miércoles, 17 de junio de 2009

Brasil: Enfrenta altos índices de deserción escolar

La enseñanza en Brasil enfrenta problemas de todo tipo, pero en especial el alto índice de deserción en el nivel preuniversitario, donde se estima que representa un doble desperdicio de recursos económicos e intelectuales.

De acuerdo con un estudio difundido esta semana por la representación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Brasil, de los 4,6 millones de niños que se matriculan en la enseñanza primaria, sólo 2,47 millones terminan ese ciclo.

Eso significa que prácticamente la mitad de ellos (46,3 por ciento) abandona la escuela a alguna altura de los ocho años que dura el ciclo primario.

El estudio de la Unicef, coordinado por Maria de Salete Silva, muestra el momento crítico, cuando los chicos terminan el cuarto año, hasta el cual tenían un solo maestro para todos los contenidos, y entran al quinto, cuando tienen uno diferente para cada asignatura.

El análisis geográfico de los datos muestra enormes diferencias, sea entre las grandes regiones, o al hacer comparaciones en cada uno de los estados que las integran.

La región sureste, integrada por Sao Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro y Espírito Santo, la más desarrollada del país, tiene los mejores resultados, con un promedio de 70,9 por ciento de concluyentes del primer ciclo.

Dentro de esta región destaca sin embargo la situación de Río de Janeiro, donde sólo 57,8 por ciento de los niños termina la enseñanza primaria, en contraste con el promedio de toda la región.

Los números de Río son inferiores a los del estado de Ceará, en la semiárida región noreste, la más pobre de Brasil, donde 67 por ciento de los chicos concluye el ciclo.

En el conjunto de la región noreste el promedio cae bastante en relación a Ceará, al situarse en 42,8 por ciento, con el estado de Sergipe en el peor extremo, ya que allí sólo un tercio (33,3 por ciento) de los alumnos termina el primario.

El peor resultado regional corresponde a la amazónica región norte, con un promedio de 28,7 por ciento de egresados, lo cual se explica por las grandes distancias entre la vivienda y la escuela, cubierta en la mayoría de los casos por medio de la navegación fluvial.

En la región centro-oeste el promedio de conclusión del ciclo primario es de 63,6 por ciento del total de alumnos, mientras que en la región sur llega a 62,6 por ciento.

En los extremos se presentan situaciones como las del estado de Minas Gerais (sureste), con 79 por ciento de conclusión, y las del estado de Pará (norte), con apenas 22,3 por ciento.

La situación es todavía peor cuando se trata de la enseñanza media o preuniversitaria propiamente dicha, con tres años de duración.

En todo el territorio nacional, apenas 50,9 por ciento de los matriculados termina el ciclo.

También en este caso la región sureste tiene el mejor promedio, con 59,7 por ciento de estudiantes que concluyen la enseñanza media, y nuevamente se destaca en el sentido negativo el estado de Río de Janeiro, donde sólo 44,5 por ciento termina este nivel.

La tasa de jóvenes que concluyen sus estudios en Río es en este caso ligeramente inferior al promedio de la región noreste (44,6 por ciento), lo que pone en evidencia la existencia de fallas en la educación del estado.

Rio de Janeiro tiene el segundo mayor polo industrial del país, es responsable por la producción del segundo Producto Interno Bruto (PIB) del país, sólo inferior al de Sao Paulo, sin embargo no consigue superar en el terreno educativo a estados como Pernambuco o Bahía.

La región norte, en este caso, obtiene mejores resultados (45,2 por ciento de conclusión) que la región noreste y la próspera y agraria región centro-oeste, donde sólo 44,8 por ciento concluye el ciclo preuniversitario.

En la región sur, que durante décadas registró los mejores índices de educación del país, 46,9 por ciento de los estudiantes llega al final del ciclo medio.

Un total de 3,65 millones de adolescentes se inscriben en la enseñanza media en todo el país, sin embargo sólo 1,85 millón (50,9 por ciento) la termina.

Los extremos de esa estadística se sitúan para el ciclo preuniversitario, en el estado de Sao Paulo (68,6 por ciento de conclusión) y en el de Amapá (norte), con 35,5 por ciento.

"Existe una responsabilidad muy clara de las autoridades, tanto a nivel nacional como provincial o municipal, por la falta de inversiones adecuadas en educación", señaló la pedagoga Inés Barbosa Oliveira, de la Universidad del Estado de Río de Janeiro.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.