miércoles, 17 de junio de 2009

Juan Ramón, norte de Santa Fe


Carlos del Frade (APE)

Fortín Olmos es una localidad del norte santafesino.

Cerca de la frontera con el Chaco.

Un lugar que todavía tiene las llagas abiertas que dejaron las garras de La Forestal.

Alrededor de dos mil personas viven allí, en el departamento Vera.

Venas abiertas desde hace rato en el techo del segundo estado de la República Argentina.

A finales de los años noventa, el obispado de Reconquista hizo un informe sobre la situación social de la población.

Decía que en Fortín Olmos “no hay fuente de trabajo; la materia prima del lugar no vale nada y se termina el monte”.

La falta de trabajo es aliada de la falta de asistencia alimentaria: “no suele aparecer la leche para los chicos entre los 2 y 4 años. Para los que viven en Fortín Olmos todas estas cosas pasan ‘por la pobreza y falta de trabajo de los papás’”.

También hay problemas para “el abastecimiento de agua potable y tampoco llegan los medicamentos con la periodicidad necesaria. No hay botiquines en parajes y barrios y hay graves problemas de vivienda”.

Una década después las cosas no cambiaron demasiado para los habitantes de Fortín Olmos.

Para los integrantes de la Asociación Civil Defensa de la Salud y la Vida, hay números que marcan la profundidad del empobrecimiento.

“Hay casos realmente serios de desnutrición; además, entre el 80 y el 90 por ciento de los habitantes de Fortín Olmos, padece la enfermedad del Chagas”, sostuvo la presidenta de la organización en diálogo con un programa televisivo de la ciudad de Santa Fe.

Uno de los casos mostrados en las pantallas es el de Juan Ramón que tiene catorce años y solamente pesa veinte kilos. Entre otras cosas, no puede hablar.

Su mamá, Antonia, tiene 51 años y diez hijos a su cargo. Su marido realiza “changas” y recibe $150 de un plan otorgado por el Estado.

“Cuando tenemos, le damos esa leche especial y fruta; si no, no. Lo mismo pasa con los pañales descartables pero muchas veces no se los puedo comprar y le pongo lo que puedo”, dijo Antonia.

No tienen agua ni energía eléctrica y cuatro de sus pibes sufren el mal de Chagas.

“Nunca hemos recibido tratamiento por la enfermedad; tampoco han venido a fumigar”, dijo la mamá coraje.

Así se vive en el norte provincial de Santa Fe, un estado que produce 75 mil millones de pesos anuales y que según las cuentas debería repartir 4 mil pesos por cada persona adulta.

Fortín Olmos es consecuencia de la continuidad de La Forestal más allá de que la multinacional se haya ido hace más de cuarenta años.

Da la sensación que hay otros que ocuparon su lugar.

Autor foto: APE


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.