miércoles, 4 de febrero de 2009

Panorama económico de Rusia

RIA NOVOSTI

A la economía rusa le esperan por lo menos tres años de estancamiento, opina Guerman Gref, ex ministro de Desarrollo Económico y, hoy en día, presidente de Sberbank, el mayor banco del país.

"No habrá crecimiento en 2010 y 2011, habrá estancamiento", afirmó Gref al intervenir este miércoles en un foro de inversión celebrado en Moscú. "Debemos prepararnos para tres años de crisis", agregó.

El funcionario rehusó ofrecer pronósticos a plazo más largo limitándose a decir que "aún no se vislumbra el horizonte más allá de este trienio".

Planean en 2009 fuerte recorte del gasto público.

Rusia planea para este año un fuerte recorte del gasto público, manifestó hoy Ígor Shuválov, vicepresidente primero del Gobierno ruso.

"Hemos tomado la decisión de reducir en grado notable el gasto público (...) Podríamos pasar 2009 con reservas pero esta política no nos parece sensata", dijo Shuválov, citado por un participante de un foro de inversión celebrado hoy en Moscú. El déficit presupuestario será mínimo este año, agregó.

Shuválov, quien encabeza una comisión gubernamental creada para elevar el grado de resistencia de la economía rusa, hizo estas declaraciones en ausencia de reporteros pero algunos planteamientos de su discurso trascendieron a la luz pública.

Preguntado por el crecimiento económico de este año, el funcionario señaló que será "de cero para abajo". También admitió que el desempleo en Rusia podría aumentar en un millón de personas y que el paro oculto ya se estima en torno a 645.000 personas.

La estabilidad macroeconómica y el sistema bancario, anticipó, serán dos prioridades clave del Gobierno a la hora de luchar contra los efectos de la actual crisis.

El gobierno informa sobre la crisis pero calla recetas para reactivar la economía.

El pasado 30 de enero, el Gobierno ruso informó a los diputados del Parlamento sobre las medidas adoptadas durante los últimos meses para atenuar los efectos de la crisis económica mundial en la economía del país.

El informe sobre el trabajo realizado estuvo a cargo de los responsables del bloque económico del Gobierno, encabezado por primer viceprimer ministro Igor Shuválov, el gobernador del Banco Central (BC) de Rusia Serguei Ignátiev, y otros ministros.

A juzgar por los discursos pronunciados, los diputados sacaron la conclusión de que el Gobierno de forma acertada y oportuna puso en marcha un paquete de medidas anticrisis.

Sin embargo, los altos responsables de la gestión económica del país no pudieron exponer a los diputados ni siquiera las propuestas más modestas para reactivar la economía rusa por sus propios medios.

Uno de los logros principales que se atribuyeron las autoridades económicas fue haber impedido el colapso del sistema bancario nacional (a costa de préstamos enormes a los bancos).

Además, el BC destacó que a costa de grandes esfuerzos (intervención) durante al menos dos meses, evitó la devaluación abrupta del rublo para después dejarlo prácticamente en caída libre (de 23,5 rublos por dólar a mediados de 2008, a 36,17 rublos por dólar para el 2 de febrero de 2009).

Otros logros que se puede destacar del informe presentado por el Gobierno y el BC fue la publicación de algunos parámetros macroeconómicos para 2009.

El gobernador del BC dijo que la cesta de divisas (0,55 dólares + 0,45 euros) tendrá un valor máximo de 41 rublos y explicó porque.

Según Ignátiev, ese tipo de cotización del rublo comparado con el precio de 41 dólares por el barril del petróleo ruso marca Urals (en enero el precio promedio fue de 43 dólares por barril) equilibrará la balanza de pagos del país y el saldo por cuenta corriente será igual a cero.

Pero el ministro ruso de finanzas Alexei Kudrin explicó que aunque la balanza de pagos en 2009 sea corregida a cero, en cifras absolutas tendrá un valor muy inferior en comparación con el año anterior.

Según sus estimaciones, las exportaciones de materias primas y productos que en 2008 sumaron 469.000 millones de dólares, en 2009 descenderán al menos un 40 % hasta 269.000 millones de dólares. Y esto quiere decir que las importaciones que tanta demanda tiene en la población, descenderán en esa misma proporción.

De acuerdo a las cuentas de Kudrin, los ingresos del presupuesto equivaldrán a 6,5 billones de rublos (en lugar de los 10,9 billones según pronósticos anteriores).

El déficit del presupuesto será del 6,1 %, grieta que el presente año se podrá cerrar a costa del Fondo de Reserva y el Fondo de Bienestar Nacional que ambos suman 7,3 billones de rublos.

En el Gobierno ruso calculan que esas reservas deben alcanzar para llenar otros agujeros en 2010, y esto es muy importante ya que las autoridades rusas consideran que la crisis en Rusia comenzará a repuntar al mismo tiempo que en el resto del mundo, es decir en el 2011.

Al describir la situación a corto plazo, el informe oficial estableció que el 2009 será el año más grave de la crisis y que la situación de la industria será especialmente aguda en los próximos tres trimestres.

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que en 2008 fue del 6 %, en el presente año será casi simbólico porque hay que tener presente una reducción de la carga impositiva por un monto de 1 billón de rublos y ayuda a las empresas con partidas del presupuesto equivalentes a 1,1 billón de rublos.

De esta manera, el informe del Gobierno al Parlamento sólo fue la constatación oficial de la grave situación que afronta la economía de Rusia junto con el resto de la economía mundial y los esfuerzos que ha hecho el ejecutivo y el BC para impedir el colapso económico.

Es de deplorar que la tesis hasta hace poco expuesta en altas tribunas de que la crisis podría ser el momento adecuado para la transformación estructural de la economía rusa, es decir, su transición de productor bruto de materias primas a una economía de innovaciones en el informe del Gobierno al Parlamento no se dijo ni una sola palabra.

Una situación que desconcierta porque las instituciones rusas creadas y financiadas para ese fin presuntamente ya llevan trabajando dos o tres años, y para este tiempo ya debieron como mínimo haber expuesto las primeras propuestas y al menos puesto en marcha los primero proyectos pilotos.

A juzgar por los discursos pronunciados la semana pasada por los representantes rusos en el Foro Económico Mundial de Davos, el restablecimiento de la economía rusa depende de la recuperación de China y EEUU porque esto significará el aumento de la demanda y el alza de los precios del combustible y los metales rusos.

Queda entonces esperar que llegue el 2011, que será cuando se recuperará la economía mundial según los pronósticos de los expertos y las esperanzas de la población.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.