martes, 19 de mayo de 2009

Colombia: La virtud de ser Comunista


Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

Hace exactamente 50 años, en 1959, compartí aula durante todo el tercer año de bachillerato con Hernando Gómez Buendía en el Instituto del Carmen de los Hermanos Maristas de la calle 39, al lado del río Arzobispo de Bogotá. Pero el tiempo el que pasó, el que trascurre inexorable para todos, también modifica y cambia todo.

El exclusivo Instituto, ahora es un colegio barato que se llama de otra manera, el río no es ningún río sino una alcantarilla olorosa y los hermanos maristas ahora ya no lo son. Sin embargo “pescaito” como lo llamaban todos, fuera de los dos dedos de frente que ahora han aumentado notablemente, su cabello ralo y su barba nazarena ya blancas, sigue siendo el mismo: porte distinguido de cafetero bogotano, mirada escéptica como de pensador profundo y finos suéteres italianos a rombos. Supongo que su voz apresurada de tarro de galletas saltinas con que recitaba sin respirar el teorema de Pitágoras, seguirá siendo la misma.

Yo acababa de llegar de las rugosas y bellas tierras comuneras, traía el habla cerrera de los veleños y las maneras ariscas y pueblerinas básicas que me habían inculcado en la escuela pública y el colegio universitario de Vélez durante los años anteriores. El frío bogotano me atormentaba mucho más que los inviernos septentrionales europeos de ahora, más la mentalidad librepensadora de mi padre en ese ambiente camandulero y santurrón de confesión y comunión diaria, rezos permanentes que nos imponía con remilgos y una castañuela el hermano Fito, y que le servía de acuario natural a pescaito, a mí por el contrario me hacía sentir como un mosco dentro de un vaso de leche. No demoré en salir expulsado de allí para ser recibido con aprecio en un colegio para masones que dirigía un primo hermano de mi padre.

Sentí gusto al ver la foto que acompaña la entrevista que le hacen en el diario El País de Cali (17.05.09). Hernando Gómez Buendía es más de lo que dice la entrevistadora. Ella olvidó por ejemplo, ponerle la cruz de hierro de haber sido durante varios años y varios gobiernos liberales, el director y eminencia gris del Instituto de Estudios Liberales, especialmente durante el gobierno de Samper Pizano, y al comenzar el gobierno de Uribe Vélez (2003), el director del estudio a muchas manos financiado por La UNDP titulado, “conflicto colombiano, callejón con salida”. Ese estudio acabó definitivamente su aspiración profunda de ser el súper-ministro de Desarrollo de Colombia con el que siempre soñó y para lo cual acumuló más cartones que un tugurio durante su vida. Su amigo politico Samper Pizano no lo nombró, prefiriendo a Perry Rubio hoy usurero vendepatria al servicio del FMI (fondo monetario Internacional). Pastrana lo obligó a volverse “consultor internacional”, y José Obdulio Gaviria después de leer el estudio, pasó el informe de Policía Politico a su jefe Uribe Vélez, dándole honoris causa otro cartón más: “guerrillero vestido de civil”.

En la entrevista en comento, Hernando trae entre otras opiniones una muy Liberal, que me llamó la atención porque habla de frustraciones: Dice la entrevistadora: - “Pero si en la contienda electoral a algún candidato se le ocurriera hablar de eso (la paz), el mismo Gobierno lo estigmatizaría.

Y responde HGB: - Sí, lo tacharía de comunista y de terrorista. Pero hágase esta reflexión: ¿Cuándo ha habido antes, o en las mesas del Caguán una propuesta seria de negociar, por ejemplo, una reforma agraria? Nunca. Las Farc son comunistas y es la única virtud que tienen. ¿Qué tal que no fueran sino bandidos? Son asesinos, narcotraficantes, pero por lo menos son comunistas y esa es la única posibilidad de un diálogo, porque es la diferencia entre ellos y los narcotraficantes. Eso es lo único que haría posible algún tipo de conversación y de negociaciones, pero en Colombia el establecimiento nunca ha querido reconocer a las Farc como un interlocutor. Aquí, si se habla con un político se le acepta la condición de senador, por ejemplo, y se le dice: no estoy de acuerdo para nada con usted, que es un bandido, pero es senador, usted tiene unos votos. Yo creo que en el fondo el problema con las Farc es que nunca han tenido ese reconocimiento y eso las frustra”.

¡Aleluya! Dice la entrevistadora, “porque ahora si lograremos entender qué diablos pasa realmente en este enrevesado y cada vez más complejo mundo de la globalización” Yo por el contrario abrigo dudas. Pienso que para entender la globalización neoliberal Imperialista se requiere algo más. La entrevista toda a lo sumo servirá para entender cómo Colombia entró mediante el lavado de dólares masivo y oficial proveniente del narcotráfico, en la burbuja del sistema financiero trasnacional, el mismo que ahora estalla hecho trizas y precipita la gran Crisis capitalista sistémica actual, y esto, Hernando si que lo sabe muy bien.

Pero finalmente, talvez debido al aterrizaje de barrigazo que está imponiendo a todo el país, el derrumbe acelerado del Uribismo y su Seguridad Democrática, leo el reconocimiento realista de Hernando a algo, que su Partido Liberal por esencia anticomunista, siempre negó : “Las Farc son comunistas y es la única virtud que tienen”. ¿Virtud? Vaya pescaito, esa si no me la sabía

Inmediatamente viene a mi nostalgia exiliada, lo que escribió Pablo Neruda en 1969 en sus memorias, cuando todavía los oligarcas del partido liberal y los del partido conservador de Colombia coaligados y asesorados por el Pentágono (y esto también lo sabe Hernando como asesor del Partido Liberal de aquella época), no habían exterminado los 5.000 militantes comunistas de la Unión Patriótica.

Escribe así el Poeta: “Los Comunistas. Han pasado tantos años desde que ingresé al Partido. Estoy contento. Los Comunistas hacen una buena familia, tienen el pellejo curtido y el corazón templado. Por todas partes reciben palos. Palos exclusivos para ellos…Vivan los espiritistas, los monarquistas, los aberrantes, los criminales de varios grados, viva la filosofía con humo pero sin esqueletos….Viva el perro que ladra y que muerde, vivan los astrólogos libidinosos, viva la pornografía, viva el cinismo, viva el camarón, viva todo el mundo, menos los Comunistas…..Vivan los cinturones de castidad, vivan los conservadores que no se lavan los pies ideológicos desde hace quinientos años, vivan los piojos de las poblaciones miserables, viva la fosa común gratuita, viva el anarco-capitalismo, viva Rilke,viva André Gide con su corydoncito, viva cualquier misticismo. Todo está bien. Todos son heroicos. Todos los periódicos deben salir. Todos pueden salir, menos los Comunistas. Todos los políticos deben entrar en Santo Domingo sin cadenas. Todos deben celebrar la muerte del sanguinario Trujillo, menos los que realmente lo combatieron, los Comunistas. Viva el carnaval, los ultimos días del carnaval. Hay disfraces para todos. Disfraces de idealista cristiano, disfraces de extremo izquierdista, disfraces de damas benéficas, de matronas caritativas…Pero cuidado, no dejen entrar a los Comunistas….Cierren bien la puerta …No se vayan a equivocar…No tienen derecho a nada…Preocupémonos de lo subjetivo, de la esencia del hombre, de la esencia de la esencia. Así estaremos todos contentos. Tenemos libertad. Que grande es la libertad! Ellos no la respetan, no la conocen. La libertad para preocuparse de la esencia…De lo esencial de la esencia.” (Pablo Neruda. Confieso que he vivido. Editorial Norma 1974. página 449)

Foto: Colombia - Hernando Gómez Buendía. / Autor: PNUD


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