jueves, 6 de noviembre de 2008

Italia, escuelas y universidades públicas en movimiento

Salima Cure (A SUD)

Es casi un mes que en las calles de diversas ciudades italianas se activan manifestaciones, asambleas, marchas y ocupaciones realizadas por miles y miles de estudiantes de escuelas primarias y secundarias y universidades, enseñantes, padres de familia y ciudadanos que piden la inmediata suspensión de la leyes 133 y 137 - ésta aprobada unos días atrás en la Cámara de Diputados sin que se diera un gran debate -, leyes que, como lo han dicho y gritado los manifestantes, atacan profundamente la educación pública italiana en su conjunto, desde la escuela hasta la universidad.

La ley 133 del 6 agosto 2008, prevé la reducción de fondos para la universidad y la investigación pública, apuntando a que los universidades públicas se transformen en fundaciones privadas con la consecuente "elitarización" de la educación y la universidad, el aumento del precio de las matrículas, y la mayor precarización de investigadores y docentes que trabajan con contratos a proyecto y tiempo determinado. Una situación que comportaría así mismo el resquebrejamiento de la calidad de la formación pública universitaria y la vaciaría, aún más, de su función social como espacio para la construcción de conocimiento y de una sociedad participativa y democrática.

La ley 137, por su parte, afecta la escuela pública con reformas como la re-introducción del maestro único para todas las materias, comportando con esto la reducción del número de docentes -muchos de ellos ya precarios- la enseñanza superficial de las difentes materias, la reducción de horas de escuela y clases más numerosas.

Las manifestaciones han sido concurridas, en días como el 11, el 17, el 29 y 30 de octubre las calles de distintas ciudades italianas se han visto paralizadas y las voces de estudiantes y enseñantes que piden por la defensa de la educación pública han hecho eco en la cotidianidad de todos nosotros. Desafortunadamente, el gobierno ha hecho oído sordo a estas manifestaciones, muestra de esto fue la aprobación de la ley 137 en medio de las más duras críticas y movilizaciones. Así mismo, el mismo Berlusconi autorizó a las fuerzas del orden a desocupar los espacios ocupados por los estudiantes. Desafortunado también fue el hecho protagonizado por un grupo de jóvenes de extrema derecha que atacó -en las narices de la policía - el pasado 29 de octubre en Plaza Navona, Roma, con bastones, cuchillos y correas a los manifestantes que allí se encontraban. Un suceso lamentable que el gobierno justificó diciendo que se trataba de un acto de violencia insitado por los jóvenes de izquierda.

El panorama no es sencillo, Será dura, en las calles los estudiantes y maestros siguen protestando, siguen haciendo un llamado para que las movilizaciones continuén. Hay que destacar que este nuevo y heterogèneo movimiento popular que surgiò en Italia alrededor del tema educaciòn, demostrò tener una visiòn muy clara de lo que està pasando: los slogans y pancartas que llevan los manifestantes repiten un concepto clave muy importante: "no pagaremos por sus crisis". Este dato demuestra que este movimiento entendiò el nùcleo de la cuestiòn: a los bancos se les regalaron cientos de billones de euros para salvarlos de la crisis, y a las escuelas, al derecho a la educaciòn le fueron cortados 8.000 millones de euros, y esto, el pueblo no puede ni quiere aceptarlo.

Ya se está pensando presentar un referendo revocatorio, se están enviando cartas al presidente Napolitano para que intervenga ante el Senado y les solicite una segunda lectura y discusión del decreto recién aprobado. Es un momento de duro fermento y movimiento en las escuelas y universidades italianas.

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