viernes, 30 de enero de 2009

Colombia: Desalmadas masacres en Córdoba. Chengue - Atroz ignominia

Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

El investigador social y profesor de la Universidad de Córdoba en Montería, Víctor Negrete Barrera, ha escrito un notable ensayo sobre los crímenes y muerte de gentes comunes y corrientes en el Departamento de Córdoba desde el año de 1993 hasta el 2008.

Yo me referiré solamente a los monstruosos crímenes que se han seguido y se siguen cometiendo en el Departamento bajo el gobierno del presidente Uribe Vélez, quien, junto con su Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos y los voceros de este gobierno, ocultan la realidad de la monstruosa ola de crímenes que cubre la mayoría de los espacios geográficos y políticos de Colombia. He tomado el período de gobierno de Uribe Vélez porque este se ha dedicado a engañar al mundo y a los colombianos sobre la cantidad de crímenes que se siguen cometiendo en Colombia bajo su mando presidencial, a los cuales se agregan, actualmente, los ejecutados en acciones militares llamadas: “falsos positivos”, que han descubierto a Colombia la ola de asesinatos cometidos por miembros delEjército y la Fuerza Pública, directamente, atribuyendo las muertes a combates de las Fuerzas Militares y de Policías con supuestos guerrilleros. Al pie del Palacio Presidencial de Colombia, en Bogotá, en zona cercana casi urbana, fueron asesinados 19 jóvenes, cuyos cadáveres despedazados fueron enterrados en el departamento de Santander del Norte, a varios miles de kilómetros de distancia del lugar de los hechos. Los jóvenes asesinados fueron disfrazados de “guerrilleros”, pero toda la mentira criminal fue descubierta, dando lugar a todo lo largo y ancho del país a investigaciones, descubriendo más y más crímenes ejecutados por miembros de la Fuerza Pública. El presidente Uribe Vélez tiene la fortuna de una espantosa y cruel facilidad para esconder los hechos reales y cubrir con un manto de confusión los crímenes ejecutados por miembros de la Fuerza Pública bajo su mando. Ya son centenares los casos de los crímenes descubiertos bajo esa modalidad.

Pero vuelvo al trabajo de investigación histórica y sociológica del profesor de Montería Víctor Negrete Barrera, quien denuncia la siguiente ola de crímenes bajo la acción política y gobierno del Presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez:

Pre- Uribe: años 2000 y 2001: 685 asesinatos. Gobierno de Uribe, años 2002, 2003, 2004,2005, 1083 asesinatos; Año 2006: 258; año 2007,366 y año 2008, 512 asesinatos de personas. Total de asesinatos en los períodos indicados en el solo Departamento de Córdoba, 2.904.Colombia tiene 32 Departamentos, de los cuales varios de ellos son víctimas de la ola de crímenes que se han cumplido en el departamento de Córdoba, pero sobre los cuales no ha sido hecha una investigación técnica como la que sí elaboró el profesor universitario Víctor Negrete Barrera de la Universidad de Córdoba. Los casos de crímenes en Antioquia, Valle del Cauca, Tolima, Norte de Santander, Atlántico, Sucre, Huila, Cundinamarca, Putumayo, Cauca, Nariño, Bogotá y otros elevarían abrumadoramente la cifra de los asesinatos políticos que se cometen hoy en Colombia. Pero Uribe Vélez deja y hace crecer las maniobras de sus amigos Congreso de la República que todavía no están presos como el resto de ellos, para manipular leyes y decisiones que consoliden el camino para una tercera y cuarta reelección suya, al estilo de los dictadores de América Central y de América del Sur.

Pero hay el caso de la atroz masacre de 27 personas campesinas cometida el 17 de Enero del 2001 por grupos de autodefensas apoyadas por terratenientes, en Chengue, corregimiento del Municipio de Ovejas en el Departamento de Sucre, ubicado en las partes altas de la cordillera de los Montes de María, de la cual forma parte mi propio pueblo, Colosó, en el mismo departamento de Sucre. Como gobernador de ese departamento recorrí y caminé esas poblaciones animando a los campesinos a organizarse para acompañar al gobierno del entonces Presidente Carlos Lleras Restrepo, de quien fui su gobernador en Sucre por unos pocos meses, porque la dirección liberal a la que pertenecía el Doctor Lleras le exigió mi cambio como gobernador, “por ser “un gobernador revolucionario” que encabezaba la lucha de los campesinos por la tierra”. En respuesta, el Presidente Lleras me nombró Viceministro de Agricultura y me incorporó a los altos funcionarios que luchábamos por la Reforma Agraria y la organización campesina, cuya lucha a juicio del presidente Lleras y de nosotros era la clave para lograr imponer una Reforma Agraria en Colombia. Por ello estuve en Chengue invitando a la lucha a los campesinos. Me estremeció la masacre del año 2001 ejecutada por los grupos paramilitares con el apoyo del poder de los grandes terratenientes.

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