martes, 23 de diciembre de 2008

Perfil migratorio de Argentina

Sonia Santoro - Alejandra Waigandt (ARTEMISA)

Argentina sigue siendo un polo de atracción de migrantes de la región. Al mismo tiempo, aumenta la cantidad de personas que emigran hacia otros continentes, según el primer perfil migratorio de Argentina, que adelantamos en exclusiva. Ayer, en el Día del Inmigrante, la OIM advirtió que la crisis internacional no debe ser un pretexto para probar políticas migratorias restrictivas.

Argentina tiene un doble papel en migraciones, es un país de recepción, principalmente de inmigrantes de países vecinos (Paraguay 21,2%, Bolivia 15,2%, Chile 13,9%, Uruguay 7,7% y Brasil 2,3%), y también expulsa población, que emigra sobre todo a España (229.009 personas) y Estados Unidos (144.023), según datos que se desprenden del "Perfil Migratorio de Argentina", un informe elaborado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En diálogo con Artemisa Noticias, el representante regional de la Organización Internacional de Migraciones para el Cono Sur (OIM), Eugenio Ambrossi, analizó este tema, y también el fenómeno de la migración global y de Argentina.

Hay en el país 1.500.142 inmigrantes, representando un 3,9% de la población total, y la mayoría de las comunidades tienen una predominancia femenina, señala el informe, realizado por Ezequiel Texidó, en base a un cruce de datos preexistentes del Indec, la dirección Nacional de Migraciones del Ministerio del Interior y el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otras fuentes. Y en cuanto a la emigración, el stock de argentinos en el exterior asciende a 806.369.

- El informe habla de una tendencia al estancamiento de la inmigración y un incremento de la emigración hacia países como España, ¿es una tendencia de hace años o es algo nuevo?

- Este informe es el primero y no tenemos cómo compararlo. Vamos a realizar nuevas ediciones. Igualmente creo que dicha tendencia empezó en 2001.

- Según el estudio, entre 2000 y 2007 creció el número de personas que hicieron trámites migratorios, ¿se debe a la política de regularización migratoria o además aumentó el número de inmigrantes?

- Se trata de una combinación de las dos cosas. La regularización a través del programa Patria Grande seguramente incrementó el porcentaje de inmigrantes registrados, hasta ese momento se sabía que existían, pero no se conocía cuántos eran realmente. Por otra parte, la emigración regional, sobre todos los flujos provenientes de Paraguay, Bolivia y Perú siguen siendo más o menos los mismos. La crisis de 2001 por ejemplo no frenó el ingreso de personas, y hoy día Argentina sigue siendo un polo de atracción para inmigrantes de la región.

- Hay más mujeres paraguayas y peruanas migrantes que varones, ¿evaluaron por qué ocurre de ese modo?

- Es difícil detectarlo en base a este estudio, que es una recopilación de información, pero no tiene análisis cualitativos de los datos migratorios. Es verdad que ingresan muchas paraguayas a la Argentina, tal vez son víctimas de la trata de personas, ingresan indocumentadas y luego son explotadas por delincuentes. Por otra parte, muchas paraguayas trabajan como empleadas domésticas, especialmente en la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires. Las peruanas también trabajan mayoritariamente en el servicio domestico. Éste evidentemente es un mercado atractivo para las migrantes paraguayas y peruanas y los números lo reflejan.

- En el informe se incluyen datos sobre si la persona es activa o inactiva laboralmente, y dice que son más las mujeres inactivas y desocupadas que los varones, ¿por qué cree que es así, vienen acompañando a los varones?

- Para conocer esa respuesta hay que investigar más datos y determinar cuántas mujeres entran solas al país y son responsables de la decisión de emigrar. Los bolivianos, por ejemplo, se mueven con sus familias, llega el hombre trabajador y su mujer. En este caso la migración femenina es de acompañamiento.

- ¿Cuánto y por qué aumentó el flujo de mujeres migrantes en los último años en el mundo?

- Según varias estadísticas el porcentaje de mujeres que migran es de casi 50 por ciento. Los analistas del fenómeno migratorio hablan de la feminización de la migración. Creo que por un lado se debe a la promoción de la igualdad de género, las mujeres son miembros cada vez más activos en las sociedades y eventualmente deciden emigrar como contribución a sus vidas. Por otro lado, en distintas partes del mundo las mujeres son responsables de la subsistencia del grupo familiar y deben enfrentar la decisión de emigrar como una alternativa de vida. Asimismo, hay situaciones de guerra y violencia y muchas familias pierden integrantes y bienes, y las mujeres se encuentran solas y con la necesidad de emigrar.

- Las remesas de dinero, enviadas por quienes están en el extranjero, registran un incremento de 900%, ¿a qué se debe?

- A la crisis de 2001, muchos argentinos se fueron a Europa, sobre todo aquellos que obtuvieron doble nacionalidad. Aquí se produjo un fenómeno raro: muchos de los que se fueron no estaban registrados como argentinos, sino como europeos. Unos tres años atrás el INDEC mostró un incremento en el ingreso de europeos al país y en realidad eran argentinos que volvían y utilizaban el pasaporte extranjero. Igualmente Argentina no tiene un volumen importante en materia de remesas, a diferencia de otros países de la región.

- En cuanto a la inmigración irregular, ¿que lugar ocupa la trata de personas?

- Es un problema importante en el país y en el mundo. Constituye un desafío porque es un crimen complejo, difícil de combatir y genera muchas ganancias para los criminales. Se necesitan recursos importantes para combatirlo. Crea problemas a nivel de la coordinación entre países. Éstos tienen que adaptar las legislaciones para facilitar la persecución del tratante que se mueve de un país al otro, y utiliza ventajosamente los huecos de las legislaciones.

- La ley de trata que se sancionó en Argentina, ¿está a la altura de las circunstancias?

- Hubo aspectos que generaron mucho debate, pero nada impide que más adelante se mejoren. Creo que dicha ley respeta plenamente los estándares internacionales como la Convención de Palermo. Ahora hay que poner en marcha toda una ingeniería institucional para que la ley sea efectiva, no solamente un papel. Hay una tendencia a resaltar siempre lo negativo, pero si miramos desde donde partimos y a donde llegamos, encontraremos que recorrimos un largo camino y conseguimos cosas buenas.

- ¿Que faltaría?

- Hay que continuar capacitando a jueces, fiscales, policías, etcétera para que la ley se entienda y se aplique plenamente desde áreas del Estado que tienen que ver con la seguridad, la investigación y persecución del delito de la trata, tanto a nivel central como provincial. También hay que fortalecer la dotación de recursos para proteger y asistir a las víctimas, y para recuperarla. Igualmente Argentina cuenta con un programa nacional de asistencia a las víctimas importante.

Crisis y migración

- En el contexto de la crisis mundial, ¿cuáles serán las perspectivas en migraciones?

- Todavía no sabemos mucho de esta crisis. No sabemos qué significa ni cuánto va durar. Hay incertidumbre, es muy difícil tener una idea de cómo impactará sobre la migración. Puede ocurrir que los flujos aumenten desde los países más golpeados hacia los países que continúen ofreciendo un determinado nivel de garantías. Hay observadores que piensan que se puede incrementar el flujo de retorno de migrantes.

- A partir de la crisis financiera, los argentinos prefieren más que otros colectivos retornar desde España, según un artículo del diario Clarín.

- Gente que fue a España u otros países para encontrar soluciones evidentemente hoy enfrenta dificultades inesperadas a causa de la crisis, y puede tomar la decisión de volver. Todavía hay que comprobar si esta crisis aumentará las desigualdades en las regiones. Si ocurre de ese modo vamos a ver movimientos migratorios amplios porque la desigualdad empuja a las personas a trasladarse, pero no creo que se produzca un cambio estructural.

- ¿Por qué se emigra, sólo por las desigualdades?

- Es evidente que la pobreza y la marginalidad constituyen elementos importantes para decidir emigrar, pero no solamente migran las personas en situación de vulnerabilidad, quienes tienen condiciones de subsistencia adecuadas también emigran buscando una vida mejor.

- En Argentina no se ve con buenos ojos al inmigrante, todavía se piensa que viene a sacar el trabajo, ¿cómo se cambia esta situación?

- No ocurre solamente en Argentina, en muchas partes del mundo hay una mirada errónea sobre la ecuación migración y ocupación, y en este país inclusive se siente menos que en otros países. Aquí se lanzó Patria Grande (2001), un programa para regularizar la situación de migrantes de la región Cono Sur en medio de una crisis profunda, donde indicadores como el del desempleo estaban muy altos. La medida puso esta ecuación de migración y pérdida de trabajo en un lugar apropiado, porque pese a que se regularizaron miles de migrantes, los indicadores económicos se mantuvieron. Se puede tener una política migratoria abierta, la misma no afecta las condiciones económicas o de empleo del país. Después hay que tener en cuenta las características de los mercados de trabajo, en muchos países se quiere reducir la presencia de inmigrantes como una manera de luchar contra el desempleo, pero los migrantes ocupan empleos que los ciudadanos de esos países no quieren cubrir y estos trabajos terminan sin ser ocupados.

- La Directiva Retorno tiende a endurecer este panorama.

- La Directiva Retorno es una medida para reducir los movimientos irregulares de migrantes hacia Europa...

- Pero muchas veces es difícil regularizar una situación...

- Esa es la otra cara de la moneda. Las medidas restrictivas en política migratoria no funcionan para reducir el problema de la irregularidad, alzar muros no es una respuesta, al contrario, se crea un efecto paradójico, aumenta la irregularidad justamente porque no hay salida. Claro que hay que combatir la ilegalidad, pero al mismo tiempo hay que pensar mecanismos que faciliten la entrada de gente al país. Una persona que concluye que emigrar es la única opción para su futuro, no la va a detener un muro, ni ninguna legislación, es un problema complejo.

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