martes, 23 de junio de 2009

Ecuador: La sonrisa del titiritero

Marcelo Medrano (El TELEGRAFO)

Dicen: ‘¡Dios mío, se intenta cerrar un canal de televisión privado! ¡Y la intolerancia es tal, comentan aquellos, que hasta Los Simpsons están siendo censurados!’ Es la época bíblica del apocalipsis y del ‘llanto y crujir de dientes’.

Sin embargo, debe aterrizarse en la discusión pues toma tintes casi esotéricos. Y qué mejor que la economía para hacerlo. Van a ser dos años que el Servicio de Rentas Internas (SRI) estableció con claridad los Grupos Económicos de este país, sus empresas y sus ingresos anuales. Información valiosa que los medios de comunicación privados e ‘independientes’, y que hoy se rasgan las vestiduras, han eludido olímpicamente comentar. Son 50 grupos, en la actualidad.

1. Teleamazonas es una empresa privada que pertenece al grupo económico Egas-Banco del Pichincha, que posee un total de 104 empresas. Este grupo tuvo ingresos, en el 2007, de 1 185 millones de dólares y, en el 2008, de 1 484 millones de dólares. ¡Es en serio! Aunque cause gracia que por impuesto a la renta solo haya pagado el 2,55 por ciento (poco más de 30 millones) y 1,77 por ciento (poco más de 26 millones) de sus ingresos, en los respectivos años. En otras palabras, es un temible imperio económico al mando del señor Fidel Egas. Teleamazonas, le comento, tuvo ingresos en 2007 por 2 millones 325 mil dólares y en 2008 por 2 millones 528 mil dólares. En ambos años pagó cero dólares de impuestos. Leyó bien, cero dólares.

2. Cuando Teleamazonas proyecta imágenes de las corridas de toros en Ambato, yendo en contra de la Constitución, es necesario recordar que la Plaza de Toros Ambato es otra propiedad del Grupo Egas-Banco del Pichincha. Al limitar la difusión de las corridas de toros, se les estaría limitando un buen negocio, nada más.

3. Cuando una turba de militantes de partidos y movimientos políticos en Guayaquil, con el uso de la fuerza, ingresan a un Centro de Contingencia Electoral, los ecuatorianos lo vimos a través de Teleamazonas. Este canal se justifica diciendo que estaba acompañando el desarrollo de una noticia. Verdad a medias.

En medio de la turba, el reportero también forcejea e imponiendo el micrófono a los guardias del lugar, les exige su entrada a ese Centro porque ‘es su derecho’. No solo eso: la transmisión, que es ‘en vivo’, tiene en la pantalla el rótulo: ‘Centro clandestino’. Para ese canal, era cosa juzgada, sin averiguar.

Basta, estimado lector, que obtenga el vídeo de lo ocurrido para analizarlo. Ese vídeo, le cuento, es imposible de obtenerlo ya.

4. La Constitución prohíbe, además, que los banqueros sean dueños de medios de comunicación. Este grupo es dueño de seis instituciones financieras, de las cuales tres son bancos: del Pichincha, de Loja y Rumiñahui. El dilema del titiritero es: o vendo los bancos o vendo Teleamazonas, o los bancos o el canal. Obviamente, la respuesta está expresada en la pugna por la libertad de expresión: ninguno de ellos. Mientras periodistas, analistas, políticos, ex presidentes, más indignados que los hijos del yugo se solidarizan con Teleamazonas, su dueño, el gran titiritero, se frota las manos. Y sonríe.

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