martes, 2 de junio de 2009

Alan García campeón mundial de la deforestación

Vicky Pelaez (ELDIARIONY, especial para ARGENPRESS.info)

Cuando los hombres escupen al suelo, se escupen a sí mismos. La tierra no pertenece al hombre; sino que el hombre pertenece a la tierra. (Noah Sealth, Jefe de la tribu Swamish).

La lotización y el remate a precio de ganga de la despensa nacional - Amazonía, Sierra y Costa-, ordenada por Alan García y el Congreso para favorecer a las trasnacionales, constituye un crimen contra su pueblo porque hace peligrar la soberanía del Perú. Esta infame acción solamente puede compararse con lo que hizo Augusto B. Leguía en 1931 quien entregó las riquezas naturales, servicios y rentas del país a las corporaciones norteamericanas. El Congreso estadounidense dice que el hijo del presidente, Juan Leguía recibió entonces, no menos de 450,000 dólares de las compañías norteamericanas por cada “negocio” de papi, quien decía estaba construyendo una “Patria Nueva”.

Todos se preguntan ahora, cuánto planea recibir Alan García con este negociado, y si el país se cruzará de brazos viendo cómo saquea el suelo patrio. Todo indica que esta vez, no le será tan fácil.

Desde los primeros días de la independencia, los peruanos no han recibido nada de las ventas de su riqueza nacional, que siempre ha estado en manos extranjeras, en especial británicas y norteamericanas que poco a poco tuvieron que dar campo a las corporaciones chinas, chilenas, españolas, suizas, mexicanas e inclusive sudafricanas. Pero la magnitud de la entrega de la riqueza nacional, ordenada por Alan García lo convierte en el campeón del remate del país, en 188 años de la República. En 2005 menos del 15 por ciento de la Amazonía estaba lotizado por las mega corporaciones petroleras y gasíferas. En 2005 se expandieron al 50 por ciento y actualmente el 72 por ciento de la selva (49 millones de hectáreas) está bajo el control de las transnacionales.

Del total de 68 millones de hectáreas que ocupa la selva, donde viven 60 etnias, solamente 19 millones de ha. no están concesionadas y de ellas 8 millones están depredadas. Ahora Alan García quiere entregar lo que queda -10 millones de hectáreas en concesión a los productores internacionales de etanol y biodisel que quieren plantar “cultivos bioenergéticos” como el bambú, la caña brava, el piñón blanco y la higuerilla. Con este planteamiento García y su congreso se convertirá en el absoluto campeón mundial de la deforestación.

Mientras tanto Estados Unidos, preparándose para proteger los intereses de sus corporaciones, ha estado instalando sus bases militares y presiona a Alan García para evitar que ningún decreto sea abolido porque peligraría el TLC.

Pero la lucha ya ha comenzado, al cierre de esta columna el IV Congreso mundial de Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Abya Yala”, que justamente estaba reunido en Puno, Perú, resolvió movilizaciones indígenas frente a todas las embajadas peruanas del Continente. Igualmente, en la “Declaración de Mama Quta Titikaka”, las organizaciones indígenas y campesinas del Perú acordaron un levantamiento nacional demandando la derogatoria de los decretos antiindígenas generados por el TLC con Estados Unidos y que pusieron en venta la selva. Ahora todo el pueblo peruano tiene la palabra: rendirse escupiendo a su tierra, al estilo de García, o levantarse, amando a su madre tierra como lo hizo Tupac Amaru.

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