lunes, 9 de febrero de 2009

Logran medir asteroides distantes de tan solo 15 km


AGENCIA CYTA-INSTITUTO LELOIR

Un método para medir el tamaño y la forma de asteroides pequeños y distantes fue desarrollado y validado por astrónomos de la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Austral Dado que esos objetos celestes no han sido muy estudiados, los creadores sostienen que esa técnica, que combina información de distintas unidades de telescopios ópticos terrestres, permitirá saber más sobre la formación y evolución del Sistema Solar.

Un método para medir el tamaño y forma de los asteroides, muy pequeños o muy lejanos, fue desarrollado y perfeccionado por astrónomos de la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Austral (ESO).

"El conocimiento de los tamaños y formas de los asteroides es crucial para entender cómo, en los tempranos días de nuestro Sistema Solar, la unión de polvo y de rocas pudo formar objetos mayores y conocer el modo en que las colisiones y re-acumulaciones los han modificado desde entonces", señala Marco Delbo, del Observatorio de la Costa Azul, en Francia, uno de los investigadores implicados en el desarrollo de la nueva técnica para estudiar esos objetos celestes.

El método, diseñado por Delbo y sus colegas, emplea la interferometría para observar asteroides del tamaño de 15 km de diámetro, localizados en el cinturón principal de asteroides, a una distancia cercana de 200 millones de kilómetros de la Tierra, lo que equivale, según informan los expertos de la ESO a medir el tamaño de una pelota de tenis a una distancia de cien kilómetros.

La interferometría combina la luz proveniente de diferentes telescopios para obtener una imagen de mayor resolución. Los astrónomos de la ESO emplearon el Very Large Telescope Project que consta de un sistema de cuatro telescopios para aplicar esa tecnología de medición. Este telescopio se encuentra en el cerro Paranal, en el desierto de Atacama, al Norte de Chile.

Mediante el empleo de esa técnica lograron obtener una medición precisa de Graspa, un asteroide que fue fotografiado por la sonda Galileo enviada por la NASA al espacio en 1989 para estudiar Júpiter. Los investigadores de la ESO comprobaron que las dimensiones obtenidas por sus telescopios terrestres coincidían con los de la sonda. Dicho objeto celeste, ubicado en el cinturón principal de asteroides, tiene una longitud aproximada de 18 kilómetros.

Asimismo, los expertos estudiaron un asteroide llamado Barbara, que también órbita en el cinturón de asteroides, y observaron que tenía una forma muy particular: distinguieron dos cuerpos de 37 y de 21 kilómetros de diámetro respectivamente separados por una distancia de 24 kilómetros. “Las dos partes parecen estar unidas como si se tratara de un maní gigante, o bien, podría tratarse de dos cuerpos orbitando entre sí”, indica Delbo.

A partir de ahora, los expertos de la ESO pretenden estudiar pequeños asteroides mediante el empleo de esa técnica. Teniendo en cuenta el diámetro y los parámetros de las órbitas, entre otros factores, los astrónomos podrán calcular la densidad de esos objetos y obtener otra clase de datos que puedan dar más respuestas sobre la formación y la evolución de nuestro sistema solar.

Imagen: Versión artística del asteroide Barbara elaborada gracias a la información suministrada por el telescopio de la ESA. / Autor: L. Calçada - ESO - AGENCIA CYTA-INSTITUTO LELOIR


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.