lunes, 22 de diciembre de 2008

Estados Unidos mala economía… por años

Joaquín Rivery Tur (AIN, especial para ARGENPRESS.info)

El vendaval de la crisis económica se cierne sobre Estados Unidos y todo el mundo capitalista como si fuera una cadena de huracanes de gran intensidad, y se revela ahora como mal que viene ocurriendo en lo que va de década.

Los reconocimientos, las confesiones, los reportes económicos divulgados son enormemente pesimistas por lo general y de una evaluación tenebrosa, casi fantasmal, sobre un presente golpeante y un futuro incierto.

Ahora se reconoce abiertamente que la situación se hunde realmente en tinieblas en todo Estados Unidos, y así había estado, incluso, antes del estallido de la crisis inmobiliaria y financiera que hizo caer en picada a la economía.

La información del un nuevo censo realizado en la Unión por una entidad económica privada, muestra que, durante la primera mitad de este decenio, la economía empeoró en casi la totalidad de las comunidades norteamericanas. Los ingresos disminuyeron, mientras la pobreza y el desempleo aumentaron en la gran mayoría de los pueblos y ciudades del país.

Durante todo el mandado de George W. las autoridades de Washington han estado engañando a su propia población, y también al planeta sobre el estado de sus cuentas.

Esta es la primera información económica, social y demográfica detallada sobre las ciudades pequeñas y medianas desde el censo del 2000. Los datos fueron recibidos a lo largo de tres años, entre el 2005 y el 2007, y ofrecen una idea general de la situación a mediados del decenio en cada urbanización.

El estudio proviene, según de la AP, de la Encuesta de Comunidades Estadounidenses (ECE), mediante el cual fueron entrevistadas personas en tres millones de hogares al año y aporta cifras por zonas geográficas con poblaciones de al menos 65 mil habitantes, mientras que son trienales en las plazas con al menos 20 mil personas.

Diversas ciudades pequeñas y medianas del Medio Oeste, ya con problemas en la industria automotriz, son testigos de los peores momentos en los años de la investigación, con tasas de desempleo que duplicaron o triplicaron las de comunidades como Michigan, Ohio, Indiana e Illinois.

Ninguna región, afirma la ECE, se escapó de los bajos ingresos al tiempo que subían drásticamente los precios de las casas. El resultado: un mercado insostenible de la vivienda que en última instancia atizó la actual crisis económica.

"Por un rato estuvimos de juerga gastando más de lo que ganábamos", dijo David Wyss, el economista principal de la agencia estadounidense evaluadora de riesgo crediticio Standard and Poor's. "Estuvimos financiando nuestros hábitos de gasto mientras tratábamos las casas como si fueran enormes cajeros automáticos".

Mas que eso. Los norteamericanos tienen el hábito no de vivir de lo que tienen, sino del crédito, del préstamo con lo cual la tasa de ahorro nacional es prácticamente nula y todos desean la riqueza de la noche a la mañana. Las transnacionales bombardean el deseo de consumo como si inyectaran drogas en peligrosas sobredosis.

Como hallazgo llamativo del estudio está que el promedio de ingreso en los hogares disminuyó en el 79 por ciento de las ciudades y pueblos, sin distinción entre comunidades ricas o pobres.

Como índice de hacia dónde va la situación se puede decir que nacionalmente el desempleo pasó de cuatro por ciento en el 2000 a siete por ciento a fines del 2008. Con razón el presidente electo Barack Obama hace del tema económico el asunto principal de sus preocupaciones.

En resumen, nadie es capaz de adivinar cuándo se llegará al fondo del abismo económico que inició el capitalismo en Estados Unidos, y arrastró al mundo.

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