estos días?

-El gran mito y la gran paradoja es el mercado. Es incomprensible que después de la Primera Guerra Mundial y la Crisis del 30, que fueron evidencias empíricas marcadísimas, siga un sistema de asignación que no funciona. Que funcionó y mientras duró fue hermoso, como dicen los románticos. O como dice Ismael Serrano, mientras duró fue eterno. Pero ahí se terminó y tuvo que venir (John Maynard) Keynes a reformar y reestructurar el capitalismo, y esa fue la base de las tres décadas doradas.

-¿Desde 1940 hasta el 70?

-Desde la segunda mitad de los 40, los 50 y 60, hasta mediados de los 70.

-Hasta el 73 con la crisis del petróleo...

-Hasta la crisis del petróleo, que fue un nuevo cambio paradigmático. "Está bien, lo emparchaste, pero ya no funciona más". El mundo no puede funcionar eternamente con energía barata, como en 1850. Tiene que haber un nuevo vector de producción. Fue tan fuerte el chubasco que el mundo trata de reconvertise en los 80 y pierde toda la década. Retroceden casi dos puntos los productos brutos. No hay más producción para cubrir el crecimiento vegetativo, sino que retrocede. Y los 80 tienen una particularidad, la impronta de las nuevas tecnologías. A mediados de los 70, ya estaban el microchip y la primera PC. La necesidad de reconvertir la industria hizo un cambio vertiginoso en lo tecnológico. A la vez, los 80 son el inicio de la era republicana. Y para mí, los republicanos son los punks de la economía...

-¿Por qué?

-Tengo el recuerdo de una entrevista de los 80 a Rick Wakeman (tecladista del grupo Yes), donde le preguntan si escuchó a los punks. Y el tipo se queda pensando y dice: "Nosotros hacíamos buena música, construíamos buen rock, rock sinfónico... Y vinieron estos y lo arruinaron todo". Es como que vos vas acopiando y haciendo y viene alguien y te destruye todo. Eso son los republicanos (risas). Los demócratas siempre hacen las reformas tributarias progresivas, solucionan los déficits y todo... Vienen los republicanos y arrasan con todo lo anterior. Bueno, Ronald Reagan hizo eso. Fuertemente monetarista, con los Reaganomics (1) y un cambio en el vector industrial, de la costa este, de Detroit, a la costa oeste, a la iniciativa de defensa estratégica... Guerra de las galaxias (2). Sumado esto a las nuevas tecnologías... bum, fue una explosión tecnológica. Cuando se dieron cuenta que a los satélites les podían poner una aletita y que ahí iban a estar los transporters, comenzaron a transmitir datos a una velocidad increíble. Entonces, ya a mediados de los 80 era una gran fiesta. Ahí aparece la figura del yuppie, o sea un diminutivo del young urban professional (joven profesional urbano). Qué eran: chicos de 21, 22 ó 23 años, profesionales en ciencias económicas, rescatados de las mejores universidades del mundo para meterlos en el mundo de Wall Street. Y se generó una cultura punk, porque la posición de los tipos era no future (No hay futuro). Por qué: descreían en la familia, se hacían la vasectomía, eran grandes consumidores de cocaína -mucho más que los rockeros-, tenían códigos sectarios muy rígidos, y usaban lofts, esa cosa abierta, sin intimidad, sin divisiones, sin determinar si dormir es dormir, comer es comer y cagar es cagar... No, era todo junto...

-Y que imita una fábrica que ya no existe...

-Emula a una fábrica. Era una construcción imaginaria de la producción, pero no se produce nada, porque ahora es servicio. Ahí está el germen de la burbuja y está muy bien puesto lo de la burbuja. ¿Te acordás una propaganda -creo que era de Patrichs- de un tipo que entra en un loft, se saca la camisa, la tira, tiene unas pesas, abre la heladera y se tira agua mineral encima, prende la tele, mira la revista... ¡El tipo no sabe lo que quiere! Está en un estado de insatisfacción y no cree en nada. Yo estoy muy copado con Peter Capussotto. Y el emo actual era el yuppie ese. Un tipo que no sabía lo que quería, que le dicen "¿azúcar o edulcorante?". "Aaaaayyyyy.... azúcar o edulcorante... aaayyy no sé, no sé...". Y es cierto, es una exacerbación de esa cultura. Eso fueron los 80 y vino un gran chubasco. Cuando se sale de ese chubasco, el símbolo es Creamfield. Cuando lo dije en la Facultad de Ciencias Económicas se cagaron de risa uno me preguntó qué es eso. Creamfield es una fiesta electrónica, que nació en Liverpool en 1998 y es a los 90 lo que fue Woodstock a las décadas doradas. Una fiesta de alienación: poner el cerebro en alfa, éxtasis y agua mineral. Es tan inconsistente Creamfield como el agua mineral. Todo el mundo dice "a mí me encanta el agua mineral, es riquísima el agua mineral". No he visto nada más aburrido que el agua. A mí me encanta el vino tinto, donde confluyen un montón de sentidos y colores. Bueno... los 90 fueron la gran fiesta de Creamfield, la desregulación total y nuevamente el mercado talibán. En el 76, Milton Friedman premio Nobel de Economía. Y Pierre Bourdieu dice: "Lo que hoy es símbolo, mañana es materia". Y el símbolo de los 80 fue el monetarismo. En los 90 fue una remasterización del monetarismo, pero en una versión más depurada, porque los monetaristas son como monjes negros y manejan códigos muy fuertes. Nosotros tuvimos uno, Roque Fernández, un monje negro de los Chicago boys de Friedman. ¿Te acordás cuando dijo que "la economía argentina funciona en piloto automático"? Fue en el 98... y ya estaban drogados con éxtasis. Ya se habían preparado con la agüita mineral para ir a Creamfield. A Carlos Menem, para que diera un discurso en el Fondo Monetario Internacional, lo presentaban como el mejor alumno del Consenso de Washington. La Argentina se puso los hábitos del Consenso de Washington, un neoliberalismo más depurado, porque no solamente planteaba el control de las variables monetarias, como dicen los monetaristas, sino que planteaba un rol microeconómico para el Estado, es decir, como un agente más. Hace una involución a antes de Adam Smith, que es el primero que reconoce el rol institucional del Estado en la economía; le otorgaba un rol gendarme, pero reconocía que ahí estaba y tenía que hacer lo que el sector privado no quiere hacer. Los neoliberales no hablan de economía política, sino de economía a secas, son una versión más fanática, más papista que el Papa.

-¿Y por qué explotan las burbujas?

-Una versión es la de Joseph Stiglitz, que dice que no se pudo frenar, porque tuvo un impulso muy fuerte. El sistema financiero tiene lo que se llama "efecto especificidad". Domésticamente, sería: yo soy banco y vos cliente. Te llamo, te hago cliente, te doy una caja de ahorro, después una cuenta corriente, después una tarjeta de crédito, después de débito, bla bla bla… Te matan a ofertas y tienen una gran capacidad de generar cosas espurias que no sirven para nada, que se exacerbó a tal punto que armó esta bola de nieve. Si vas hoy a Estados Unidos… No, hoy no (aclara entre risas), pero si ibas hace un mes a Estados Unidos, veías a las viejas en el súper desplegar 15 ó 20 tarjetas para ver con qué iban a pagar. O sea, comprar mucho más allá de tu ingreso implica que después te tengas que endeudar hipotecariamente para pagar ese crédito.

-Más allá de lo específico de esta crisis, también se puede decir que a esta película ya la vimos…

-Es que es la misma. La primera gran burbuja fue en octubre de 1989, en que colapsó esto que se empezó a diseñar en el 84 y 85. El mercado le dice no. Incluso había una deuda muy grande con los agropecuarios, guerra verde, subsidios, Reagan gastaba más de 350 mil millones de dólares en la Guerra de las Galaxias, los déficits eran de 240 mil millones de dólares… (Bueno, ahora son superiores a 500 mil millones). Ese fue el primer ajuste. Se recuperan y todos dicen que sabían, que lo veían venir, que estaba previsto que pasara… ¿Y por qué no hicieron nada? Porque ganaron plata. Viene el rescate, esto que le dicen "paraguas dorado", viene el salvataje, a los seis meses ya no se acuerda nadie y de nuevo vamos a Creamfield. O sea, para la resaca vos te tomás un Falgos. El blindaje es el Falgos de esta fiesta. En los 90 de nuevo: México en el 94, Asia en el 97, porque se exportó el modelo a Japón. El desplome hipotecario que tiene Estados Unidos ahora, lo tuvo antes Japón, los Tigres (Hong Kong, Singapur, Corea del sur y Taiwán) y los Dragones (Indonesia, Tailandia, Filipinas, Singapur y Malasia). Se reventaron, y salieron rápido porque hicieron lo que Estados Unidos está haciendo ahora: recuperar el rol del Estado intervencionista y nacionalizar empresas. El "mal administrador" resulta que ahora es el encargado de recuperarlas, sanearlas y devolverlas al mercado. En el 98 Rusia, 99 Brasil, 2000 Turquía y 2001… el único al que no le pusieron el paracaídas dorado: Argentina. Y también en el 2001, el impacto de las Torres Gemelas.

-¿Qué significó eso?

-Que el siglo se inaugura diciendo: "Esto no va". Fue tremendo. Pero no hubo ninguna gran crisis bursátil hasta febrero de 2007, que es el primer síntoma en Wall Street y aparecen Bird y Lehman diciendo: "Estamos mal". Y es la primera vez que aparece la crisis subprime (crisis de liquidez y de confianza). Subprime significa: "No te lo van a pagar". Porque empezó a aparecer gente que quemaba sus casas para cobrar el seguro, porque no podían pagar. O sea, se empieza a derrumbar otra vez el "Gran Sueño Americano". Y la crisis ya no tenía vuelta. Decirlo ahora no tiene ninguna gracia, pero en agosto del 2007 estaba escrito como un graffiti. Lehman decía: "En 2007 vamos a perder 1.700 millones de dólares". Si te dicen eso, estás liquidado. Chau, no va más. Sin embargo, creían que el rescate iba a venir antes. En febrero de este año, el Banco Central Europeo llegó a poner en un día 120 mil millones de dólares. Sólo con lo que el Congreso votó -700,000 millones de dólares sacás de la pobreza por un año a los mil millones de hambrientos qeu hay en el mundo, porque le da dos dólares por día por persona. Solucionás el problema de la pobreza por un año, esto que estaba en la Cumbre del Milenio. No me refiero a los pobres que se visten mal, sino a los que no tienen qué comer. Los cuales en la Argentina son el 10 u 11 por ciento de la población y en el norte el 15 ó 16; y exportamos alimentos para 350 millones de personas. Y nadie le pide una plataforma a nadie, porque al primer candidato que diga: "Mi primer obra de gobierno va a ser erradicar el hambre en la Argentina", inclusive van a decir: "Es un hijo de puta, porque hace asistencialismo". O sea, para la pequeña burguesía argentina lo que está mal es el asistencialismo y no está mal que tengamos un ejército de gente desnutrida con problemas intelectuales. Y todavía tiene el mito de que "ese negro no trabaja porque es vago", y no porque no hay trabajo. La economía es suma cero: si alguien se enriquece, es porque alguien se empobrece.

-¿Cómo se sale de una historia como ésta? Hablan de un "New New Deal"…

-No. Los prefijos a mí nunca me gustaron. Lo que tiene que hacer Estados Unidos es una gran reforma interna y una gran redistribución del ingreso para solucionar el problema de los déficits, porque los republicanos son muy del diez por ciento más rico. Bill Clinton los dejó con Creamfield, pero con superhábit, con la balanza externa y la balanza pública acomodaditas… Y vinieron estos y lo reventaron.

-¿Y el resto del mundo?

-Lo inédito y paradójico, es que los países emergentes no van a dejar de crecer. No es que van a seguir manteniendo las tasas de crecimiento actuales -el 11,5 por ciento de China, el 9 de India, el 8 de Pakistán, el 9 de Rusia o el 8,5 de Argentina-, pero como están motorizados por un proceso de urbanización fabuloso que se produce en este ciclo y son sociedades de pobres, porque tienen bajos salarios -o sea que son muy productivos- y alto nivel de consumo, y la mejora en el crecimiento del producto, por pequeña que sea, va a ir a motorizar el consumo. Va a retroalimentar al sistema. Esta es la base del estímulo a las economías emergentes y los países en vías de desarrollo, y esto los llevó a grandes superhábits, porque los sistemas tributarios están basados en el consumo y en monedas devaluadas, como la China y la Argentina, y entonces tienen superhábits gemelos. Entonces le hacen así a los mercados internacionales (hace una seña peor que un corte de manga). A nosotros no nos toca. Es cierto que Estados Unidos va a disminuir fuertemente el consumo y Europa también. Pero va a impactar más en Europa que en Asia, en el lejano Oriente o en Latinoamérica. Obviamente que va a impactar, pero es la primera vez que no sómos volátiles a la crisis.

-No tan vulnerables...

-Exacto. Y pensando en una solución de fondo, hay que hacer una reestructuración del sistema capitalista, por varios motivos. Porque Rusia se viene con todo, porque ya le mostró las tiras en Osetia. Se acabó el new age ruso. "Yo soy potencia nuevamente", le dijo. Mijaíl Gorbachov aparece ahora con un nuevo partido y con ideas, no digamos de la economía política de la Unión Soviética o del Manifiesto Comunista, pero… Cumplió un siglo y medio el Manifiesto y recién ahora aparecen los analistas diciendo: "Ah la puta, tenía razón el Groucho..." (risas). Eric Hobsbawm ha dado varias entrevistas y está re gozando, porque cuánto hace que estaba diciendo esto. Hobsbawm es de convicción marxista, pero no se centra sólo en sus categorías sino que incorpora una visión realista de la actualidad. Van a tener que poner en la balanza eso y todo este maquillaje del neoliberalismo.

-A propósito, frente a una crisis como ésta, ¿por las dudas hay que ponerse el casco?

-Sí. Paul Kennedy (historiador británico) tiene un tratado en el que demuestra cómo los procesos económicos y las guerras tienen un paradigmático paralelismo. Y ya inventaron una guerra: Irak es la representación de la burbuja en el presente siglo. Lo de las Torres Gemelas fue en lo simbólico y lo material, de una significación fabulosa. El 11-S es un ataque al corazón financiero. Y fijate, le meten un parche, se genera una guerra y siguen. Ya estaban con el casco puesto, sabían lo que significaba eso, el final de la fiesta. Insisto, es Creamfield. Vos podés estar unos días saltando con el éxtasis y el agua mineral, pero después la desilusión, la depresión y la resaca son desaforadas.

-Una consecuencia es bélica, y la otra el disciplinamiento cultural, como ocurrió en Hollywood después de la crisis del 30.

-Hollywood es como la Iglesia Católica, que recién ahora está haciendo el mea culpa del apoyo a los nazis y todavía le quedan los treinta mil desaparecidos en la Argentina y pedofilia, de la que se habla pero no hay ningún documento. Bueno, el cine norteamericano recién ahora está haciendo la crítica de la Segunda Guerra Mundial. La película de Clint Eastwood, Cartas de Iwo Jima, es la reivindicación de la valentía y el coraje japonés. Vamos a ver qué mea culpa hacen de esto, porque hasta ahora el cine muestra lo mismo que muestran ellos. Incluso la película Wall Street (de Oliver Stone) muestra que "vivimos bien así". Algunas muestran cosas alternativas, pero muy específicas. Como El jardinero fiel (Fernando Meirelles), que muestra la mafia de los laboratorios, una gota en el océano en relación a lo que es la mafia financiera. El cine muestra muchas veces la hipocresía, pero nada más.

-¿Con qué eje vas a trabajar en el taller sobre cine y economía?

-La hipótesis intenta dilucidar cómo los procesos y las teorías económicas van funcionando en paralelo con los procesos socioculturales. ¿Por qué funcionan así? Porque nunca fue que el proceso cultural mostraba una cosa y el económico otra. Los responsables de esto son todos los medios de comunicación, y uno de ellos es el cine.

-En un texto de 1936, Walter Benjamín alerta que el cine puede ser utilizado como herramienta de manipulación ideológica en gran escala.

-Claro, porque la distracción y el aislamiento son herramientas muy fuertes de control doctrinario. Ya hasta se pierde la cultura de ir al cine, porque tenés en tu casa el plasma, el home teather y la máquina de hacer pururú. Y esos son valores norteamericanos. Y el american dream (sueño americano) es un verso. Lo único que importa es que el mercado esté muy concentrado y que se gane mucha plata. Un símbolo muy importante es la miniserie Lost (Perdidos). Lost es la imagen del estado de confusión. Las cosas, por complicadas que parezcan, tienen explicación. Hasta la burbuja tiene una explicación. Pero en Lost no se sabe qué pasa, si estamos en el limbo, muertos, resucitados, si es real, si no lo es… el misterio. Y hay foros donde opina cualquier boludo: "Para mí están en el limbo…". "Para mí están todos muertos…". "Para mí están en un experimento de la CIA", dicen algunos. Bueno, no, dejémonos de foros y que los expertos nos expliquen. Escuchemos a Joseph Stiglitz, a Paul Samuelson, a Salvador Treber… Porque con los mercados pasa como cuando tu novia te dice: "Estoy confundida, no sé lo que me pasa". Típico. Te está por meter una patada en el culo y ya tiene otro tipo.

-¿Qué lección dejó el conflicto del campo en la cultura económica argentina?

-El conflicto rural es la más clara expresión de lo que es confundir a la gente, distraer, aislar y hacerle tomar partido. ¿Qué se logró? Que todo el mundo vaya con una cacerola a apoyar al campo, porque (Alfredo) De Angeli era el bueno y (Luis) D'Elía y (Guillermo) Moreno los diablos. Otra vez la teoría de los dos demonios, ¿no? Y lo lograron. Y la puja no era gobierno-campo; la puja era del campo contra el resto de la sociedad. Porque si no hay retención, el precio interno se incrementa. Entonces, el tipo para venderlo internamente va a querer el mismo precio que el que exporta. Entonces, es el enriquecimiento de este sector, que no es el campo sino el complejo oleaginoso -Dreifuss, Morgan, Cargill, Continental y General Deheza-, o nosotros. El gobierno nada que ver. Pero se convirtió en una puja política y sin politizar, porque nadie plantea cambiar el modelo. Eso no está politizado, porque nadie plantea un cambio del esquema. Entonces, para qué se hace: para politizar más. Esto fue una lucha por la apropiación de la renta dentro de ese uno por ciento más rico de la población. Entonces, te distraen. Y ahora tienen que volver a parar, porque quisieran hoy tener la Resolución 125, y pagarían mucho menos por las retenciones.

-¿Quién tendría que filmar la película de la crisis financiera en Estados Unidos?

-La crisis global… Martin Scorsese.

-O sea que es de mafia…

-Sí, sin lugar a dudas.

-Pandillas de Nueva York…

-Sí, pero traída a hoy.

-¿Y la del conflicto del campo?

-Si es para distraer, Marcelo Tinelli. Tinelli es el no pensés. Te muestro pornografía, culos, tetas… y no pensés. Y si es para esclarecer, Alex de la Iglesia, el de La Comunidad. Me gusta mucho como muestra estas cosas.

Notas:
1) Acrónimo inglés de las palabras Reagan y economics, con que se describe la política económica de libre mercado, durante la presidencia de Ronald Reagan, basada en las teorías del Nobel de Economía, Milton Friedman, y orientada a reducir el gasto público y la regulación estatal de la actividad económica, controlar la oferta monetaria y reducir la inflación.
2) Ex actor de Hollywood, Ronald Reagan lanzó con gran histrionismo, en marzo de 1983, la Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE), un sistema aéreo de defensa antimisiles, que fue bautizado por los periodistas como "Guerra de las galaxias". La IDE significó un desafío que incitó a la URSS a acelerar la carrera armamentista y comprometer su economía, pero también significó enormes gastos y una reorientación del presupuesto norteamericano desde el gasto social hacia el militar.


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