lunes, 18 de mayo de 2009

Agresión radial contra Cuba: Desclasificar la memoria (V)

Jorge Gómez Barata (especial para ARGENPRESS.info)

Como mismo ocurre con otros episodios de la Revolución Cubana, no se ha escrito un relato completo acerca de la lucha contra Radio y Televisión Martí; tal vez por eso esta serie ha despertado interés. Un lector, veterano de estas lides me recordó un curioso lance. Para esclarecerlo armé un juego de palabras. Mí interlocutor captó la indirecta.

─ Como dicen los cubanos, los inventores del globo para transmitir Televisión Martí “se comieron un cable.”

─ ¡No me hables de cables!

─ ¿Por qué?

─ Primero debo aclarar que nunca he dicho que los técnicos que concibieron la idea del aeróstato cautivo fracasaron. No es cierto. Además no se puede culpar a los ingenieros. Ellos no concibieron la agresión, sino que recibieron una encomienda técnica. Aceptaron el reto y crearon un sistema relativamente eficaz aunque extraordinariamente costoso. En cuanto a lo otro casi aposté a que el globo no sería funcional, precisamente por el asunto de los cables. Me parecía imposible.

─ Cuéntame eso.

─ Desde el principio se habló de un aeróstato que luego fueron dos y que no fue necesario fabricar porque fueron cedidos por la fuerza aérea y la agencia antidrogas que los utilizaban con fines menos censurables. Cada uno de los artefactos medía más de 180 pies de proa a popa con un aforo de varios miles de pies cúbicos de gas helio.

Para sostener esos ingenios flotando a unos tres kilómetros de altura, expuestos a los fuertes vientos que soplan en los cayos de La Florida y alcanzar una estabilidad que permitirá operar transmisiones de televisión se necesitaban fuertes anclajes, especialmente poderosos cables de acero que pesarían toneladas y crearían complicadas situaciones técnicas.

─ Cómo cuáles.

─ Como por ejemplo la flexibilidad y la holgura. Un cable colocado en posición vertical inevitablemente se inclina y forma una honda que es mayor en la medida en que aumenta la altura. Recuerdo que en una escuela de ingeniería se examinó el asunto desde todas las variantes posibles. Los expertos cubanos concluyeron que un cable semejante era viable. Podía fabricarse, incluso incorporarle elementos de auto sustentación.

─ O sea perdió su apuesta.

─ No. De hecho no se trataba sólo del cable para el anclaje, sino de otros que se necesitaban para conducir la energía eléctrica, los que eran imprescindibles para los equipos de control, mediciones, seguridad, sistemas contra incendios y otras necesidades.

─ Todo eso encima del globo.

─ Todo eso y más, que se ubicaría en una góndola o aditamento que el aeróstato sostendría.

─ No se preocupe, al final la vida le dio la razón, el “Gordo Alberto” como llamaban al mayor de los globos, con todos y sus sofisticados cables se desprendió durante un huracán y todavía no lo han encontrado.

─ Es cierto, pero eso ocurrió años después. En principio sucedió que los fabricantes norteamericanos se esmeraron y crearon un cable multipropósito que, a la vez resolvió las necesidades del anclaje a tierra y todo lo demás. En verdad Radio Martí entraña la paradoja de quien emplea talento y gasta dinero para fines repudiables.

Te imaginas todo ese capital y toda esa inteligencia puestos en función de lograr que millones de personas que nacen y mueren sin haber disfrutado nunca de la luz eléctrica ni haber escuchado jamás una emisora de radio accedan a esos dones del progreso. Televisión Martí se aproxima a los multimillonarios proyectos de la Guerra de las Galaxias. El alarde y la ostentación de superioridad tecnológica hacen más repugnante el proyecto y más humillante la derrota.

Todo ese empeño fue para violar la soberanía de Cuba, que como todos los estados tiene derecho a ejercer la soberanía sobre su espacio radioeléctrico y para imponer a su población informaciones manipuladas y facilitarle modos de vida a una caterva de vividores en Miami.

Ojalá llegue el día en que Cuba y Estados Unidos puedan intercambiar programas radiales, podamos trabajar con los técnicos norteamericanos en proyectos más loables y completar estas historias.

─ Te parece posible todo eso.

─ Es una línea de deseos. Al paso que van Obama y otros factores de la política norteamericana por ahora no parece probable.

Ver también:
- Agresión radial a Cuba: Desclasificar la memoria (Parte I)
- Agresión radial a Cuba: Desclasificar la memoria (Parte II)
- Agresión radial a Cuba: Desclasificar la memoria (Parte III)


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