jueves, 11 de diciembre de 2008

Estados Unidos: Aprueba la cámara de Representantes un plan de rescate del sector automotor

La Cámara de Representantes estadounidense aprobó la noche del miércoles un plan de 14.000 millones de dólares para evitar la bancarrota de la agobiada industria automotriz estadounidense.

El plan, el cual representa la más grande intervención gubernamental en la industria de ese país en años, aún necesita pasar el jueves por el senado para su aprobación. Sin embargo, algunos senadores republicanos han anunciado su oposición al plan, dejando en suspenso la aprobación del mismo.

El plan de rescate incluye la extensión de préstamos con dineros de los contribuyentes o líneas de crédito a los llamados tres grandes de Detroit, General Motors (GM), Ford y Chrysler, y la designación de un "Zar automotriz" que controlará el paquete de rescate y la gran reestructuración de de dicha industria, que apunta a la innovación y su viabilidad comercial.

De los 3 gigantes de Detroit, GM y Chrysler están ante una urgente necesidad de préstamos estatales de corto plazo para evadir la inminente quiebra, y esperan recibir el dinero en pocos días después de la aprobación del plan. Ford, la cual asegura tener actualmente dinero suficiente pero necesita una línea de crédito en caso que sus finanzas empeoren, también se transformará en posible candidato para recibir ayuda federal.

La Cámara de Representantes aprobó la legislación con 237 votos a favor y 170 en contra, tan sólo horas después que los demócratas en el congreso y la Casa Blanca alcanzaran un acuerdo en relación a la propuesta, luego de difíciles negociaciones.

De acuerdo a un temprano acuerdo alcanzado la semana pasada entre la administración Bush y el congreso, el fondo de rescate será tomado de un programa existente de 25 mil millones de dólares para ayudar a los tres grandes de Detroit a fabricar vehículos de consumo eficiente de combustible.

Algunos analistas, la propuesta abrirá el camino para más préstamos para el sector automotriz, el cual solicitó un total de 34 mil millones de dólares en ayuda gubernamental en las audiencias en el congreso la semana pasada.

Sin embargo, un plazo final será establecido el 31 de marzo para las compañías automotrices para completar el plan de reestructuración y convencer al gobierno de su capacidad de subsistencia de largo plazo. Si fallan, el representante del gobierno a cargo de supervisar el plan tendrá la atribución de retirar el dinero federal y virtualmente llevar a las compañías a la bancarrota.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, señaló que la legislación representa "amor severo" para las compañías de Detroit, y que se esta "dando una oportunidad, una oportunidad más, a esta gran industria".

"Queremos incentivar una larga vida de éxitos. No pretendemos dar un salvavidas momentáneo" declaró Pelosi.

El líder de la mayoría de la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, señaló que era de gran importancia que se procediera con el plan de rescate del gobierno

"Si no hacemos nada, nos enfrentamos a la amenaza de que pronto no tengamos una industria automotriz", señaló Hoyer.

La Casa Blanca también hizo un llamado a los republicanos a apoyar la propuesta. "Creemos que la legislación desarrollada en los últimos días es una propuesta efectiva y responsable para afrontar los problemas de la industria automotriz y asegurar que se produzca la necesaria reestructuración", señaló en una declaración la vocera de la Casa Blanca, Dana Perino.

Comparada con la votación en la Cámara de Representantes, la cual sólo requiere una simple mayoría, la votación en el senado será mucho más difícil, ya que se necesitarán 60 votos para asegurar la aprobación, y los demócratas tiene sólo una mayoría de sólo 50-49. Analistas indican que los demócratas necesitarán obtener el voto de al menos una docena de senadores republicanos para asegurar su aprobación.

"El balón está en el campo de los senadores republicanos", señaló Jim Manley, un vocero del líder de la mayoría demócrata en el senado, Harry Reid. "Aún no hay nada que nos indique que accederán".

Algunos senadores republicanos han prometido bloquear la iniciativa. El senador Mitch McConnel, el líder republicano, señaló que los republicanos no permitirán que los contribuyentes subvencionen una falla.

A su vez, el senador republicano Richard Shelby señaló en CNBC su desacuerdo con el plan de rescate, calificándolo como algo "no republicano". Este indicó que preferiría solicitar la bancarrota.

El senador George V. Voinovich, un republicano de Ohio y partidario de la medida de emergencia, advirtió que la propuesta no tiene los votos republicanos necesarios para su aprobación en el congreso.

El miércoles, el mercado bursátil estadounidense abrió al alza por el positivo progreso del plan de rescate a la industria automotriz, mientras reporte de prensa de madrugada indicaron que la Casa Blanca y los demócratas habían alcanzado un acuerdo conceptual para someter el plan a votación en el congreso.

Al final de la jornada de transacción, el promedio del índice industrial Dow Jones quedó en 70,09, o 8.761,42 puntos en el índice 500 de Standar & Poor, aumentando 10,57 o 1,19 por ciento, con 899,24.

De acuerdo a las estimaciones de las compañías automotrices, el plan podría ayudar a salvar más de 350,000 puestos de trabajo y empleo para otros varios millones.

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