miércoles, 15 de octubre de 2008

Unión Europea: La cumbre buscará las soluciones a la crisis financiera

La Unión Europea (UE) intentará en su reunión del jueves y el viernes encontrar una respuesta conjunta a la cada vez más preocupante crisis financiera.

En la víspera de la cumbre, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, reiteró su petición a los 27 países miembro de que se unan para encontrar soluciones para la crisis.

"Intentar (solucionar la crisis) en solitario en este entorno sería un error fatal para cualquier gobierno europeo. Esta es una crisis sin precedentes, es algo que requiere una acción de la UE sin precedentes", dijo Barroso ante la prensa el martes.

La cumbre ordinaria de otoño de la UE se celebrará este año en un momento de dificultades, ya que los mercados financieros europeos han experimentado extremas turbulencias en las últimas semanas.

La crisis financiera, originada en Estados Unidos, está repercutiendo gravemente en Europa.

Con los bancos y otras instituciones financieras cayendo víctimas de la crisis crediticia global, los gobiernos europeos se han visto obligados a depender de medidas de emergencia para restaurar la estabilidad y la confianza inversora.

Por ahora, los países miembro de la UE han buscado soluciones a la crisis de manera independiente, creando una impresión de desorden y enviando señales confusas a los mercados financieros.

A pesar de los grandes esfuerzos individuales realizados por los países europeos para rescatar a sus bancos en problemas, y de la inyección de miles de millones de euros en los mercados financieros por parte del Banco Central Europeo, la naturaleza independentista de la Unión ha provocado que las medidas no tengan el efecto deseado.

Las peticiones de que el bloque en conjunto tome medidas para detener la crisis se hicieron más frecuentes después de que los principales mercados europeos se hundiesen la semana pasada, con el índice FTSEurofirst 300 de las principales acciones europeas cayendo un 22 por ciento.

En un urgente intento de encontrar soluciones, los líderes de los 15 países de la Eurozona se reunieron en París en el primer encuentro de su historia el domingo, sólo tres días antes de la cumbre de la UE.

Los líderes de la Eurozona diseñaron un plan de acción conjunto por el que los gobiernos europeos adquirirán acciones de los bancos en problemas para respaldar sus operaciones, y ofrecerán garantías temporales a los préstamos para aliviar la crisis crediticia, un plan similar al presentado por el Reino Unido.

Otros países de la Eurozona, liderados por Francia y Alemania, lanzaron el lunes su acción más unitaria contra la crisis, prometiendo destinar más de un billón de euros para rescatar a los bancos en problemas.

El Reino Unido también se apuntó a la medida con un plan para inyectar miles de millones de libras esterlinas en los tres principales bancos del país.

Los anuncios simultáneos de estos planes nacionales similares dieron un fuerte impulso a los mercados financieros europeos, que recuperaron buena parte del terreno perdido en los dos primeros días de esta semana.

Hasta el momento, las medidas combinadas de la UE ascienden a casi dos billones de euros.

Se espera que esta vez los líderes de la UE puedan acordar un plan de acción conjunta que aprueben los miembros de la Eurozona, ampliando así la coordinación al nivel de la UE al completo.

"Me alegra que hayamos llegado a un consenso sobre la necesidad y sobre las bases de un plan común", afirmó Barroso. "Espero que el Consejo Europeo apruebe y refuerce estos esfuerzos comunes", añadió, haciendo referencia a la cumbre de la UE.

El primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, quien además preside el Eurogrupo, se mostró también optimista.

"Creo en principio que mañana, los 27 (países miembro) adoptarán la misma línea que fue aprobada por el Eurogrupo el domingo", declaró. "Tendría sentido que los 27 países miembro se unieran."

Sin embargo, no todos los países quieren unirse a la tendencia, especialmente los países del este de Europa, que no se han visto tan afectados por la crisis. Estos países simplemente no necesitan unirse, y les preocupa salir mal parados.

La representante de la República Checa ante la UE, Milena Vicenova, expresó su preocupación de que las medidas para garantizar los depósitos en los países vecinos más ricos podrían provocar una "huida de capitales" de su país.

"Nos preocupa que se puedan producir efectos secundarios", afirmó.

Además de la crisis financiera, los líderes de la UE también tienen que encontrar una línea común para luchar contra el cambio climático.

Los líderes de la UE acordaron el año pasado reducir la emisión de gases con efecto invernadero para el año 2020 en un 20 por ciento en comparación con los niveles de 1990. También acordaron aumentar el uso de energías renovables hasta el 20 por ciento del total y reducir el consumo de energía en un 20 por ciento.

Barroso pidió el martes a los miembros de la UE que no utilicen la crisis financiera como una excusa para dejar a un lado estos compromisos.

El director de la Comisión Europea afirmó que puede entender que, en momentos de dificultades financieras, los gobiernos tomen una postura más a la defensiva, pero que el cambio climático no desaparece sólo por la crisis financiera.

Añadió que la UE no debe ser flexible en sus objetivos, pero que sería sin embargo posible mostrar flexibilidad en la forma de conseguir esos objetivos.

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