jueves, 15 de enero de 2009

Argentina: Paraná Metal, 1200 obreros sin trabajo. No hubo avances en la negociación


INDYMEDIA

No hubo avances en la negociación llevada adelante el pasado viernes por el conflicto desatado en Paraná Metal S.A. (ex Metcon). Pese a la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación y el Secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, desde la Unión Obrera Metalúrgica de Villa Constitución aseguran que se volvió a "punto muerto".

En medio de una ola de despidos que azota al cordón ind
ustrial santafesino y tras casi un mes de acampe frente a la planta villense, los trabajadores continúan en lucha junto al Comité de Mujeres que nuclea a sus allegadas. La realidad de los obreros en una empresa que siempre amenazó con cerrar y mantuvo a sus empleados en un clima de inseguridad laboral que se cobró un muerto en 2008. Las perspectivas ante la crisis que golpea duro al empleo en la región.

"Argumentan que los salarios son altos. El promedio salarial es de 2500 y 2800 pesos. Hay algunos que cobran 5000, pero tienen 40 años de antigüedad. Estos tipos no quieren poner un mango, y quieren seguir sacándole plata al gobierno. Es inaceptable para nosotros y el grupo de compañeros". Ésa fue la conclusión de Juan Actis, Secretario Adjunto de la UOM de Villa Constitución, tras el encuentro realizado en Buenos Aires con los gerentes de la firma y los representantes del nuevo grupo inversor.

"Volvieron a punto muerto: piden una rebaja de entre el 15 y el 65 por ciento de masa salarial. Además fueron imprecisos respecto al saldo adeudado de quincena trabajada, vacaciones y aguinaldo, como en la reapertura de la planta", narró el histórico dirigente. Sucede que tras el proceso preventivo de crisis presentado por el directorio integrado entre otros por Miguel Cavigliaso y Gonzalo Cenoz Berra, hijo del Presidente del Directorio de la Empresa, José Manuel Cenoz y en medio de la debacle en la que intercedió el Ministerio de Trabajo nacional, habría aparecido un interesado en "reflotar" la fábrica de autopartes.

Este supuesto nuevo grupo inversor es representado por Carlos Leone, empresario de la localidad del sur santafecino que ya es accionista de la planta en un 30 por ciento, según publicaciones consultadas por los gremialistas. "No sabemos si es amigo o qué de Guillermo Moreno, quien manifestó que el Gobierno bajo ningún punto de vista iba a permitir el cierre de la planta porque cumple un rol muy importante en el mercado interno. No sé qué quiso decir con eso porque toda la producción de Paraná Metal es para exportación", planteó Actis.


"En ese momento Moreno dijo que iba a buscar inversiones para optimizar la planta. De repente aparece Carlos Leone como vocero de los nuevos inversores fantasma, que no sabemos quienes son porque dijeron que lo iban a dar a conocer una vez que aceptáramos el acuerdo de rebaja salarial", afirmó el miembro de la UOM, quien definió: "lo urgente es poner la planta en marcha y que los compañeros ingresen a trabajar".

¿"Una vaca lechera" o una alcancía desfondada?

En Paraná Metal se producen autopartes: blocks de motores, tambores y discos de frenos, carcazas de diferencial, tapas de cojinetes, volantes y cubrerruedas. Hasta su debacle, fabricaba unas 4 mil toneladas mensuales de piezas de fundición para terminales automotrices.

El 95 por ciento de su producción está destinada al mercado externo, principalmente a Brasil, donde sus principales clientes son Ford y Volkswagen además de International Engines South America. Según el directorio en noviembre pasado los pedidos de estos clientes se redujeron en un 54 por ciento, lo que habría modificado sustancialmente la situación financiera de la firma.

Pero en lo que a sustentabilidad respecta hay diferentes opiniones. "Lo que plantea la gerencia es que con esa reestructuración se ahorrarían $1.200.000. Sostengo que esta empresa desde hace 29 años la quieren cerrar y no lo hacen porque es una vaca lechera, aunque la plata que queda se la lleven para otro lado", afirmó José, un metalúrgico con 29 años de desempeño en la fábrica de autopartes. "Sin reestructuración salarial este negocio es inviable", aseguraron en contraposición al Diario La Capital desde el directorio de la ex Metcon.

La realidad es que esta supuesta decadencia de la sustenta
bilidad es la excusa presentada por los empresarios para justificar el cierre sin aviso de la planta con suspensión de personal que se efectivizó el 16 de diciembre pasado. Pero no es la primera vez que hay carpas ni situaciones de conflicto. "Hemos pasado muchas, pero esta situación es totalmente distinta. Tuvimos carpas en 1985, 1987, 1989, cuando nos encontrábamos en parte suspendidos. Hoy estamos todos afuera, vivimos al día", afirmó Daniel, otro obrero que trabaja en Paraná Metal hace 29 años.

Precisamente, en 1998 la patronal evaluó que había exceso de personal, por lo que adelantó jubilaciones. Ford Motor Argentina fue propietaria de Metcon hasta octubre de 2002, cuando traspasó su paquete accionario al grupo Mansud S.A., que la convirtió en Paraná Metal. Unos meses antes la planta se había vendido a Teksid Group, una subsidiaria de Fiat que, al suspender imprevistamente la compra, provocó la incertidumbre de 700 operarios que fueron suspendidos por baja productividad.

En abril de 2007, Paraná Metal presentó un procedimiento preventivo de cr
isis a nivel nacional. Se consideraba que había un sobrante de unos 140 empleados. Tras una larga negociación, la situación se dirimió con retiros voluntarios y jubilaciones. "El conflicto viene de tres o cuatro años, respecto a la sustentabilidad de a planta, que la empresa basó siempre en la modificación de salarios nunca aceptada por los trabajadores", narró Leandro Del Greco, Secretario de Organización de la UOM Villa Constitución y trabajador de Paraná Metal.

Plata que no has de invertir

Tras el pedido preventivo de crisis, Paraná Metal fue beneficiaria del Programa de Recuperación Preventiva del Ministerio de Trabajo de la Nación (PROREPO), un subsidio de $600 mensuales por trabajador que la patronal se ahorró, en teoría, para realizar inversiones. Incluso
previamente y por estímulo de los trabajadores que trabajan con máquinas que datan hasta de 1958, intervino el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que poco pudo hacer debido a la falta de recursos manifestada por los directivos.

Lo cierto es que todos y todas coinciden en la decadencia de la infraestructura de la planta: chapas rotas, desborde de desagües, agua que cae sobre las máquinas, entre muchas otras. En mayo de 2008, la comisión interna de la empresa denunció la falta de inversión, y mala
utilización de los recursos financieros y productivos, entre otros problemas. "El trabajo en la planta es totalmente insalubre. Cuando se hace modular se produce humo, y entonces se producen las paradas de producción por culpa del humo. La fábrica estuvo parada este año como, que se yo, 130.000 minutos por culpa del humo. Y acá, mientras tanto, para los empresarios el problema es que el obrero en vez de ganar $3 está ganando $3,50", contó indignado Lencina, otro histórico trabajador de la planta.

"Nosotros siempre decimos que tenemos un Dios aparte ahí adentro. Para el problema del humo hasta los trabajadores propusimos solución. Además, ellos tienen los baños como corresponde a una persona normal. Nosotros tenemos sanitarios del tiempo del ñaumpa, inodoros a la turca como dicen. Más allá de eso hay agua, suciedad en las paredes, en los pisos. Yo pedí que los cambien y nunca vinieron. Así pasa con el humo, los techos, que hay lugares que parece que estamos a cielo abierto", detalló José.


Sin embargo el Dios aparte no basta: el 6 de julio pasado, uno de los operarios que se desempeñaba en una contratista de Paraná Metal murió mientras reparaba una máquina que inesperadamente accionó su mecanismo. Para la UOM de Villa Constitución la principa
l causa fue el uso de tecnología obsoleta. "Eso es resultado del proceso productivo. El obrero para los empresarios es un número. Es una planta obsoleta", aseguró Juan Actis, dirigente del mencionado gremio.

En contraposición, Miguel Cavigliaso, Director de Paraná Metal declaró en medios nacionales que "en la medida que hemos podido realizamos inversiones productivas y otras en materia de medio ambiente, pero reconocemos que deberíamos haber hecho más si hubiésemos podido".

"Regalito" para las fiestas

"El miércoles 10 avisan desde la empresa que presentaron concurso preventivo de acreedores", rememora Del Greco. El 15 de diciembre la patronal avisó que la planta estaría cerrada por 30 días desde el día siguiente (martes 16), con personal suspendido sin goce de sueldo con abolición de las vacaciones.

Desde entonces la Carpa de la Resistencia se emplaza frente a la fábrica. Recién el 31 de
diciembre y tras arduas negociaciones, los trabajadores lograron un adelanto de $500. Pero la deuda de la empresa con los obreros propios ascendería a $7.750.000.

"Esto es más una avivada, estos empresarios son piratas. Una semana ante de que pase esto la gente venía haciendo horas extras. Aprovecharon el momento en que Ford no le pedía producción, que era del 16 de diciembre al 16 de enero. Pasamos la Navidad y el año nuevo acá, pero la unión hace la fuerza. Lo único que reclamamos es trabajo", denunció José.

Se trata nada más ni nada menos que de 1200 familias que gracias a la solidaridad del pueblo villense y zonas aledañas pasaron navidad, año nuevo y reyes en la carpa. El apoyo se vio fuertemente el 19 de diciembre, cuando una marcha de miles de personas culminó en la histórica plaza de Villa Constitución que supo ser emblema del Villazo, realidad que se repitió en el reciente festival al que acudieron alrededor de 3000 ciudadanos.

Es destacable en este sentido la conformación del Comité de Mujeres en Lucha de Paraná Metal, conformado por las madres, esposas, hermanas e hijas de los obreros que han tomado las riendas y con valentía y unión salen a difundir, denunciar y pedir apoyo ante esta situación. Precisamente, los obreros convocan a un nuevo encuentro artístico solidario el sábado 10 por la noche frente a la planta.


Efecto dominó, vueltas de la historia


El proceso de crisis internacional afecta fuertemente a todo el cordón industrial santafecino. Sin ir más lejos el viernes último Siderar, siderúrgica del Grupo Techint, comunicó a la Bolsa de Comercio que suspenderá su plan de inversiones en la Argentina por la reducción de la demanda mundial de bienes durables y bienes de capital.

"Es prioritario el arranque de la planta sin relegar conquista de los trabajadores. Ellos aprovechan que la relación de fuerzas está de su lado, porque juegan con la desesperación de los compañeros", afirmó Del Greco. "Quieren hacerle pagar a los trabajadores los costos de la reconversión capitalista mundial", analizó por su parte Actis, quien vinculó la lucha de los trabajadores de la ex Metcon con el Villazo, fenómeno histórico de movilización obrera del cual fue miembro.

"Hay un proceso importante de aprendizaje para los más jóvenes, que no tienen experiencia en tanto a lo que es el sindicato. Ese es un punto de contacto con la construcción que fue el Villazo. En aquel momento hubo un intercambio generacional. Esa camada nueva fueron los dirigentes del Villazo. El mejor aprendizaje son los hechos concretos. La teoría es la práctica sintetizada, y esta se construye acá, en la carpa, en la movilización, en la lucha", profundizó el experime
ntado dirigente metalúrgico.

"A partir del golpe del 76 el objetivo era no solo sacar a Isabel Perón del gobierno sino también destruir a los movimientos sociales y fundamentalmente su clase obrera. El 70 por ciento de los desaparecidos fueron obreros", rememoró Actis. "Esto es un resurgir de la militancia, son nuevas generaciones que se están sumando a la lucha, hay una especie de reconstrucción del tejido social que fue destruido tras el golpe del 76 y se profundizó en la década de los 90, la segunda década infame", analizó el histórico referente de UOM Villa Constitución.

"La teoría del neoliberalismo a nivel ideológico filosófico, nivel de conciencia apuntó a romper la salida colectiva. Se esta reconstruyendo la solidaridad, ese concepto de lo colectivo", sostuvo Actis. "La unidad se refleja en la acción y la acción es que los trabajadores estén en la calle. Tenemos que enfrentar la pelea todos juntos acá en la carpa", subrayó Lencina. "Necesitamos que esto se extienda, salga del ambiente local. Queremos que se enciendan focos, de verdad. Esto es una lucha de clases y se da con la unidad", manifestó el obrero.

Mujeres de hierro

Una verdadera lección de resistencia en una cuna de las rebeliones obreras es la que da
n también las mujeres allegadas a los obreros. Son alrededor de 50 y tienen una fortaleza admirable.

"Nosotras arrancamos con un propósito: Sí, se puede. Si una mujer avanza ningún hombre retrocede", afirmaron las integrantes del Comité de Mujeres en Lucha de Paraná Mrtal, en conferencia de prensa el pasado jueves. "No nos dieron el dinero pero eso no nos quita las ganas de seguir. Lo terrible es quedarse en su casa. Todas las mujeres del Cordón Industrial deben mantenerse de pie y no negociar la rebaja salarial, de nosotras depende el futuro de nuestros hijos", reiteraban a la vez decenas de voces femeninas.

"Salgan, resistan, muestren que tienen ovarios. Porque empezó una y somos 50. Llegamos así a lo que nunca imaginamos: una marcha de 8000 personas", relataron con los ojos llorosos y marcada emoción desde el Comité.

"Esto es la democracia, salir, participar, que no nos sigan ganando cosas que nos ganamos. Eso del no te metas no va más. Personalmente nunca pensé estar en un lugar así. Hoy me toco a mi, mañana le tocará a otras. No quiero que le pase esto más a nadie. Por eso no hay que negociar, no hay que callarnos ni dejarnos pisotear. Lo que nos pertenece, nos pertenece. Tenemos que tener justicia ahora. Nadie nos doblegará en la lucha que estamos haciendo", sostuvieron todas las
madres, hijas, hermanas de los hombres que junto a ellas permanecen en la Carpa de la Resistencia.

Perro obrero: la historia de 'Banana'

Da vueltas por la carpa. Está atento a todo aquel que llega, a quien sigilosamente registra. Hace cinco años que está con los trabajadores de mantenimiento de Paraná Metal. Se llama Banana y es un verdadero perro proletario. Incluso la pata trasera que le falta, la perdió en un accidente en la fábrica. Los mismos trabajadores lo hicieron atender, y pagaron los gastos con una colecta récord.

"Hicimos un operativo bárbaro para salvar al Banana. Cuando la vigilancia nos vio que de la planta salíamos con Banana del Sector Mantenimiento,
ahí nomás vino el médico de guardia y vino el veterinario que excepcionalmente la guardia dejó entrar a la planta. Se lo llevó, le dijimos que hiciera lo que tuviera que hacer. Finalmente le amputaron la patita. Después de la operación estuvo dos semanas en la casa de un compañero. Se hizo una colecta para la operación de Banana y todos los cuidados. Fue record de recaudación", relató uno de los trabajadores.

Pero Banana no es un perro obrero solo por estar en la planta. El an
imal reconoce al enemigo. "El perro es famoso porque está hasta en la lucha con nosotros, mordió a uno de los gerentes, que lo quiso hacer sacar. Estuvo tres días perdido y cuando volvió lo escondimos y luego el gerente desistió de sacarlo porque se complicaba con los compañeros", comentó el empleado frente a la planta que no dudó en llamarlo "compañero Banana" .

"Hace cuatro o cinco años que está con nosotros. Y ahora está en la lucha. Había una época que andaba con una cartuchera con destornilladores, pero como la perdía se la tuvimos que sacar", narró el metalúrgico en medio de risas.

El perro es uno más en la unidad que destacan los laburantes. "La unidad se refleja en la acción y la acción es que los trabajadores estén en la calle. Tenemos que enfrentar la pelea todos juntos acá en la carpa. Porque cuando esto funcione de nuevo, a todos nos va a gustar entrar con la cara alta porque estuvimos en la lucha para que se entendiera que somos unidos realmente", cerró Lencina. Por lo visto incluso el perro lo tiene claro.

La solidaridad mediante el arte

El sábado 3 de enero, un grupo de rosarinos llegó al mediodía de Villa con mate, ban
deras, lienzo y pinturas, cámaras y grabadores. Ahí encontraron a los obreros, en ronda, hablando, algunos jugando al truco para distraerse un poco de la situación que los envuelve. El mate fue el elemento primero de interacción. Las pinturas y el lienzo se transformaron horas más tarde en una bandera que plasma la lucha, que los obreros colocaron sobre el cartel de Paraná Metal que mira hacia la ruta.

Foto 1 – Autor: INDYMEDIA
Foto 2 – Juan Actis, secretario adjunto de UOM Villa Constitución. / Autor: INDYMEDIA
Foto 3 – "Esto es una lucha de clases y se da con la unidad" dice Lencina, obrero con 29 años en Paraná Metal. / Autor: INDYMEDIA
Foto 4 – Banana, el perro de la sección mantenimiento. / Autor: INDYMEDIA
Foto 5 – Autor: INDYMEDIA


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