miércoles 13 de mayo de 2009

Ecuador: Lamentan la muerte de centenaria líder indígena

XINHUA

Los pueblos nativos de Ecuador lloraban la muerte de la centenaria dirigente indígena Tránsito Amaguaña, una legendaria luchadora por los derechos de los indígenas ecuatorianos.

La líder, que desde temprana edad luchó contra la explotación indígena y se sumó a la defensa de los trabajadores, será sepultada este miércoles en La Chimba, una comunidad rural ubicada en las estribaciones de los Andes, donde vivió los últimos años de su larga vida.

Tránsito Amaguaña, quien iba a cumplir 100 años de edad, falleció el domingo, por causas naturales, en la comunidad La Chimba, en Cayambe, 50 kilómetros al norte de Quito, informó el dirigente César Pilataxi.

"Su edad ya no le dio más", dijo Pilataxi desde esa comunidad. Ella habría cumplido 100 años en septiembre próximo.

Por su origen quechua, era conocida como "Mama Tránsito", y como líder indígena participó en la creación de los primeros sindicatos agrícolas del país y fue una de las primeras líderes de la lucha por la reinvindicación de los derechos de su pueblo.

"Mama Tránsito para nosotros es un símbolo de rebeldía, de dignidad y orgullo porque nos ha encaminado todo un proceso de lucha, de resistencia para liberar a los pobres, a los discriminados", afirmó Pilataxi.

Por su parte, María Augusta Calle, dirigente del partido oficialista Movimiento PAIS, dijo esperar "que su ejemplo nos alimente a todos los revolucionarios que estamos tratando de cambiar este país".

"Esta mujer fue una gran luchadora y se inspiró en el general independentista Eloy Alfaro para defender los derechos humanos de su pueblo", rememoró Tránsito Chela, presidenta del Consejo de Nacionalidades de Comunidades Indígenas del Ecuador.

Amaguaña fue también una promotora de la educación bilingüe (español-quechua) y en 1995 logró abrir la primera escuela de este tipo en la localidad de Cayambe.

"Hoy el pueblo indígena está de luto, se fue una mujer, madre, hija, que nunca calló la voz y siempre miró a los ojos al patrón, una mujer de la que hay mucho que aprender", añadió Chela.

Humberto Cholango, presidente de la organización indígena Ecuarunari, dijo que "Mama Tránsito nos dejó un legado, no solo a los indígenas sino a todos los ecuatorianos, ella fue un ejemplo de la lucha, tenacidad y valentía".

Amaguaña había nacido en la localidad de Pesillo, en la comunidad de La Chimba, ubicada en Cayambe (Pichincha), se casó y tuvo dos hijos, pero ambos murieron.

"Desde pequeña fue rebelde y luchó por los derechos de los indefensos, recuerda José Amaguaña, su hermano menor.

"Yo era guagua (niño) cuando el mayordomo nos seguía con el garrote; ella se ponía delante para que no me pegaran", comentó. SU PELEA

Tránsito Amaguaña siempre renegó de la opresión que afectaba a su pueblo. Por eso, en 1931, organizó la primera huelga campesina contra los terratenientes, y en 1944 creó la Federación Ecuatoriana de los Indios (FEI), junto a su entrañable amiga Dolores Cacuango.

Gracias a Tránsito Amaguaña, los indígenas recuperaron las tierras y las convirtieron en cooperativas agrícolas.

Por su compromiso con las causas sociales, Tránsito viajó a la ex Unión Soviética y Ucrania en los años 60 y conoció a Fidel Castro, motivos por los que fue llevada a la cárcel y acusada de subversiva.

Al regresar de la ex URSS, en 1963, a donde asistió a un congreso, fue detenida y encarcelada acusada de recibir dinero y armas para promover la revolución en el país, acusaciones que ella lo desmintió.

Sin embargo nunca paró la lucha por los derechos de los indígenas. En su vida recibió varias condecoraciones, entre ellas el premio a la Mujer de Siglo XX, y en el 2004, el gobierno ecuatoriano le entregó 300 dólares mensuales como pensión vitalicia.

El legado

La líder indígena, sentada sobre la paja y con su mirada fija en el páramo, solía advertir a los miembros de su comunidad, en especial a las mujeres, que no se dejaran doblegar en la lucha por la libertad de su pueblo.

"Yo he viajado y he caminado por todos los lugares, pero nunca he negociado con la sangre de mis hermanos", fue una de sus frases que la hicieron célebre.

En 25 ocasiones caminó hacia Quito, para exigir a los gobierno de turno atención para su pueblo.

Amaguaña creció junto a sus padres, quienes fueron trabajadores de hacienda, por lo que desde temprana edad conoció y vivió en carne propia la explotación a los indígenas.

Asistía a las reuniones del naciente partido comunista y participaba activamente en protestas callejeras.

Participó en la creación de los primeros sindicatos agrícolas del país, en la primera huelga de trabajadores agrícolas en Olmedo (1931) .

En una modesta vivienda de la comuna La Chimba, dirigentes indígenas, familiares y moradores del sector rinden el último homenaje a la dirigente indígena.

"Su cumpleaños era en septiembre próximo. Los estudiantes de la localidad planeaban una fiesta", comentó Guillermina Cerón, nuera y única compañía de la mujer, reconocida por su carácter fuerte y templanza.

"Siempre buscó el bienestar de los indios. Antes trabajábamos más de 12 horas. Ella consiguió que nuestro horario fuera de ocho, como personas y no como animales", enfatizó su hermano José, de 94 años.

"Tránsito Amaguaña deja como herencia su inquebrantable lucha por la tierra, agua, educación para sus hijos e hijas", señaló un comunicado de la organización indígena Ecuarunari.

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