martes, 26 de agosto de 2008

El Presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez se lanza por el despeñadero que puede conducir a un golpe de Estado

Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

La situación política de Colombia se agrava día a día. Ante las opiniones de los dirigentes del Partido Liberal, que tiene por conductor principal al ex-presidente Cesar Gaviria, y del Polo Democrático, que aglutina diversos sectores de izquierda tradicional colombiana, el Presidente Álvaro Uribe Vélez, en un autoreportaje personal que utilizó hoy 25 de Agosto de 2008, el espacio del noticiero del medio día, “Noticias Caracol”, en que calificó las manifestaciones y procedimientos que circulaban en torno a la conducta excepcional del Fiscal de Medellín Guillermo León Valencia Cossio, hermano del nuevo Ministro del Interior y de Justicia Fabio Valencia Cossio, que determinó su destitución.
Expresó Uribe Vélez su frustración porque fiscales de Medellín “se hubieran dejado corromper”. Aprovechó para atacar a la Fiscal General de la Nación: “¿Por qué razón no se tomaron determinaciones más rápidas si la información se conocía desde hace dos años?”.

De ahí en adelante toda la declaración radial del presidente Uribe fue contra supuesta colaboración o debilidad de los partidos políticos democráticos de oposición, de la misma Corte Suprema de Justicia, de la Corte Constitucional y de la Fiscalía General.

Esta acusación desató de inmediatito una tormenta en los medios políticos colombianos y alarma sobre el propósito real que esconde la actitud más agresiva del presidente Álvaro Uribe Vélez, al punto que se iniciaron contactos telefónicos entre los diferentes sectores políticos colombianos democráticos para afrontar el nuevo rumbo que toma el propósito nunca realmente ocultado por el presidente Uribe Vélez de una segunda reelección. Por el contrario, estos hechos desataron de inmediato una gran alarma en los sectores políticos y democráticos así como en los grupos sindicales, industriales y comerciales.

Por primera vez se escucha la opinión común de las gentes que piensan que todos estos hechos corresponden al propósito del Presidente Uribe Vélez de forzar su reelección para un tercer período, aprovechando que tiene el control de las mayorías en el Congreso de la República, que según su propia opinión pueden votar leyes favorables a él antes de que metan a la cárcel a los propios congresistas, como ya ha ocurrido con varias decenas de ellos que están presos, por delitos de corrupción política que se han desatado en Colombia a todo lo largo de los dos períodos de gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez.

Además, antiguos parlamentarios que no han podido ser elegidos de nuevo bajo el gobierno de Uribe Vélez, pese al apoyo que le han dado a éste, se han puesto al frente de la campaña para recoger esas cinco millones (5.000.000) de firmas que pidan al Congreso de la República dominado por los amigos y electores del Presidente Uribe Vélez la aprobación de otra reforma constitucional para autorizar la legalidad de una segunda reelección que equivale a una “tercera elección”, como hacía Porfirio Díaz en México durante su dictadura de 30 años, adornada con falsas elecciones populares relativamente periódicas y las propinas a sus electores con fondos públicos.

En Colombia seguiremos en la lucha por una nueva democracia igualitaria, como nunca antes ha tenido. Colombia no estará ausente de la lucha de la América Latina y del Caribe por alcanzar su soberanía total y avanzar en su reestructuración económica y política nacional que dé piso firme a la democracia social que todos deseamos.
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