viernes, 7 de noviembre de 2008

¿El fin del derecho laboral? Clarín criminaliza a los gráficos

LA VACA

La justicia decidió postergar hasta marzo el juicio oral a los delegados de la empresa Artes Graficas Rioplatenses del Grupo Clarín. El referente gremial Luis Siri consideró que “el aplazamiento se debe a la presión que hicimos los trabajadores, las organizaciones sociales y los medios que nos apoyan”. Calculan que la empresa durante ese lapso va a accionar políticamente en contra de los trabajadores, para ganar el conflicto como sea.

A última hora del lunes, el Juzgado Nº 13 acató un pedido del abogado del multimedio Clarín para posponer el juicio oral que debía comenzar el lunes 10 de noviembre contra trabajadores gráficos a los que acusaba como un modo de diluir su reclamo. Al abogado le bastó alegar problemas de salud para que la medida se efectivizara sin ser consultada por los representantes de los trabajadores.

Luis Siri, integrante de la Comisión Interna de Artes Graficas Rioplatenses interpretó que “Clarín vio que esto podía salirle mal porque había una movida importante para el día del juicio. Si bien el aplazamiento se debe a la presión que hicimos los trabajadores, las organizaciones sociales y los medios que nos apoyan, la empresa va a tener cuatro meses para accionar políticamente en contra nuestra.”

Dirigentes del Federación Grafica Bonaerense consideran que si “si el grupo Clarín es capaz de mandar a juicio a trabajadores organizados que hacen uso de su derecho constitucional de huelga, entonces se acabó el derecho laboral en el país”. En el mismo sentido, se expresó el encargado de prensa del sindicato Antonio Panszcyk quien resumió “Si esta batalla la perdemos, perdemos todos los trabajadores.”

¿Trabajadores secuestradores?

Este martes 4 la Federación Gráfica Bonaerense realizó un acto en las puertas de Artes Gráficas Rioplatenses en repudio a la instancia judicial al que serán sometidos los delegados de AGR; Luís Siri, Nicolás Rivera, Javier Alfonso y Cristian Quiroz. Se los acusa de una gama de delitos como usurpación, daño, coacción agravada, amenazas, hurto y hasta privación ilegítima de la liberad, como si se tratara de secuestradores.

La manifestación contó con la presencia de diversos gremios y organizaciones sociales. Al respecto Siri señaló que “la consigna convocante fue y sigue siendo ‘Si tocan a uno nos tocan a todos los trabajadores’. Para nosotros es el puntapié inicial para seguir ganando solidaridades y ver si le quebramos el brazo a este grupo”.

Criminalizar al que tiene raz
ón

Cuatro años atrás, los trabajadores de AGR rechazaron una medida impuesta por la empresa que pretendía establecer una jornada laboral ilegal. La maniobra empresaria buscaba bajar costos, pagar como horas simples las labores realizadas los sábados por la tarde y domingos. Luego de reclamar ante el Ministerio de Trabajo sin ningún resultado, una asamblea general del taller resolvió un paro total de actividades que se prolongó durante cuatro días y que culminó con un impresionante operativo policial.

Luego de este episodio, AGR decidió despedir 119 empleados y tras la conciliación obligatoria, 48 de estos trabajadores no fueron reincorporados, incluidos todos los integrantes de la Comisión Interna.

La estrategia del grupo Clarín no quedó ahí, se perfeccionó con denuncias ante la justicia penal y laboral para demostrar que la huelga fue en realidad una usurpación de la planta y que algunos de los trabajadores fueron intimidados por los delegados para obligarlos a participar de la medida. La gravedad de los delitos por los que se les acusa no tiene relación alguna con lo sucedido, y debe sumarse a las estrategias en boga en los últimos años de criminalizar cualquier intento de las personas de defender sus derechos.

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