martes, 23 de junio de 2009

El Salvador: El ejército custodia dependencias del Estado, la población aprueba la medida

Noé Samael Rivera (COLATINO)

Diferentes instituciones del Estado están custodiadas por el Ejército desde la semana pasada. La población salvadoreña ha manifestado su apoyo a la medida, aunque esto es temporal. La situación se ha originado debido al despido de más de dos mil empleados de seguridad de la empresa SERCONSE, S.A. de C.V., del fallecido ex director departamental de ARENA, Adolfo Tórrez. Los empleados han quedado sin sueldo por dos meses y sin ninguna prestación social; la empresa se ha declarado en quiebra y cerrará operaciones.

“Yo estoy de acuerdo con la medida que han tomados las autoridades, porque la situación delincuencial esta dura”, manifestó Juan Alvarenga, usuario de ANDA. La autónoma solicitó el apoyo del Ejército, debido al abandono de labores de los empleados de seguridad. En todas las dependencias de ANDA han sido distribuidos un total de 170 soldados, tres por cada establecimiento. El soldado, Rubén Noé Reina, dijo que las tareas que les han asignados es el resguardo de los bienes del Estado. “Tenemos que mantener el orden y actuar solo en caso de emergencia”, explicó.

Otras de las instituciones que mantienen custodia de la milicia salvadoreña, son el Instituto Salvadoreño del Seguro Social, en las unidades del seguro han sido destinados cinco elementos. “Veo que la emergencia ha provocado esta situación. Pero no creo que esto se vea mal, mas bien está perfecto por la delincuencia”, comentó María Ruano, usuaria del seguro. “Estamos destinado a resguardar la seguridad”, enfatizó, el sub sargento José Salazar. Según los miembros del Ejército estarán en el lugar por tiempo indefinido, mientras se soluciona el problema ocasionado por la empresa SERCONSE.

Los empleados afectado han solicitado al Ministerio de Trabajo realice las investigaciones precisas y se haga justicia. A los empleados, cuyos salarios oscilaban entre 200 y 250 dólares mensuales les hacían descuentos de tres dólares por ahorro, tres por pago de clínica, cuyo servicio según ellos nunca existió. “Creo que las personas tienen derecho a exigir que les paguen. El seguro no puede quedar sin vigilancia”, comentó Juan Carlos Leiva. Otra dependencia que quedó sin empleados de vigilancia es el Ministerio de Obras Públicas, en este ministerio según han declarado las autoridades encontraron anomalías en los contratos con la empresa.

Algunos empleados de SERCONSE han solicitado a las instituciones de gobierno les contraten y no quedarse sin trabajo. Una petición que la población también realiza “sería bueno que el Estado les contrate. Tienen familia que sostener, es injusto que se queden a la deriva”, manifestó, Carolina García. El Ministerio de Trabajo, está trabajando de oficio en las investigaciones, se han sumando las Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y así resolver este problema que dejó el fallecido dirigente arenero.

La noche del jueves, el Presidente Mauricio Funes, en cadena de radio y televisión, anunció el programa anticrisis económica y contra la violencia. Merece nuestra atención, en esta ocasión, el tema económico.

El llamado “Plan Global Anticrisis” contempla varias políticas distribuidas en cuatro programas, a saber: Programa de apoyo a la producción y generación de empleos; el Sistema de protección Social Universal; el Programa de fortalecimiento de las finanzas públicas y, finalmente, el de Políticas de Estado para el desarrollo.

El primero contempla medidas como la creación de la banca estatal para el fomento productivo. La creación del sistema de garantías estatales a los sectores productivos para acceder al crédito bancario.

La importación de fertilizantes e insumos agrícolas y distribución a precios de costo a pequeños y medianos productores. Recordemos que la principal queja contra los 20 años de gobierno de Arena fue precisamente el abandono del área productiva, tanto en la industria como la agrícola. Y es que Arena privilegió la economía de servicios, para captar sin mayores costos las remesas familiares y las inversiones del Estado.

El mismo programa contempla la ampliación y mejoramiento de servicios públicos e infraestructura básica. Además, la construcción y mejoramiento de viviendas de interés social. Estos, sin lugar a dudas, contribuirán a la generación de empleos, y con ello, el inicio del despegue de la actividad económica, golpeada por la crisis nacional e internacional.

En el segundo, enfocado al área social, contempla los programas Comunidades solidarias urbanas y rurales. En el primero se contempla la entrega de bonos de educación a familias con hijos e hijas entre 6 a 18 años, entre otros, mientras que en el área rural, el otorgamiento de la pensión básica a los mayores de 70 años que no cuenten con seguros y residan en los 100 municipios considerados de extrema pobreza.

También está la dotación de uniformes y útiles escolares a los estudiantes del sector público. Este programa contempla dos uniformes, un paquete de útiles y un par de zapatos. Además del beneficio a los estudiantes, y por ende familias en distintos niveles de pobreza, contribuirá a la reactivación de la micro y pequeña empresa, pues ellos serán los encargados de producir los materiales.

En cuanto al tercero, lo relacionado a las finanzas, lo más importante será la austeridad, que contrario a los 20 años de gobiernos areneros, se han destacado por el despilfarro grotesco. El otro tema, de impacto social, que esperamos se haga bien es la focalización de los servicios agua, gas y luz, y que se tomen en cuentan los puntos de vista del sector popular.

En el cuarto programa, lo más relevante es la creación del Consejo Económico y Social, que esperamos, sea un instrumento funcional para que el gobierno, empresarios y trabajadores lleguen a acuerdos mínimos para salir de la crisis y para definir políticas de Nación para el futuro de El Salvador.

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