lunes, 22 de diciembre de 2008

En Defensa de Nicaragua

TORTILLA CON SAL

La mayoría de América Latina vive un proceso liberación nacional irreversible. Sus pueblos han elegido gobiernos que han emprendido un camino de independencia, dignidad y soberanía, para sacudirse la tutela extranjera que durante siglos los había sometido por la fuerza de las armas, la represión y la miseria.

En noviembre de 2006, el pueblo nicaragüense también ha elegido al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) dirigir su destino y desde el 10 de enero de 2007, el nuevo gobierno ha reiniciado el proceso de autodeterminación nacido el 19 de julio de 1979 y que había sido abandonado durante 17 años por tres gobiernos capitalistas neoliberales, antidemocráticos y antinacionales.

Nicaragua ha recuperado la dignidad nacional con un gobierno independiente de los poderes imperiales, que ha vuelto a colocar a los más pobres como el centro de las políticas de desarrollo.

Como parte de ese proceso, Nicaragua se ha sumado a la Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA) y con el generoso respaldo de numerosos pueblos y gobiernos, especialmente Cuba y Venezuela, el gobierno sandinista aplica distintos programas mediante los cuales el pueblo nicaragüense ha recuperado gran parte de sus derechos sociales y económicos, y ha abierto las posibilidades para el progreso nacional, democrático y socialista.

Pero así como ocurrió durante los años 80, cuando Estados Unidos lanzó su guerra de agresión contra el pueblo nicaragüense y la Revolución Popular Sandinista, hoy Nicaragua debe enfrentar una despiadada campaña de mentiras y chantajes promovidas desde Washington y varias capitales europeas, bajo el esquema de contrainsurgencia informativa en la guerra de baja intensidad, con el objetivo de impedir el desarrollo independiente que encabeza el gobierno del presidente Daniel Ortega.

Esta campaña ha recrudecido en los últimos meses, con el objetivo de desacreditar la inobjetable y contundente victoria electoral del FSLN en las elecciones municipales del pasado 9 de noviembre, cuando los nicaragüenses validaron en las urnas su respaldo al nuevo rumbo del país.

El extremo de esta campaña, ha sido la suspensión de la ayuda al pueblo nicaragüense. Es inaceptable que los gobiernos de los países desarrollados utilicen el dinero que sus propios pueblos destinan a los países más empobrecidos, como arma política de dominación imperialista.

Por todo ello, nosotros, mujeres y hombres libres que creemos que Otro Mundo es Posible, declaramos:

1. Nuestro incondicional respaldo al derecho del pueblo nicaragüense a su autodeterminación y soberanía nacional, sin injerencias extranjeras de ningún tipo.

2. Nuestro apoyo al rumbo independiente, soberano y popular del gobierno del FSLN, encabezado por el presidente Daniel Ortega.

3. Nuestro regocijo por la victoria sandinista en 105 de 146 gobiernos municipales.

Rechazamos y condenamos

1. La injerencia extranjera en los asuntos internos de Nicaragua.

2. La política de chantaje que ejecutan los gobiernos de Estados Unidos y de la Unión Europea.

3. La campaña de mentiras desatada por los corporaciones y multinacionales de la (des) información internacional.

Exhortamos:

1. A los pueblos de todo el mundo, en especial los europeos y norteamericano, a renovar sus lazos de amistad con Nicaragua, presionando a sus respectivos gobiernos para que multipliquen los fondos destinados para erradicar la pobreza y para obligarlos a que no sigan entrometiéndose en los asuntos del pueblo nicaragüense.

2. A los comunicadores sociales y en especial, a los medios de comunicación alternativos, a romper el silencio sobre la situación nicaragüense, informar activamente con veracidad e independencia, sobre lo que realmente ocurre en Nicaragua y la región centroamericana.

3. A los gobiernos progresistas e independientes de América Latina y del mundo, a volcar su solidaridad con el pueblo nicaragüense y su gobierno legítimo, democráticamente electo.

William Grigsby Vado
Toni Solo

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