martes, 2 de junio de 2009

Argentina: Por una educación pública y popular


Nicolás Fucci (INDYMEDIA)

Los bachilleratos populares de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires y diferentes organizaciones sociales se movilizaron, el pasado jueves 28 de mayo, a la Casa de la Provincia y al Ministerio de Educación de la Nación para reclamar por reconocimiento pleno y financiamiento integral para todas las escuelas.

Desde la Coordinadora de Bachilleres Populares exigen: “Reconocimiento de todos los nuevos Bachilleratos Populares (en Capital, Provincia de Buenos Aires e interior del país), salarios para todos los Docentes (hasta la fecha ningún docente percibe salario en Capital y Provincia), por un sistema de becas a estudiantes que signifique una ayuda real para quienes las necesiten, incluyendo tanto a jóvenes como adultos y ayuda en el mejoramiento edilicio y material en aquellos establecimientos que lo necesiten” .

Esta medida -que califican como sacar las escuelas a la calle- forma parte de un plan de lucha, que por ejemplo contó con un escrache en la Feria del Libro, para reclamar por el incumplimiento de compromisos asumidos por el estado provincial y nacional desde hace más de 5 años, por ejemplo el hacerse cargo del pago de los salarios docentes.

“Las autoridades nacionales, provinciales y del Gobierno de la Ciudad siguen dilatando las definiciones que reclamamos lo que evidencia una falta de decisión política de parte de las mismas que, en plena campaña electoral, se llenan la boca con mejoras educativas y sin embargo cada vez disminuyen más el presupuesto destinado a la educación mientras incrementan aquellos que se destinan a criminalizar la pobreza y judicializar las luchas sociales” , denunciaron desde la Coordinadora.

“Hasta la fecha hemos tenido numerosas reuniones con las autoridades educativas nacionales, provinciales y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En general reconocen el valor educativo y social de estos emprendimientos pero no se han logrado soluciones de fondo ni el reconocimiento definitivo de todos los bachilleratos populares, ni el financiamiento económico que estos emprendimientos necesitan para permitir su continuidad” .

Martín de Escuela Libre de Constitución que funciona en la Federación Libertaria Argentina, explica esta actitud del Estado, que por un lado resalta estas experiencias pero no hace nada para garantizar su continuidad: “Por un lado nos dicen que nos va a oficializar, nos nombran, nos dicen ´que copada´ que es nuestra experiencia pero por otro lado nos piden unos requisitos astronómicos, de habilitación, de arquitectura que no hay forma de que los bachilleratos podamos cumplir(…)El Estado no se hace cargo de nada, faltan cosas; el trámite de becas fue mejor este año que el anterior pero fue un desastre igual” .

Este plan de lucha, se da en un momento en que mientras por un lado siguen apareciendo experiencias de educación popular, cada vez más el Estado no puede dar respuestas en esta área y continúa la exclusión de jóvenes.

“Cada vez más nuevas organizaciones sociales empiezan a tomar en sus manos la educación, una educación que planteamos tiene que ser pública y popular” , resaltó Juan Pablo, profesor del bachillerato IMPA y de la Cooperativa de Educadores e Investigadores Populares (CEIP).

A modo de ejemplo, de la actividad participó el Bachillerato Popular Bartolina Sisa, que luego de haber pasado todo el año con la organización y preparación, el 25 de marzo comenzaron con las clases en el Centro Social y Cultural Olga Vázquez, en La Plata.

Y esto se explica, según Juan Pablo, porque todavía hay organizaciones sociales que siguen entendiendo, más allá de lo que entiende como un intento de la cooptación y el ninguneo oficial, que el camino es la organización y la apuesta por otra educación.

Actualmente, los más de 30 Bachilleratos existentes reúnen a más de 3.000 estudiantes y 350 docentes.

Pero la situación actual también se caracteriza por una mayor exclusión de jóvenes del sistema educativo -desde la Coordinadora denuncian que el 74% de los jóvenes que entre los 15 y 17 años abandona la escuela quedan en riesgo educativo-, situación a la estas experiencias estarían dando respuesta.

María, profesora de geografía del Bachillerato Popular Bartolina Sisa, remarcó. “Hoy el sistema educativo hace agua por todas partes y el nivel de exclusión es enorme, el nivel de no contención es enorme. Y nuestras propuestas pedagógicas en parte buscan eso; hay toda una franja que está quedando hoy fuera del sistema educativo y las políticas que da el Estado son puntuales y reparatorias, y no tiene que ver con una política integral hacia la educación, más en esta franja de jóvenes y adultos que es un franja con especial vulnerabilidad” .

En un sentido similar, Juan pablo, del bachillerato IMPA, señaló: “Cada vez más pibes que quedan afuera de los establecimientos para jóvenes, más allá del optimismo de algunos funcionarios, las organizaciones sociales, impulsando sus bachilleratos populares están dando una respuesta que los funcionarios no pueden dar” .

Esta situación, se ve agravada por la actual tendencia privatista. En este sentido, remarcaron como vienen denunciando los avances de neoliberalismo y la mercantilización en la educación, así como la transferencia de recursos por parte del estado a verdaderas empresas privadas educativas y los ajustes realizados a sectores del sistema educativo por sucesivos gobiernos.

Desde la Coordinadora también se criticó que en la Provincia, estos espacios todavía dependan de la Dirección de Educación Privada, no sólo por razones ideológicas –“nosotros no estamos nada más lejos que de la educación privada y mercantilista”, señalaban-, sino también porque le exigen los mismos papeles que a las empresas, lo que representa una gran dificultad porque están ligadas a organizaciones sociales, funcionan en lugares recuperados, etc.

En este sentido Leandro del Bachillerato Maderera Córdoba explicó que no se consideran escuelas estatales, públicas ni privadas, sino como escuelas de gestión social(resaltando que surgen de empresas recuperadas, organizaciones sociales y territoriales); pero aclararon que esto no significa alternativizar la escuela pública, sino que por el contrario defienden la educación pública, gratuita y popular, la cuál consideran como un derecho que el Estado debe garantizar.

“No somos una escuela pública pero por una razón burocrática de cómo el Estado nos posiciona, pero somos una escuela pública en el sentido en que somos de acceso público. Decimos Sí a la escuela pública pero también sí a la escuela transformadora” , señaló María, del Bachillerato Popular Bartolina Sisa.

Esta idea de transformadora refiere a otra de las ideas que tiene en común estas experiencias, que es una idea ligada a la educación para la liberación.

“Hacer educación popular implica que esta sea gestionada desde el campo de lo popular, que sea una educación liberadora en el plano de buscar generar sujetos críticos que puedan problematizar la relación capital-trabajo y el sistema que hay actualmente; que la educación en vez de ser una herramienta de reproducción del sistema, se convierta en una herramienta de liberación, de crítica” , sostuvo Nadia, integrante de la CEIP y del Bachillerato IMPA.

Entonces lo que se pone en juego es una concepción más amplia de la educación, que tenga que ver con la organización de las personas y que apunte a generar sujetos políticos, sujetos de cambio, que se apropien de la escuela.

Pero esta idea de educación popular aparece sólo en los objetivos políticos, sino también en las formas, las relaciones que se dan en la cotidianidad. Por ejemplo, María, del Bachillerato Popular Bartolina Sisa, explica que en su caso tienen asambleas semanales con alumnos y estudiantes.

Todos los espacios trabajan en la clase con equipos pedagógicos. Martín de Escuela Libre de Constitución, explicó: “Tratamos de ser dos o tres al frente del curso para quebrar esa idea del tipo que habla y que nunca se puede equivocar, a veces incluso discutimos entre docentes” .

Y agregó: “Tratamos de romper esta lógica bancaria de la educación, la clase es algo que construimos junto con los estudiantes. La idea de crear otra lógica de relación; a nosotros nos pasa mucho con los alumnos de primero, que recién entran, que llegan con una lógica muy individualista y que sólo se preocupan por sus becas y que después de un año de trabajo colectivo ya piensan en otra cosas, entienden otras cosas.

Los efectos de esta nueva forma de construir se pueden ver en por ejemplo, lo que comentó Leandro del Bachillerato Maderera Córdoba sobre que hay muchos estudiantes que terminan tercer año y continúan militando en el espacio.

Funcionan en la Ciudad de Buenos Aires: el Bachillerato Popular IMPA, el Bachillerato Popular Maderera Córdoba, el Bachillerato Popular Miguelito Pepe, el Bachillerato Popular Chilavert, el Bachillerato Popular Darío Santillán, el Bachillerato Popular La Dignidad, el Bachillerato Popular Villa 21/24, el Bachillerato Popular Paulo Freire, el Bachillerato Popular Barracas al Norte, la Escuela Libre de Constitución, Bachillerato Popular Bajo Flores, Bachillerato Popular Villa Crespo.

Y en Provincia de Buenos Aires: el Bachillerato Popular Simón Rodríguez, el Bachillerato Popular Centro Cultural de los Trabajadores, el Bachillerato Popular Arbolito/CTA, el Bachillerato Popular 19 de Diciembre, el Bachillerato Popular Las Dos Palmeras, el Bachillerato Popular Tierra y Libertad, el Bachillerato Popular América Libre, el Bachillerato Popular Ñanderoga, Bachillerato Popular Roca Negra, Bachillerato Popular Bartolina Sisa, Bachillerato Popular Frente Darío Santillán-Lujàn.

En la convocatoria a la movilización, señalaban:“Los Bachilleratos Populares son una experiencia inédita por su función socioeducativa y como expresión de una real participación en el campo educativo”.

Autor Foto: Nicolás Fucci - INDYMEDIA


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