martes, 11 de noviembre de 2008

Obama: El decálogo del cambio…

Antonio J. Valdez Mederico

Se dio el sueño de mucha gente en Estados Unidos y en el mundo entero. Un hombre de raza negra es el nuevo Presidente de la que sigue siendo la nación más poderosa del mundo desde el punto de vista militar, tecnológico y económico y este ultimo en entredicho por lo ya conocido. Un descendiente de los que vinieron ayer a la fuerza a trabajar el campo y ser esclavos de los blancos anglosajones será el que tome las decisiones que repercutirán sobre estos y los negros, asiáticos, latinoamericanos y demás razas que conviven en suelo yanqui.

Claro, y no podía ser de otra manera, llego pronunciando que haría cambios en el manejo del país. Que el cambio era su oferta y esa le perseguirá durante los próximos cuatro años si acciones endógenas o internas no influyen para su salida violenta de un gobierno que depende más que del voto y fuerza popular, de la fuerza de las grandes empresas transnacionales, del mercado bursátil y de la política del miedo instaurado en el mundo desde hace mucho tiempo.

Ahora viene la acción con un parlamento en el cual, aparentemente, tiene una mayoría que se supone le apoyara en las medidas a tomar sin dilación y sin trabas ante un mundo expectante y veremos entonces a las tropas de norteamericanas saliendo de Irak y compensando a ese maltrecho país por los más de 1 millón cuatrocientos mil muertos provocados por la violencia que genero su invasión y dejando la soberanía en manos de los irakíes, así como su petróleo.

También saldrán de Afganistán junto a los ejércitos adulantes que le acompañan y se olvidaran de que allí vive Bin Laden, la excusa para la guerra contra el terrorismo mundial y de que en suelo afgano se producen las mayores cantidades de opio del mundo, al que no han combatido sino controlado por las ingentes ganancias que produce y de que es territorio estratégico para el paso de oleoductos y gasoductos hacia la Europa.

En Colombia es obvia su acción, dejará de apoyar el Plan Colombia y que el gobierno de este país solucione el conflicto con la guerrilla armada más antigua del mundo y se encargue de combatir la producción de las más de 900 toneladas métricas de cocaína y las incontables de mariguana que inundan los países del mundo de enfermos y provocan la existencia tacita del mal de la vida, la droga ilícita que junto a las licitas tienen más de 2500 millones de consumidores, casi el 30% de la población mundial y así combatirá la producción de la supermariguana en su propio territorio y que supera en tres veces la colombiana..

Obama dejará sin efecto el bloqueo a la república de Cuba y ello permitirá que esa pequeña nación de territorio y de gente pero grande en cuanto al sentido de la pertenencia y de la fuerza de la voluntad, se desarrolle como un nuevo modelo de vida ejemplo para el resto de las 2576 naciones del mundo. Eliminará el muro que hoy se construye en los limites con México y que sirve de paredón de ejecución de cientos de latinos que buscaban el sueño de vivir mejor.

Cambiará el sistema electoral norteamericano y en la enmienda que le hagan a la constitución el voto popular prevalecerá y se comenzara a practicar una democracia parecida a la venezolana, con la inclusión del hombre y la mujer como premisa, el combate a la exclusión, la gratuidad en la educación, en la salud y en el acceso al agua potable y los alimentos regulados por el estado y no por el mercado.

Se llevara a la Cuarta Flota de los mares latinos y comenzará a eliminar las armas de destrucción masiva de sus arsenales, cerraran las empresas productoras de armas y comenzaran a sembrar y cosechar mas alimentos en esos lugares. Desestimara su acción sobre el tema de la guerra de las galaxias y los soldados y equipos que viven en las cientos de bases militares en el mundo regresaran al suelo que los vio nacer y se dedicaran a otras actividades.

Barack, nacido del cruce de un keniano con una mujer blanca nacida en EE.UU, eliminará o cerrara la cárcel de Guantánamo y le abrirá juicio público a Bush, al vicepresidente, a Condolezza, a los jefes del pentágono y su ex ministro de defensa, entregara a Posada Carriles a la justicia venezolana, enviará al gordo Antonini a Argentina, devolverá a todos los jefes paramilitares colombianos para que sean juzgados en su tierra, indultara a los 5 cubanos enjuiciados por mentiras del sistema. También ordenara poner en libertad a los cientos de ciudadanos del mundo presos en cárceles secretas.

Ordenará eliminar las leyes que permiten a los cuerpos policiales y de inteligencia norteamericanos involucrarse en la vida privada de los ciudadanos de ese país, llevara a la cárcel a los dueños de los bancos quebrados y devolverá las dos millones de casas embargadas y permitirán que sus dueños las sigan pagando en 50 años y a interés cero. Enviará a los países de origen a los ex gobernantes que viven en su territorio evadiendo la justicia de los mismos por delitos cometidos.

Firmará el protocolo de Kioto y el de la Corte Penal Internacional y los acatara como lo hará con el presente decálogo que nace de su propia oferta de gobierno. Apoyara la desaparición del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial e impulsara la reforma de la ORGANIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS. No apoyara económicamente a los partidos de oposición que intenten desestabilizar gobiernos democráticos y progresistas. Por igual le bajara las ganancias a las empresas petroleras y eso lo revertirá en el pueblo pobre del país que le hizo presidente.

Es un mandamiento, señor Obama y tendrá sobre su espalda la espada de Damocles.

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