martes, 4 de noviembre de 2008

México: El gobierno de Calderón sube las tarifas eléctricas hasta en un 200% a la población y subvenciona a los grandes consorcios

INFODEMEX

Alrededor de 5 millones de usuarios de Luz y Fuerza del Centro (LFC) son afectados con incrementos constantes en sus facturaciones del consumo de energía eléctrica, las cuales tienen aumentos bimestrales que llegan a ser superiores a 200 por ciento, como resultado de la política gubernamental de retiros de subsidios a los consumidores domésticos, implantada desde hace seis años por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Esto contrasta con las subvenciones que ha otorgado y que han favorecido a los grandes consorcios comerciales e industriales.

Luz y Fuerza del Centro y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) justifican que debido a lo anterior se dan los excesivos cobros a miles de usuarios.

Por su parte, los consumidores no tienen otra opción al reclamar que suscribir un convenio para pagar en parcialidades o abonar al contado para no perder el suministro eléctrico.

De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) cada año se presentan mil 300 quejas en promedio en contra de LFC, de las cuales la mayoría son por los abultados precios del servicio.

Luz y Fuerza del Centro así como el SME señalaron por separado que a partir de febrero de 2002, Hacienda –que de acuerdo con la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, es la encargada de fijar y modificar las tarifas eléctricas– determinó establecer cuatro tipos de cobro (dos de bajo y medio consumo y otros dos de alto consumo) diferenciados, en lugar de uno doméstico, como existía en el pasado, con lo que alrededor de 5 millones de usuarios domésticos resultaron perjudicados con incrementos que van desde 30 hasta más de 213 por ciento por el aumento en el costo del kilovatio-hora (KWh).

Todas las tarifas, desde las subsidiadas hasta las que no lo están, experimentan un alza mensual según a la inflación y el incremento en los precios de los combustibles, por lo que siempre la facturación irá en aumento.

Actualmente, en el consumo de uno a 75 KWh mensuales el precio es de 65 centavos y en los adicionales se eleva a 77 centavos, pero al consumir de 76 a 125 Kwh el precio es 1.07 pesos, y el adicional se duplica a 2.29 pesos por KWh. Pero si el consumidor tiene un consumo promedio mensual mayor a 250 KWh durante el último año se le aplica la tarifa denominada Doméstica de Alto Consumo (DAC), la cual no tiene subsidio, y el usuario deberá pagar 3.37 pesos por KWh, es decir, 213.37 por ciento más, según la tarifa establecida hasta octubre de 2008. Para dar una idea de la equivalencia de un KWh, éste corresponde a mil vatios o mantener encendidos durante una hora 10 focos de 100 vatios.

En este contexto se inscriben los cobros “exorbitantes” a usuarios de LFC por el consumo de energía eléctrica y que tienen como principal explicación el retiro del subsidio a las tarifas residenciales. Así, miles de usuarios presentan inconformidades por las abruptas variaciones en sus recibos, pero sólo les queda pagar o que se les suspenda el servicio.

Cascada de quejas

En un recorrido realizado por La Jornada en varias de las oficinas de LFC se constató que el mayor número de reclamos se realiza por los altos cobros que varían de bimestre a bimestre. José Luís López, habitante de la colonia Emiliano Zapata en la delegación Coyoacán, y obrero con una percepción salarial de 52 pesos diarios, de un bimestre a otro vio triplicarse su factura al pasar de 148 pesos a 446. Carlos Rodríguez, empleado jubilado, pagaba hasta el bimestre pasado 869 pesos y ahora deberá cubrir 2 mil 207 pesos, según expuso en su inconformidad en la sucursal Álamos.

Desde la modificación efectuada hace seis años se favoreció a los grandes grupos industriales y comerciales en detrimento de los consumidores domésticos, al establecerse una nueva política de subsidios en la que Hacienda determinó que a mayor consumo de electricidad de los hogares el subsidio sería menor y así se fijó la tarifa DAC.

En contraste, a lo derivado del cambio realizado por la SHCP en 2002 y que afecta a la mayor parte de la población de usuarios domésticos de LFC, ahora los industriales serán nuevamente beneficiados con el anuncio del presidente Felipe Calderón, efectuado el viernes pasado.

En el mismo se argumenta que para atenuar el impacto de la alta volatilidad en los precios de insumos, las industrias ahora podrán acceder a una tarifa de energía eléctrica a periodos anuales.

Las inconformidades del público usuario se multiplican, según confirman las estadísticas de la Profeco, las cuales revelan que en los últimos años el promedio de quejas en contra de LFC es de más de 2 mil 300 anuales, en su mayoría por cobros excesivos.

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