martes, 10 de febrero de 2009

Represión de la protesta en el Chaco y a la protesta por la represión en Buenos Aires

CORREPI

El discurso de DDHH del gobierno es parte de su política represiva: un discurso “setentista”, el descuelgue de cuadritos, el juicio a algún viejito represor y los cursitos de DDHH a las actuales fuerzas represivas, todo junto para generar el mayor de los consensos y reprimir tranquilamente casi sin costo político.

Un buen ejemplo de esta política represiva fue lo ocurrido en el Chaco. El 8 de enero, la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia presentaba el “Observatorio de Derechos Humanos por el Buen Trato Institucional”, cuyo objetivo es monitorear y prevenir “los apremios o lesiones a la dignidad de las personas en los diferentes ámbitos institucionales” . El subsecretario Marcelo Salgado recordó el alineamiento de su gobierno con el nacional “este es un gobierno que tiene prioridad en la política de derechos humanos” .

El 19 de enero, la policía provincial reprimía brutalmente una manifestación en Resistencia convocada por varias organizaciones sociales en reclamo de renovaciones de becas y por contratos laborales. El saldo (de la política de DDHH) fueron palos, gases, balas de goma, 70 detenidos, decenas de heridos, un compañero pisoteado por un caballo y encarcelado mientras vomitaba sangre en una comisaría de Tirol a 10 km de Resistencia.

Pero la represión no terminó allí, ya que, como siempre sostuvimos, es inherente al estado, gobierne quien gobierne. En la Ciudad de Buenos Aires la “derecha macrista”, usando la policía del “gobierno de los DDHH”, reprimió la manifestación en repudio a la represión frente a la casa de la provincia del Chaco, con la excusa de agresiones a un taxista (quien con su auto, arremetió contra los manifestantes). Nuevamente detenidos, esta vez 14, entre ellos 5 menores, algunos de 13 y 15 años.

Los menores, a disposición de un juzgado nacional, fueron liberados la misma tarde, pero los mayores permanecieron detenidos más de 36 horas, que la fiscal contravencional “justificó” ante los abogados de CORREPI, que asumieron la defensa de los compañeros, con la burocracia procesal propia de su fuero.

Más allá de los discursos y de las poses, no existen diferencias de fondo a la hora de reprimir la protesta popular, entre el gobierno nacional, el porteño o los provinciales. Todos defienden los mismos intereses y privilegios. Más allá de los matices, todos son de derecha.

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