jueves, 21 de mayo de 2009

Chile: Complejo panorama electoral de la coalición gobernante


Omar Mendoza (XINHUA)

A menos de siete meses de los comicios presidenciales y parlamentarios, la coalición oficialista de Chile enfrenta un panorama complejo para conseguir su quinto gobierno consecutivo desde 1990, cuando finalizó el régimen militar.

En el actual escenario, es muy posible que en las elecciones del próximo 11 de diciembre lleguen cinco candidatos que hasta hace poco formaban parte de la Concertación de Partidos por la Democracia, integrada por democristianos, socialistas, prodemocracia y radicales.

Al candidato oficial de la Concertación, Eduardo Frei, se suman Marco Enríquez-Ominani, quien pertenece al Partido Socialista; Adolfo Zaldívar, expulsado de la Democracia Cristiana y líder del Partido Regionalista Independiente (PRI), y los exsocialistas Alejandro Navarro, quien fundó el MAS, y Jorge Arrate, designado candidato por la izquierda.

La cantidad de candidatos refleja el desgaste que vive esta coalición que gobierna el país desde 1990, en medio del gran descrédito que enfrentan los partidos políticos por sus decisiones "copulares" sin sintonía con la gente.

El más claro ejemplo de la división dentro del oficialismo es el caso del diputado Marco Enríquez-Ominani, quien aparece subiendo en las encuestas, y que podría transformarse en un factor desestabilizador para las aspiraciones del ex presidente Frei.

Los partidos de la Concertación no permitieron que este joven legislador participara en unas elecciones internas para elegir el abanderado oficialista, donde sólo compitieron Frei, por la Democracia Cristiana, y el senador José Antonio Gómez, por el Partido Radical.

La fórmula ideada para favorecer la opción de un candidato, ahora amenaza con quitarle legitimidad a Frei porque Enríquez-Ominami ha decidido aspirar a la presidencia y pudiera restarle votos, al igual que los otros tres candidatos.

Se negocia una nueva coalición política

El diputado Enríquez-Ominami, quien ya ha recibido el apoyo del Partido Ecologista, y los senadores Zaldívar y Navarro han comenzado a negociar la creación de una nueva coalición y están dispuestos a incluir también al Partido Humanista, que hasta ahora forma un pacto con los comunistas, denominado Juntos Podemos.

Esa nueva coalición, que aún no tiene nombre, intenta convertirse en una alternativa de poder frente a la Concertación y la derechista Alianza por Chile, cuyo candidato presidencial, el empresario Sebastián Piñera, lidera todos los sondeos.

"Los sectores que hoy están fuera de las coaliciones tradicionales, nos hemos dado cuenta que tenemos varias coincidencias en temas económicos y sociales. En esa línea, es prudente generar una fuerza distinta que hoy puede ser vista como una tercera vía para competir", explicó el diputado Pedro Araya.

La idea del nuevo referente es lograr agrupar a los partidarios de Enríquez-Ominani y a los del Partido Humanista, Partido Ecologista, Partido Regionalista Independiente y al Movimiento Amplio Social (MAS) y a ex militantes de Chile Primero.

El entendimiento inicial de estas pequeñas fuerzas se fundamenta en la premisa de que su pacto no tendría un candidato presidencial común en diciembre y que cada colectividad pudiera apoyar a un abanderado de manera independiente.

Pero su principal fin es lograr presentar una lista parlamentaria amplia y diversa, que pueda competir con los candidatos de la Concertación y la Alianza, para lo cual han decidido comenzar negociaciones para designar a 120 candidatos a diputados en todo el país.

"Lo que hay es la suma de voluntades en torno a generar una fuerza sumatoria de quienes hoy están fuera de la Concertación", sostuvo el senador Navarro.

En este sentido, Zaldívar dijo que "explorar esta posibilidad es una forma concreta de contribuir al pluralismo que Chile se merece".

En nombre de Enríquez-Ominani, el diputado Esteban Valenzuela aseguró que "este momento puede ser el nacimiento de un nuevo arco iris, que reúna a todas las fuerzas que no son de la Concertación ni de la Alianza".

Todavía es prematuro vaticinar qué fuerza electoral potencial tendría la nueva coalición, pero es evidente que significa una propuesta de cambio en la política chilena, cuyas consecuencias son impredecibles.

En este escenario de inestabilidad política ante el proceso eleccionario, la positiva evaluación de la gestión gubernamental de la presidenta Michelle Bachelet, especialmente por su actitud para enfrentar la crisis económica, pudiera transformarse en el mayor aval de la candidatura de Frei, pero nadie puede asegurar que pueda ganar las elecciones.

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