jueves, 30 de octubre de 2008

Obama vs McCain: elecciones en blanco y negro

Marcos Alfonso (AIN, especial para ARGENPRESS.info)

La historia se remonta hacia 1812 cuando William Alexander McCain, tatarabuelo del actual aspirante a la Oficina Oval, era dueño de una plantación con 120 esclavos en el sureño Mississippi.

Pero la paradoja llega hasta nuestros días cuando muchos de aquellos esclavos, al convertirse en libertos, optaron por el apellido McCain, como lo es el caso de Teok.

Sobre la mesa están las cartas para los estadounidenses: el suceso de escoger como mandatario del país al negro Barak Obama o el blanco John McCain.

En este contexto sale a flote en las páginas de The Wall Street Journal, incluso en la portada, la historia de Lillie, mujer de 56 años y profesora de psicología en el Mott Community Collage, en Flint, Michigan, quien es la tataranieta de Teok, y lleva como apellido McCain.

La canosa dama, narra el cotidiano, es portadora de una historia “que comparten decenas de miles de hombres y mujeres negros que con su trabajo y sacrificio hicieron rico a Estados Unidos”.

El apellido de la dama no es Freeman (hombre libre), como adoptaron muchos descendientes de esclavos liberados. Lillie es una McCain… negra.

Según el sitio digital de Listin diario, en República Dominicana, los McCain negros poseen una “larga y orgullosa tradición en la edificación de los Estados Unidos, cuando desde su Mississippi, se opusieron a la segregación y resistieron las embestidas feroces del Ku Klux Klan.

Ellos también, en el decursar de los tiempos, lucharon con tenacidad por los derechos civiles de los negros.

Lillie, en su declaraciones al periódico norteamericano, dijo no guardar rencores ni resentimientos contra el aspirante John McCain, pero su voto será para Obama “no por el color de su piel, que es el mío, sino porque es la mejor opción para el país”.

En el presente, los McCain conservan la plantación en Mississippi, en la cual el senador por Arizona pasaba sus vacaciones en los tiempos en que todavía andaba con pantalones cortos. Muchos poseedores del apellido –blancos o negros—cohabitan en la sureña región y hasta se dicen que comparten anualmente y hasta se denominan “primos”.

Durante su campaña, el viejo zorro ha eludido el tema cuando se lo han preguntado, sobre todo, porque tanto periodistas como electores, lo han abordado acerca de si hubo o no mezclas de sangre. Para Lillie “es raro que no haya ocurrido”. Rememoremos la colonia en Cuba.

La otra cara de la moneda camino a la Casa Blanca, resulta la de Obama, cuyos padres (negro casado con blanca), se insertan en el contexto de un hecho prohibitivo en más de la mitad de los Estados de La Unión, medio siglo atrás.

Sin embargo, Barak representa a millones de los llamados afroamericanos, precisamente en esa Unión, donde muchos McCain negros le otorgarán su voto.

Desde el dinero hasta el color de la piel, en el sistema electoral de EE.UU., todo vale.

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