martes, 9 de junio de 2009

Argentina: Limitantes para el desarrollo. Patologías nutricionales como causas de problemas de aprendizaje

MOMARANDU

No les falta lápices, ni cuadernos, pero si energías para superar los obstáculos del conocimiento que les proponen en sus escuelas. Profesionales consultados señalaron que patologías nutricionales en edades tempranas como las detectadas por investigadores en Caps de la Ciudad de Corrientes, limitan el desarrollo intelectual de los niños más allá de sus capacidades genéticas.

Un grupo de científicos liderados por Mónica Autcher demostró que los parásitos, el bajo peso y la anemia siguen siendo patologías frecuentes en Corrientes, lo que podría exponer a gran parte de la población, difundió este miércoles un boletín informativo de la Universidad Nacional del Nordeste.

Se trata de Gerardo Gemetro, Ramón Salinas Avalos, Fernando Zunino Pradier que junto a Autcher trabajaron recolectaron en el Caps Nº 2 de la capital correntina durante el primer semestre de 2008, datos de las planillas de pacientes de ambos sexos, de 0 a 15 años de edad, que concurrieron a la consulta a los que también se les solicitó estudios de laboratorio.

Detectaron variables como hematocritos, hemoglobina, coproparasitológico seriado y coprocultivo y recogieron detalles de peso, talla y percentilado entre niños de hasta 6 años y el índice de masa corporal entre mayores de 6. Se estudiaron 188 casos

En tanto se encontró parásitos en un 31,7% de los pacientes tratados, donde el rango de edad fue de 1 a 14 años. También se detectó un 12% con bajo peso, en un rango etario de 11 meses a 8 años, y otro 11% de chicos anémicos, en un rango etario de 8 meses a 11 años. Entre estos el 65% eran niños y el 35% niñas.

En tanto los niños con bajo peso representaban un 56,5% mientras el 43,5% restante eran niñas; los niños con parasitosis intestinales sumaban un 37,5% y las niñas un 62,5%. Además el 10% presentó asociación de enfermedades: anemia y bajo peso, lo que permitió concluir a los docentes en que “los problemas predominaran en niños menores de 6 años”

“Si lo afecta en etapas críticas de su crecimiento, puede resultar en una alteración permanente de las funciones del cerebro y su plasticidad, así como en su inserción social”, aseguran. Profesionales consultados coinciden con esas conclusiones.

“Como queda a la vista, los factores ambientales y sociales influyen en la presencia de las patologías”, por lo que los investigadores destacaron que “los grupos con menos recursos están más expuestos” y señalaron que frecuentemente patologías como estas se relacionan a problemas de conducta o con deficiente desempeño intelectual.

Estimuladores tempranos consultados señalaron que “los problemas o discapacidades del aprendizaje” en niños con carencias nutricionales o patologías parasitarias “se revelan tempranamente”, y “dejan baches en el desarrollo del niño que luego son muy difíciles de subsanar”.

“Los niños con discapacidades de aprendizaje no se desempeña cotidianamente conforme al rendimiento que científicamente se espera, en este caso en su rendimiento escolar, por ejemplo, les cuesta más leer, o escribir, o aprender conceptos como las letras o los números”, dijo una especialista.

Lilián Solís, profesora de Educación Especial señaló que carencias en nutrición en edades tempranas pueden inclusive “ocasionar lesiones severas en el organismo desencadenando problemas emocionales, retraso mental y por lo tanto oportunidades educativas deficientes”.

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