jueves, 11 de diciembre de 2008

Crisis financiera: España siente los embates

Marcos Alfonso (AIN, especial para ARGENPRESS.info)

La llamada octava economía del mundo, España, siente sobre sus hombros el peso de la crisis financiera y la recesión, que se propagan a pasos acelerados sobre el planeta con su inevitable secuela de desempleo.

Imágenes televisivas llegadas desde Madrid mostraban este domingo a decenas de peninsulares, quienes armaban largas filas en busca de trabajo para sufragar el sustento familiar o individual.

Según datos reportados por Associated Press el pasado cuatro de diciembre, al menos 40 mil españoles pierden sus puestos de trabajo, en tanto la “turbulencia de los mercados cortan de raíz la financiación extranjera”.

Hasta el presente los sectores más críticos son los de la construcción y la agricultura. El primero, en los últimos cinco años, representó para la economía Ibérica el 29 por ciento del Producto Interno Bruto y propició el 40 por ciento de los empleos.

Para expertos resulta llamativo que la nación pueda resarcirse en breve tiempo de tal situación. Sin embargo, abogan por evitar la masividad y prolongación del tiempo sin trabajo entre los denominados “parados”, para lo cual aducen que el país acogió a casi cinco millones de inmigrantes y elevó en 15 por ciento el nivel poblacional.

Estos propios investigadores, aún pese a presupuestarse 50 mil millones de euros en intento por estimular la economía, estiman para el 2009 la mayor recesión para España en el último medio siglo, así como cifras de desempleo del orden del 3,5 millones.

Los sindicalistas, por su parte, consideran que la no competitividad de la economía hispana está dada por la dependencia de los rubros constructivos y de servicios, situación en la que, según la AP, “los sectores tanto privado como público deben cambiar la marcha rápidamente”.

En recesiones pretéritas el territorio devaluó su otrora moneda, la peseta, para ganar en competitividad. Sin embargo, al incorporarse al euro, deberá padecer los ajustes que se deriven de la Unión Europea.

Durante la última década España mantuvo crecimiento anual del 3,8 por ciento, a partir de la asunción del euro como moneda, lo cual disminuyó las tasas de interés.

De otro lado, la fuerza laboral ibérica, a diferencia de naciones europeas o asiáticas, va en incremento y es joven. Sin embargo, se deberán buscar con urgencias medidas alternativas para frenar el galopante desempleo, generado esencialmente en el ramo constructivo.

Estimados indican que el boom de las inmobiliarias hace que, en el presente, existan poco más de un millón de viviendas sin venderse, las cuales demorarían de cuatro a cinco años en liquidarse, según las demandas actuales del mercado.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.