miércoles, 4 de febrero de 2009

Bélgica: los culpables del escándalo la de dioxina en 1999 reciben sentencia suspendida

Los dos propietarios de una firma belga de procesamiento de grasa, principales responsables de la crisis de la dioxina de 1999, recibieron una sentencia suspendida de dos años, informó la radiodifusora belga VTR.

Un tribunal de la ciudad belga de Ghent emitió la sentencia a Jan y Lucien Verkest, padre e hijo propietarios de la compañía procesadora de grasa Verkest en la ciudad noroccidental belga de Deinze.

Los Verkest tendrán que pagar millones de euros en indemnizaciones. La cifra exacta aún está por determinarse, se indicó en el informe.

El juez determinó que la mayoría de las principales acusaciones contra ambos estaban bien fundamentadas.

Los Verkest fueron acusados de falsificación y fraude de mercancías entre otras cosas, pues vendieron grasa animal procesada contaminada con aceite para maquinaria a los fabricantes de forraje animal sin decirles la verdad.

A través del forraje contaminado, la sustancia cancerígena llegó a la cadena alimentaria y generó una enorme crisis que se extendió a países vecinos.

La crisis de la dioxina de 1999 asestó un duro golpe a la industria de la carne de Bélgica que perdió millones de euros por la cuarentena de cientos de granjas belgas o por la pérdida de sus mercados de exportación, después de que algunos países impusieron prohibiciones a sus productos. Además, cerca de siete millones de pollos y 60.000 cerdos tuvieron que ser sacrificados.

La crisis, ocurrida justo antes de las elecciones generales de Bélgica de 1999, desempeñó un papel clave en la derrota abrumadora de los partidos de la coalición de gobierno de Jean-Luc Dehaene.

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