miércoles, 5 de noviembre de 2008

México: Muere en accidente de avión Juan Camilo Mouriño funcionario de Calderón acusado de trafico de influencias

INFODEMEX

Perfilado como aspirante presidencial desde que Felipe Calderón lo nombró secretario de Gobernación, en enero de este año, pero cancelada esa expectativa por haber sido exhibido como presunto traficante de influencias para beneficiar negocios familiares, Juan Camilo Mouriño murió justo cuando estaba bajo escrutinio por su inminente salida del cargo y su futuro político.

Fallecido, junto con otras siete personas, al estrellarse en esta ciudad la aeronave en que viajaba -un Lear Jet-45, matrícula XC-VMC--, que ya había reportado una falla técnica en un viaje de uno de los antecesores en la Secretaría de Gobernación, Carlos Abascal, hace justamente tres años--, Mouriño era visto como candidato a diputado federal o a gobernador de Campeche.

Apenas la semana pasada, el jueves 30 de octubre, Mouriño trató de aplacar las versiones de su inminente remoción del primer cargo del gabinete presidencial, sobre todo después de aprobada la reforma petrolera, sector en el que su familia tiene intereses, particularmente en el sureste del país.

Gerente administrativo de GES entre 1993 y 1994, y después, entre 1995 y 1997, director de Finanzas, Mouriño dijo que en este último año, cuando el grupo de empresas había crecido y se había consolidado como uno de los más importantes en la región, decidió emprender su propio camino y "abrirse paso en la vida pública"

Fue entonces cuando, en las elecciones de 1997, ganó una diputación local en Campeche y tres años después, en el 2000, fue nombrado diputado federal electo plurinominal del Partido Acción Nacional (PAN), bajo la coordinación de Calderón, quien lo nombró presidente de la Comisión de Energía.

Mouriño, quien fue subsecretario de Energía con Calderón, de octubre del 2003 a junio del 2004, aseguró que la información dada a conocer omitía la existencia de una relación mercantil establecida hacía 23 años entre la empresa Ivancar, perteneciente a GES, y Pemex. "Por tanto, resulta inmoral y doloso afirmar que las operaciones de dicho negocio son producto de las responsabilidades públicas que yo he ocupado en el pasado reciente", subrayó.

Según el funcionario, cuando Ivancar estableció relación comercial con Pemex él tenía 14 años de edad y agregó que "esta línea del negocio prácticamente no ha crecido desde su inicio".

"La expansión del grupo empresarial se ha dado en la administración de franquicias y en negocios inmobiliarios desde mucho antes que yo ingresara al servicio público.

"Resulta mezquino que se me acuse de beneficiarme económicamente de la política, cuando fue justamente la política la que me motivó a renunciar a un patrimonio legítimo, producto del esfuerzo personal y familiar. Es por ello que pondré a disposición de las autoridades competentes, toda información que se me requiera para que sean éstas quienes emitan una opinión en el plano legal. Yo soy el principal interesado en que se aclare esta acusación dolosa", remató.

Aunque conforme a la ley se acreditaba el delito de tráfico de influencias y aun se formuló la denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR), que jamás ha informado de las investigaciones, Mouriño contó con el respaldo político de Felipe Calderón y del jefe de la oposición priista, Manlio Fabio Beltrones.

Desde entonces, sin embargo, quedó debilitado políticamente, a tal punto de que perdió jerarquía al interior del gabinete y sufrió una degradación en sus facultades, sobre todo con la incorporación al equipo de Calderón de Jorge Tello Peón como responsable de la Coordinación en Seguridad Nacional.

De por sí Mouriño estaba siempre bajo sospecha por su auténtica nacionalidad: Nacido en España, optó por la nacionalidad mexicana al cumplir la mayoría de edad, pero -tal como demostró el semanario Proceso-- utilizó un pasaporte español siendo ya mexicano.

Mouriño se mantuvo en el cargo y contó con el respaldo del presidente del PAN, Germán Martínez, quien dijo que los que lo criticaban le tenían miedo: "El es una muestra de la nueva clase política que está construyendo el país, una buena muestra de profesionalismo, de decencia pública y capacidad. ¡Eso representa Juan Camilo!"

Pero la estrella de Mouriño se fue apagando, inclusive en el PAN, al punto de que, apenas el lunes, el propio Martínez ya no hizo una defensa tan férrea como a mediados del año. Cuando se le preguntó si era necesaria la renuncia del secretario de Gobernación, respondió:

"No voy a contestar nada más que es facultad del presidente, constitucionalmente establecida, nombrar libremente a las personas que lo acompañen en su gabinete. El desempeño de cada uno de los secretarios lo juzga también el presidente de la República."

--A partir de estos señalamientos ¿cabría la posibilidad de que Mouriño sea candidato a gobernador?

--No tengo ningún comentario.

Pero en el mismo PAN se sabía que Calderón cesaría a Mouriño, presumiblemente en enero, y su destino estaba entre ser candidato a diputado federal o aspirante a la gubernatura de Campeche.

Estaba pendiente sólo presentar los avances del Acuerdo Nacional por la Seguridad cuya instalación a nivel estatal lo condujo hoy a San Luis Potosí, además de poner en marcha el programa Paisano.

En esa entidad impartió su última conferencia de prensa y la última pregunta la hizo el reportero Eduardo Delgado, del diario Pulso, justamente sobre los resultados del gobierno en la lucha contra la delincuencia.

A esa última respuesta de Mouriño pareció corresponder el mensaje de Calderón sobre las razones del desplome del avión en que viajaba, junto con otras siete personas -todas muertas--, porque nunca habló de que fue un accidente en el mensaje que dirigió después de la tragedia y que le dedicó, íntegramente, al funcionario.

"También pido a todos los mexicanos que ningún acontecimiento, por doloroso o difícil que sea, como por supuesto lo es éste, nos haga desfallecer en nuestro anhelo de tener un México mejor. Estaremos informando a ustedes y a toda la nación a medida en que avancen las investigaciones del caso, y en su momento, haré saber a los mexicanos las decisiones de gobierno correspondientes."

José Luis Santiago Vasconcelos, otro de los muertos había recibido amenazas de muerte

José Luis Santiago Vasconcelos, quien murió ayer en un accidente aéreo ocurrido en la ciudad de México, ingresó en 1993 a la Procuraduría General de la República (PGR) como agente del Ministerio Público Federal, y ascendió hasta fiscal antidrogas. En el año 2003, se convirtió en titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

Durante su desempeño como funcionario de la PGR, dirigió las detenciones de secuestradores como Andrés Caletri, los hermanos Daniel y Aurelio Arizmendi López. En tanto, en cuestión de narcotráfico encabezó las investigaciones relacionadas con los hermanos Jesús, Luis y Adán Amezcua Contreras, conocidos como los Reyes de las metanfetaminas; participó en la identificación del cadáver de Amado Carrillo Fuentes, cuando Mariano Herrán Salvatti encabezaba la extinta Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Salud.

Asimismo, integró averiguaciones previas en contra de capos del narcotráfico como Osiel Cárdenas Guillén, Benjamín Arellano Félix, Ismael Higuera Guerrero, Efraín Pérez Pasuengo, el ex gobernador de Quintana Roo Mario Villanueva Madrid, José Álvarez Tostado, Alberto Pliego Fuentes (el llamado superpolicía), y Ricardo García Urquiza, ex empleado del Banco de México que se convirtió en el principal operador financiero del cártel de Juárez.

Por la oficina a su cargo pasaron casos como el Pemexgate y Amigos de Fox, los dos principales expedientes de corrupción política en México, pero en los cuales no pudo concretar ninguna sanción jurídica contra ninguno de los implicados, incluido el ex presidente Vicente Fox Quesada.

En agosto de este año, Santiago Vasconcelos fue designado por el presidente Felipe Calderón titular de la secretaría técnica de la instancia que coadyuvará y apoyará a las autoridades locales y federales en el cumplimiento y seguimiento de las reformas legales aprobadas el 30 de abril de 2008 por el Congreso en materia de seguridad.

Antes de ello, Santiago Vasconcelos iba a ser blanco de dos atentados por parte del cártel del Golfo; el primero, en diciembre de 2007, y el segundo en enero de este año, pero los ataques fueron frustrados por policías capitalinos que detectaron a tiempo a los agresores.

Asimismo, en días pasados la PGR confirmó información de La Jornada respecto de que varios de los colaboradores de Santiago Vasconcelos realizaron labores de espionaje desde el año 2004 en favor del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, entre ellos el coordinador técnico de la SIEDO, Miguel Angel Colorado González, así como los agentes federales adscritos a esa institución Antonio Mejía Robles, Jorge Alberto Zavala Segovia, Fernando Rivera Hernández, Milton Carlos Cilia Pérez y Roberto García García.

Al menos dos semanas antes de que Santiago Vasconcelos muriera en el accidente aéreo, él y su familia fueron cambiados de domicilio a petición del propio ex titular de la SIEDO, quien había recibido diversas amenazas de muerte.

De acuerdo con versiones de funcionarios cercanos a la familia del ex funcionario de la PGR, por recomendaciones de los integrantes del gabinete de seguridad nacional del gobierno de Felipe Calderón, los hijos y la esposa de Vasconcelos permanecen protegidos desde hace varios días en el interior de una casa que es fuertemente resguardada por militares y policías federales. La dirección de este domicilio sólo la conocen familiares de Vasconcelos.

Desde su salida de la PGR, hace cuatro meses, el ex titular de la SIEDO continuaba bajo protección de escoltas y tenía para su uso personal una camioneta blindada.

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