jueves, 21 de mayo de 2009

Dos muertos notables. Extraordinario pacifista en Colombia. Sigue la violencia del gobierno Uribe Vélez


Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

En Uruguay y en Colombia acaban de morir dos notables personajes: uno, de las letras, la poesía y la novela y otro de la música popular colombiana. Son Mario Benedetti, comprometido durante toda su vida con las luchas más profundas por la democracia política y social y por la soberanía de su país y de los pueblos americanos. El otro, es el compositor de música nativa y popular colombiana, Rafael Escalona, un genio en la composición de música popular llamada “Vallenatos”, originaria del Departamento del Cesar y de la Costa Caribe colombiana. Sobre la muerte de Mario Benedetti se han pronunciado unánimemente escritores y críticos literarios de Colombia. Con motivo de la muerte de Rafael Escalona, todo el país y todas las emisiones de radio y televisión se dedicaron a poner los discos de las 80 composiciones que hizo y divulgó Rafael Escalona, un creador espontaneo, sin escuela musical propiamente, que tenía que silbar la parte musical de sus textos para que otros compositores que supieran de la técnica de escribir música las copiaran y le ayudaran a convertirla en una herramienta de música popular de vallenatos completa. Todo el país se puso en pie y todos los medios radiales y televisivos se dedicaron a transmitirnos la música compuesta a lo largo de su vida por Rafael Escalona. Hubo tremenda tristeza por su muerte que fue el motivo de que todos los medios de comunicación nacional de Colombia sonaran para todos los colombianos por la música dejada por Rafael Escalona, representada por 80 notables canciones vallenatos. Yo mismo me dediqué a escuchar todo lo que de él se transmitía por la radio y la televisión, además de los discos que tengo en mi casa de esa música.

Todo lo anterior coincidió con la alegría de la llegada a Bogotá y a nuestro país, invitado por el diario liberal El Espectador, el líder político y ex presidente de Suráfrica Frederik W. de Klerk , quien en un acto político de repercusión mundial e histórica, propició negociaciones con el dirigente negro surafricano Nelson Mandela y su partido, el Congreso Nacional Africano, quien se encontraba en las cárceles de esa nación desde hacía más de 20 años, que se salvó de ser asesinado como centenares de otros dirigentes negros de ese país, que luchaban por la soberanía nacional de su patria, por la democracia y la igualdad de las razas que habitan la nación. Mandela se convirtió en uno de los personajes políticos, democráticos y nacionalistas más importantes y respetados del mundo entero. Sigue vivo, también aportando su experiencia de negociación política entre fuerzas tan distanciadas como el partido del gobierno colonialista de Suráfrica y las fuerzas de lucha democrática y contra el racismo que dirigió desde la cárcel misma Nelson Mandela, Convertido hoy en una voz poderosa de las causas políticas contra el racismo y la discriminación racial, económica y política en cualquier nación. Mandela hoy es un símbolo mundial y para toda la eternidad de esa clase de hombres que lucharon y pusieron su vida al servicio de los pueblos oprimidos. Yo le he rendido mi homenaje y adhesión desde cuando comencé a tener noticias de él y de su lucha contra la discriminación racial, contra la opresión y asesinatos de sus compatriotas y contra la explotación de los seres humanos en cualquier parte del mundo que sea. Soy, pues, un admirador y seguidor del ejemplo, la experiencia y las ideas de Nelson Mandela.

Pero tengo que referirme, finalmente, a la tremenda y grave situación que soporta el pueblo colombiano bajo la opresión y crímenes que se cometen en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, quien utilizando toda clase de lenguaje político, contradictorio y falso, ha puesto en marcha una represión atroz a los demócratas y opositores colombianos. El presidente Uribe es un hombre inestable que vive improvisando diversos medios de represión, de silenciamiento de los medios de comunicación, de prensa, radio y televisión de todo el país, para que no den cuenta de los crímenes y asesinatos que se cometen a lo largo y ancho de Colombia, en los departamentos de todos los extremos y puntos de Colombia. Yo he tenido la fortuna de disponer de la información de crímenes a diario en los departamento de Córdoba y Sucre, contra opositores a la violencia y al gobierno de Uribe Vélez que ya he denunciado, señalando , cómo ha puesto en claro el investigador e historiador Jorge Orlando Melo, quien acaba de publicar la información de que el cálculo mas científico y serio de la violencia en Colombia indica que el número de muertos en esta violencia, que se inició desde antes de la año de 1948, ha sido causa de la muerte violencia de un millón de colombianos de todos los sexo, edades y condición humana.

El investigador y profesor universitario Francisco Leal Buitrago, acaba de escribir un artículo en el diario hispano-colombiano El Tiempo, en que dice: “Uribe justifica sus ansias vergonzantes de reelección repitiendo que lo que hay que reelegir es la confianza inversionista, la responsabilidad social y la Seguridad Democrática, tríada que él cree encarnar y que encubre tres falacias. La confianza inversionista y la responsabilidad social provienen de artimañas como la exención de impuestos a los ricos, las zonas francas para beneficio privado y la gestión del Ministerio de la (des) Protección Social. Pero en la Seguridad Democrática parecería no haber falacia alguna”.

En el próximo artículo señalaré las informaciones aterradoras sobre el crecimiento de los crímenes y asesinatos políticos en Colombia, y sobre los rumbos intervencionistas del Ex presidente Clinton que comienza a seguir el presidente Barack Obama.

Foto: Alvaro Uribe, presidente de Colombia. / Fuente: Presidencia Colombia


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