martes, 14 de octubre de 2008

Puerto Rico: Cena en palacio la noche que mataron a Filiberto Ojeda

Jesús Dávila

La noche en que agentes de Estados Unidos mataban al comandante de los Macheteros, Filiberto Ojeda, una famosa periodista y formadora de opinión participó en una cena ofrecida en Palacio por el Gobernador, Aníbal Acevedo Vilá, quien mantenía entonces silencio oficial sobre el caso.

La revelación se produce en momentos en que ya se conoce en el país que fue el propio gobierno de Acevedo Vilá el que entregó al Buró Federal de Investigaciones de EEUU el expediente de inteligencia y la localización exacta de la casa del comandante del Ejército Popular Boricua-Macheteros, a quien el grupo comando que ejecutó el asalto hirió y luego dejó morir desangrado.

Las pesquisas hechas por los departamentos de justicia de EEUU y Puerto Rico no encontraron responsabilidad criminal de parte de los agentes o los mandos que efectuaron el operativo, que ahora sigue bajo investigación de la Comisión de Derechos Civiles. El gobierno puertorriqueño, sin embargo, aunque archivó el caso, ha dejado claro que podría reabrirlo de surgir evidencia nueva.

El dato sobre la presencia de un miembro de la prensa en las áreas reservadas del Palacio de Santa Catalina fue revelado por una fuente que anteriormente había provisto información correcta sobre las pesquisas en torno a la muerte del veterano comandante de los Macheteros, pero además, fue confirmada oficialmente. Aquel día, sin embargo, ni siquiera los periodistas que cubren Palacio se percataron de su llegada.

En el calendario del Gobernador Acevedo Vilá para la noche del 23 de septiembre de 2005, aparecen como invitados a la cena ofrecida por el mandatario el entonces Secretario de Asuntos del Consumidor, Alejandro García Padilla, y la periodista Inés Quiles, así como otras dos personas. Entre otras, la cadena radial Radio Isla difundió aquel día mucha información sobre las incidencias relacionadas con el asalto de un grupo comando del FBI a la casa de Ojeda, así como reacciones de diversos líderes políticos, pero no del Gobernador.

La periodista y profesora universitaria es una figura que goza de una gran audiencia en la radio nacional y usualmente defiende las posiciones y políticas del gobierno autonomista de Acevedo Vilá, además de expresarse a favor de la izquierda emergente en América Latina. Apenas nueve meses antes de los hechos, había formado parte de la delegación del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico al Segundo Congreso Bolivariano de los Pueblos, efectuado en Venezuela en diciembre de 2004.

Desde principios de 2006, la profesora Quiles es una de las principales analistas de noticias de Radio Isla.

El hecho de que un periodista estuviera con el Gobernador en momentos en que el propio Gobierno de Puerto Rico coordinaba la protección de los agentes de EEUU que asaltaban la casa de Ojeda y toda otra serie de acciones de apoyo y logística a la operación abre un nuevo ángulo en las pesquisas sobre el controversial hecho de sangre. También levanta interrogantes sobre cuánto sabía el Gobernador y por qué no aprovechó para dar mensaje alguno al país cuando se estaba difundiendo la noticia desde horas de la tarde.

De hecho, antes de las seis de la tarde ya Radio Isla había llamado por teléfono a la senadora independentista María de Lourdes Santiago para pedirle que se expresara sobre la posibilidad de que los agentes hubieran matado a Ojeda, ante lo cual la legisladora dijo que no estaba dispuesta a especular sobre la muerte de un ser humano.

A pesar de eso, el Gobernador ha declarado que se enteró del asalto a la casa de Ojeda a eso de las 6:30 p.m. de ese día. Justo a esa hora, los periodistas que cubrían Palacio indagaron sobre la orden dada para cortar la electricidad en el sector Plan Bonito del poblado occidental de Hormigueros donde se desarrollaba el operativo. Ni aún así los reporteros obtuvieron respuesta del vocero del Gobernador, quien se retiró de Palacio.

A las ocho de la noche, se pudo observar a los agentes de seguridad tomar posiciones con armas largas en los puestos de vigilancia de la vetusta fortaleza de tiempos de España.

Las horas en las que todo ocurrió son importantes porque la versión oficial es que Ojeda murió antes de las siete de la noche, pero la Comisión de Derechos Civiles está en el proceso de interrogar testigos que alegan que la última ráfaga de disparos se produjo después de esa hora, lo que ubicaría a Ojeda vivo y desangrándose todavía cuando se efectuó la cena en Palacio.

La periodista de referencia ha insistido en que cualquier investigación tiene que concluir que el Gobierno de Puerto Rico no tuvo que ver con la muerte del veterano combatiente independentista. Inclusive, cuando se publicó la noticia de que la empresa de mercenarios DinCorp –socia del gobierno boricua- mantenía operaciones en una antigua base aérea en Puerto Rico desde la que se coordinó el asalto a la casa de Ojeda, denunció los informes de prensa y difundió una entrevista en las que se alegaba que lo único que había en aquel lugar eran unos talleres menores de reparación de helicópteros.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.