lunes, 22 de diciembre de 2008

Argentina: Los números del gatillo

CORREPI

El viernes 12 de diciembre, como todos los años desde 1996, CORREPI convocó a un acto en Plaza de Mayo para presentar las conclusiones anuales de nuestro Archivo de Casos. A partir del informe que surge del seguimiento de la información sobre los fusilamientos de gatillo fácil, la tortura y otras modalidades represivas, este acto anual es la oportunidad para exponer, con la crudeza de los números en la mano, el verdadero alcance de la política represiva estatal.

La denuncia que, año a año, protagonizamos, busca, como dijimos desde el escenario, aportar a la construcción de la organización popular contra la represión, empresa que sólo puede concebirse desde la independencia absoluta del estado, sus gobiernos y sus organismos. Para eso ponemos a disposición del conjunto de la sociedad estos datos, que son más que suficientes para ayudar a comprender cómo y para qué reprimen los gobiernos post dictatoriales en Argentina.

En una plaza vestida de verano, las personas que pasaban se iban enterando de que en la Argentina se asesina un pibe día por medio por el gatillo fácil, la tortura, en cárceles y comisarías, y la represión en movilizaciones. Los empleados que salían de las oficinas de la zona, miraban atentos las fotos de los hijos de los familiares que integran CORREPI, los compañeros que perdieron a sus hijos en manos de policías, gendarmes o del servicio penitenciario.

Cuando Delia Garcilazo, en nombre de todos ellos, tomó el micrófono, muchos que pasaban distraídos se sumaron a las organizaciones hermanas y a compañeros, familiares de víctimas y militantes antirrepresivos, que viajaron desde distintos lugares del interior, como Misiones, Mendoza o Mar del Plata, y rodearon el el escenario desde temprano. "Alguien una vez nos dijo que con la democracia se come", dijo Delia con su pollera azul y sus muletas... "¿Cuándo? Nosotros comemos salteado y cuando podemos. Que con la democracia se cura ¿Cómo? Si no podemos comprar los remedios y en los hospitales no tienen los insumos más necesarios, sólo nos curamos cuando Doña Rosa nos tira el cuerito o nos cura el ojeo... Que con la democracia se estudia ¿Dónde? ¿En escuelas taperas con maestros mal pagos?"...

Más de una maestra o un obrero que pasaba de casualidad, terminó comprando las revistas en las que contamos como durante el período de los Kirchner, el estado mató con su política de derechos humanos a 1062 personas. Muchos vieron representado, en los gráficos, como en la gestión de Cristina fueron 150 los asesinatos por el estado, uno de ellos, Juan Carlos Erazo, un trabajador de la industria del Ajo que murió el 5 de abril a raíz de los fuertes golpes que recibió durante una represión policial en Mendoza.

Los compañeros del Grupo de Arte Popular hicieron una representación sobre el trabajo de los medios cuando tienen que reproducir el discurso dominante, criminalizando a los menores pobres y legitimando la represión, y dieron luego el lugar a representantes de comisiones internas de trabajadores, estudiantes universitarios, agrupaciones barriales y de trabajadores desocupados que trajeron su saludo y su mensaje. Entre uno y otro orador, por los parlantes sonaban los números y las cifras de la represión sistemática del estado.

Nuestro Archivo muestra que la enorme mayoría de los muertos del gatillo fácil y la tortura son los hijos de los pobres. Más de la mitad tenían menos de 25 años. Dos tercios, menos de 35.

Dijimos que no es un policía, que es toda la institución, porque el gatillo fácil, la tortura y las detenciones arbitrarias no son excesos de un loquito suelto, ni abusos de un policía mal entrenado. Tampoco son resabios del pasado. Ni se trata de una o dos fuerzas "fuera de control", que se "desmadran" o tienen "políticas autónomas". Afirmamos que las fuerzas de seguridad no se dirigen a sí mismas ni dictan sus propias políticas. Que podrán aparecer tensiones o conflictos sectoriales, espejo de las "internas" de la clase dominante, pero que el jefe del aparato represivo siempre es el gobierno de turno.

También denunciamos el rol protagónico de los medios de difusión, que disparan a diario contra los "menores delincuentes" y taladran con el "dolor de una sociedad acorralada por la violencia", mientras no dicen ni una palabra de los 2.557 asesinados en cárceles y comisarías, con el gatillo fácil y la tortura, desde 1983. Mostramos como, si bien la provincia de Buenos Aires tiene el primer lugar en asesinatos, las cosas cambian si lo medimos por millón de habitantes. En proporción a la población de cada provincia, es Santa Fe, con su gobernador "socialista", la que ocupa el podio, seguida por Buenos Aires, Santiago del Estero, Mendoza, Córdoba, Catamarca y la ciudad de Buenos Aires.

Mostramos como el 64% de las muertes las producen el conjunto de las policías provinciales, el 19% los servicios penitenciarios y el 9 por la policía federal.

Cerramos diciendo que: "...aunque queden algunos dinosaurios sin extinguirse, no hace falta mirarlos a ellos para señalar a la derecha. Tampoco hace falta mirar sólo a la ciudad de Buenos Aires. La derecha está en el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, pero también está en la Casa Rosada, en los tribunales y el congreso. Los tres lugares desde donde salen las órdenes, las herramientas y la garantía de impunidad para los encargados de proteger los intereses de los poderosos", y redoblando la convocatoria a la organización popular, independiente, contra la represión estatal.

En breve estarán disponibles los materiales completos en nuestra página web, que también pueden ser remitidos por mail a quien los solicite a correpi@fibertel.com.ar

La represión en aumento, lo que viene

A tan solo dos semanas de haber cerrado el archivo de casos 2008 contabilizando 2557 muertos, el gobierno de Cristina Kirchner lleva asesinadas seis personas más con el gatillo fácil y en cárceles.

Tucumán, con el gobernador K, José Alperovich, iniciaba el mes con un preso suicidado el penal de Villa Urquiza. Según la versión de los penitenciarios, Víctor Hugo Celarayán (51), fue encontrado en la celda que compartía con otros internos, ahorcado con un cordón, registrando el tercer caso conocido de este año, entre los que sus familiares denunciaron haber encontrado los cuerpos con señales de torturas.

En el último fin de semana largo, los medios se dedicaron a potenciar el discurso de inseguridad para los ricos, mientras el policía federal Diego Hernán Lescano, efectivo de la comisaría 9ª, que esperaba el colectivo, "se confundió", según las noticias, y mató en la esquina de Brandsen y Necochea a un pibe que limpiaba vidrios en la zona. El pibe fue inmediatamente reconocido por los vecinos de La Boca, que rodearon el lugar del hecho denunciando el gatillo fácil a viva voz, porque, ya experimentados, sabían que los compañeros de fuerza de la 24ª acudirían prestos al lugar, donde sólo lograron hacer aparecer un revólver de juguete con la ayuda de la guardia de infantería que alejó a la gente del lugar y disparó balas de goma para intimidar.

El mismo sábado, en Temperley, Pablo Bianco (42), sentado en la vereda de su quiosco, murió luego de quedar en medio de un tiroteo, en plena zona transitada, entre la policía y tres personas en moto que vendrían de robar un supermercado a pocas cuadras de allí. Para finalizar ese día, en la capital de Córdoba, según la versión policial, tres personas habrían interceptado a una remisera, subiéndose a su vehículo y llevándola al barrio Yapeyú. Allí la hicieron bajar, y mientras le estarían quitando su cartera, los policías del CAP, comando de acción policial, dispararon, resultando Javier Armando Cortés (33) muerto con un impacto en la espalda en la zona de los riñones. Declararon que los otros dos huyeron dejando en el lugar dos armas, dado que el hombre asesinado no portaba arma alguna.

Nuevamente en San Miguel de Tucumán, el miércoles pasado, fuerzas conjuntas de oficiales y comisarios de la seccional 8ª y la patrulla motorizada reportaron un allanamiento de vivienda a raíz de la búsqueda de dos personas que habrían intentado asaltar una casa y comenzaron a revisar las distintas dependencias, hasta que entraron en una de las habitaciones y se acercaron a la cama. Uno de ellos dijo que levantó el colchón y en ese momento vio que debajo estaba uno de sus sospechosos, José Antonio Barrionuevo (45) quien recibió un impacto de proyectil en el pecho, que según la versión policial provino del revólver que portaba.

En tanto, el domingo, en Ramos Mejía, La Matanza, la patrulla de calle disparó contra Damián Leonardo Argüello (32) que según su versión estaría intentando subir a un colectivo luego de escapar de un auto junto a otras dos personas tras un intento de asalto a un comercio de la zona. Recibió un impacto de bala que le provocó la muerte.

Mientras tanto, en los barrios, aumentan las denuncias por detenciones arbitrarias con torturas. El padre de un niño de 13 años denunció que su hijo fue golpeado por un grupo de efectivos policiales la comisaría 31ª que lo detuvieron acusándolo de ser un ladrón que habría cometido un asalto a un comercio del barrio porteño de Belgrano. Cuando caminaba por la calle, junto a un amigo, para celebrar su fiesta de egresado de 7° grado, fueron interceptados por un patrullero, del que descendieron siete uniformados, quienes, sin mediar palabras, lo agarraron de los pelos y tiraron al piso y lo patearon.

En Villa del Carmen, San Fernando, tres jóvenes fueron heridos con balas de plomo, una mujer embarazada resultó con lesiones en la espalda provocadas por perdigones de goma, y tres personas de la misma familia detenidas y golpeadas por efectivos de la comisaría 4ª de San Fernando. Todo sucedió cuando durante la preparación de una fiesta familiar, salieron a la esquina del barrio porque un patrullero había reducido a varios conocidos acusándolos de apedrearlos. Al acercarse, un hombre y una mujer policía desataron fuego a medida que iban llegando. Al rodearlos los vecinos por negarse a llamar a la ambulancia les dispararon balas de goma y golpearon a los otros familiares llevándoselos detenidos.

Como dijimos en Plaza de Mayo el pasado 12 de diciembre, el gatillo fácil, las detenciones arbitrarias y la tortura seguirán siendo utilizados en forma creciente por este gobierno, que necesita reprimir para oprimir.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.