miércoles 3 de diciembre de 2008

Frontera Guatemala-México: 960 kilómetros de impunidad

CERIGUA

El tráfico ilegal de personas y el contrabando eran dos de las actividades ilícitas comúnmente conocidas y cometidas en la frontera entre Guatemala y México hasta hace poco tiempo.

Sin embargo, desde hace 5 años a la fecha, gran parte de los 960 kilómetros que comprenden la línea divisoria entre ambos países se han convertido en territorio de la impunidad.

Ese territorio está bajo dominio y control de los narcotraficantes, guatemaltecos y mexicanos, donde actúan impunemente, incluso, sin temor a las operaciones antinarcóticas a cargo de las fuerzas de seguridad de las dos naciones.

El tráfico de drogas en la franja limítrofe entre México y Guatemala se ha incrementado en casi un 60 por ciento en los últimos cinco años, afirmaron las autoridades guatemaltecas a medios del vecino país.

Narcos mexicanos ganan terreno…

Los cárteles mexicanos de la droga ya habrían incursionando con fuerza en territorio chapín, lo que estaría desatando una guerra con sus rivales locales, como la matanza del 30 de noviembre último en Santa Ana Huista, Huehuetenango.

Según las informaciones, los campesinos residentes en ese departamento y San Marcos, fronterizo con esa nación, han dejado de sembrar maíz y ahora cultivan amapola; "este es un territorio fértil para las actividades del narcotráfico", afirmó a la prensa el Vicepresidente Rafael Espada.

Espada dijo que el combate contra los cárteles en Estados Unidos y México, ha obligado a estos grupos a correrse a esta nación, donde a principios del 2008 empezó a evidenciarse, con más notoriedad, su poderío y de lo que son capaces cuando se trata de disputas por droga.

El 25 de marzo pasado, dos bandas de supuestos narcos se enfrentaron a balazos en Río Hondo, Zacapa, con saldo de 11 fallecidos; en el incidente estuvieron involucrados varios mexicanos, presuntos integrantes del grupo de sicarios denominado los zetas, al servicio del cártel del golfo.

En Cobán, Alta Verapaz, también han ocurrido dos enfrentamientos en los últimos meses entre supuestos traficantes; este departamento conecta con Petén y el norte de Quiché, ambos fronterizos con México.

En entrevistas concedidas a la prensa local, las autoridades de la Policía Nacional Civil (PNC) guatemaltecas reconocieron la presencia de narcotraficantes mexicanos en territorio nacional, donde han adquirido propiedades y han llegado uno por uno, hasta establecerse y formar su ejército.

Más presencia militar en la frontera…

El gobierno de Guatemala planea reforzar la seguridad en la frontera con México, en el 2009, con dos mil 400 soldados, que se encargarán de combatir al narcotráfico, afirmó a los periodistas hace unos meses el Ministro de la Defensa, Marco Tulio García Franco.

Franco indicó que el plan establece el control de 12 puntos fronterizos conocidos como "pasos ciegos", utilizados por los traficantes de droga, los contrabandistas y otras bandas, que son áreas sin presencia de autoridades.

El ejército de Guatemala ha encabezado operativos contra los traficantes en esa región, donde los campesinos son contactados por los narcos, que ofrecen grandes cantidades de dinero para sembrar amapola y marihuana en sus tierras.

"La tentación para los labriegos es muy grande, ya que una cuerda cultivada con maíz les deja apenas 150 quetzales, aproximadamente unos 20 dólares, mientras que en esa misma extensión el sembrar droga les produce hasta 20 mil quetzales, unos 2 mil 600 dólares, según las autoridades antinarcóticas.

Los conflictos entre residentes de municipios de San Marcos, cercanos a la frontera con México, aparentemente por disputas de tierra, motivó al Obispo de esa Diócesis, Monseñor Álvaro Ramazzini, a solicitar al gobierno que decretara estado de prevención, sin embargo, a pesar de esa medida, los problemas continúan, supuestamente porque el narcotráfico manipula a los campesinos.

En la actualidad México y Guatemala aplican operativos en materia de seguridad, aunque se requiere de mayores acciones con elementos especializados, señala una publicación del diario El Universal.

Guerra que silencia a la prensa…

Las actividades del narcotráfico, en incremento en departamentos como Petén, Quiché, Alta Verapaz, Huehuetenango y San Marcos, todos fronterizos con México, así como parte del oriente, se han convertido en una verdadera amenaza para la prensa.

El Observatorio de los Periodistas de la agencia de noticias CERIGUA advierte en su informe 2007, sobre libertad de expresión, que los grupos paralelos, como el narcotráfico y el crimen organizado, son los nuevos censores de la prensa en Guatemala.

Para muestra, el gremio departamental ni siquiera menciona entre líneas las actividades narcóticas en sus reportajes o notas informativas; "no queremos correr la suerte de los periodistas de México", comentan fuera de cámara y micrófono algunos colegas.

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