lunes, 20 de julio de 2009

Alemania: La herencia de von Stauffenberg


Julie Gregson (I.G.U. - DEUTSCHE WELLE)

Cada 20 de julio, Alemania conmemora el fallido atentado de 1944 contra Hitler. DW-WORLD entrevistó al hijo de Claus von Stauffenberg, el hombre que intentó matar al tirano y cuya figura dio pie al film Valkyrie.

DW-WOLRD: Tenía 10 años cuando su padre murió. ¿Sabía usted o el resto de su familia algo de su participación en el movimiento de la resistencia alemana?

Berthold María Schenk Graf von Stauffenberg: Por supuesto que no. Todo eso tenía que ser un secreto. Si nosotros, los niños, nos hubiéramos enterado, hubiesen corrido el riesgo de que habláramos de más. Mi madre sí sabía algo y lo consintió. Pero nosotros no nos dimos cuenta de nada.

DW-WOLRD: ¿Y cuándo lo descubrió su madre?

Se dio cuenta de que algo pasaba bastante pronto y mi padre se lo dijo. No sé cuánta información le proporcionó. Mi madre sabía que tenía un plan entre manos. Pero lo que ella sí que no sabía era que mi padre iba a ser quien colocase la bomba.

DW-WOLRD: ¿Cómo y cuándo se enteró del atentado? ¿Qué pensó y qué sintió?

Oí en la radio que había ocurrido un atentado. Al día siguiente nuestra madre nos dijo a uno de mis hermanos y a mí que había sido nuestro padre, cosa que no pudimos comprender. Nos conmocionó mucho. Aquella misma noche se llevaron a mi madre. No la volvimos a ver hasta junio del 45.

DW-WOLRD: Ha hablado de conmoción, ¿fue porque se enteró de que su padre había muerto o porque estaba involucrado en el movimiento de resistencia?

Por ambos motivos. Hoy en día cuesta creerlo, pero en aquel entonces la muerte no era nada fuera de lo normal. Casi la tercera parte de mis compañeros de clase habían perdido a sus padres; era algo con lo que había que contar; la muerte podía llegar de muchas maneras, por bombardeos desde el aire por ejemplo. Pero también fue por las circunstancias de su muerte, porque se enfrentó al jefe de Estado. Eso era inimaginable para nosotros. Nos preguntamos cómo pudo hacer algo así contra el Führer. Nuestra madre nos contestó que lo tuvo que hacer por Alemania. Entonces no alcancé a comprenderlo del todo. Me llevó tiempo hasta que lo entendí.

DW-WOLRD: ¿Fue usted educado de acuerdo a los preceptos de la época?

Sí, pero no como nazis verdaderos. Pero es que el entorno era así. Como ya he dicho, mis padres tuvieron que andarse con cuidado. Delante de nosotros no criticaban el sistema, aunque tampoco lo alababan. Sin embargo, en la escuela recibí una educación nazi.

DW-WOLRD: ¿Qué ocurrió después de que se llevasen a su madre?

Mi familia se desintegró. La mayor parte de los adultos de mi familia fueron llevados a campos de concentración, incluso aquellos que visiblemente no estaban involucrados. Entonces se aplicaba la llamada “corresponsabilidad familiar”, es decir, que toda la familia pagaba por las acciones del padre. Mi madre y mi tía pasaron mucho tiempo en prisión preventiva, porque querían descubrir si ocultaban información. Pero no consiguieron nada. A nosotros nos llevaron a un orfanato especialmente habilitado para los hijos de los involucrados en el atentado del 20 de julio y los del General Seydlitz, que hizo propaganda contra Hitler. Permanecimos allí hasta la llegada de los norteamericanos.

DW-WOLRD: ¿Marcó el atentado el camino que tomó después en su vida? Siguió la carrera militar…

Quizá “marcar el camino” sea decir mucho, pero sí que tuvo una influencia sobre mí. Si tu nombre es conocido, y el nuestro lo era, no puedes llevar la misma vida que si fueras un personaje anónimo. Por lo general, todos los trabajos son difíciles, pero cuando sigues los pasos de tu padre, lo es aún más. Me hice militar porque pensé que me gustaría. No lo hice ni para seguir la tradición, ni por mi padre, sino pese a él.

DW-WOLRD: ¿Existe alguna idea equivocada sobre su padre que a usted le enerve especialmente?

Bueno… Siempre se comenta que al principio era nazi y que luego cambió de parecer. Eso suena excelente, suena bien para aquellos que fueron nazis. Yo no tendría nada en contra, en caso de que esa fuese la verdad. Pero no es así. Al principio mi padre no era ni nazi, ni antinazi, sino que quería ver qué iba a pasar y juzgar imparcialmente. Por aquel entonces no sólo se mostró contrario a los partidarios del nazismo, sino también a los opositores declarados. La imparcialidad era algo a lo que él de le daba mucha importancia.

DW-WOLRD: ¿Qué pinceladas le faltan a la imagen que se tiene hoy de su padre?

Eso yo no lo puedo juzgar correctamente, porque no llegué a conocerlo tan bien. Él no era un “superhombre”, o “súper estrella” como se dice hoy, y tampoco era un hombre cualquiera. Yo creo que era una persona muy dotada.

DW-WOLRD: Se han rodado siete películas, entre ellas documentales, sobre su padre, y ahora Hollywood, junto con Tom Cruise, también quiere abordar el tema. ¿No tiene la sensación de que los medios se están apropiando de su historia personal?

Por supuesto que los medios se han apropiado de la historia de mi padre. En la literatura se pueden encontrar ejemplos tanto opuestos o refractarios como mezquinos, y eso sin mencionar las tan benevolentes películas que se han hecho sobre él.

DW-WOLRD: Y, sin embargo, su familia no se ha cerrado a los medios de comunicación…

No. Nosotros no creemos que el honrar o no honrar la acción de mi padre sea asunto de nuestra familia, sino que deberíamos mantenernos al margen de eso. Lo cual no significa que estemos en contra o que no apoyemos sus actividades. Pero no nos pronunciamos activamente.

DW-WOLRD: ¿Y toda esta historia con Tom Cruise? ¿Ha sido entrevistado por la prensa acerca del tema?

Es cierto, de eso quería hablar. Ningún miembro de la familia se ha pronunciado al respecto. El Süddeutsche Zeitung me invitó a una entrevista, en la que di mi opinión sobre el tema. Eso es posible en una democracia, el hecho de que uno diga lo que piensa, sin que con ello formule pretensiones. En ningún momento dije que no se rodara la película. Y en ningún momento he dicho que Tom Cruise no deba o no pueda ser actor. Sólo he comentado que no estoy de acuerdo, lo cuál también me parece legítimo.

DW-WOLRD: Con el paso de los años, la imagen de su padre como líder de la resistencia ha cambiado mucho. Primero se le denunció; luego se le idealizó, después llegó una mezcla de ambas opiniones... ¿Se aproximan las nuevas valoraciones a la realidad?

65 años son muchos años. Ya quedan muy pocas personas que hayan participado activamente en la guerra. Incluso sus hijos son ya ancianos. Obviamente su imagen ha ido cambiando. Ahora está dejando de pertenecer a la memoria activa y a formar parte de la Historia, en la que se van colando errores. Eso ha sido siempre así; la historia que conocemos seguro que está repleta de inexactitudes que ni conocemos ni se pueden detectar.

DW-WOLRD: ¿Qué significado cree que tienen los acontecimientos del 20 de julio de 1944 para Alemania? ¿Y en el marco internacional? ¿Y para usted?

No quiero aleccionar ni a los alemanes ni al resto del mundo, pero tal vez sí se pueda decir algo, y es que si uno siente una obligación moral, entonces hay que ser coherente con ella. No se trata de si lo que hizo mi padre fue políticamente bueno o no; no es una cuestión de política. Tampoco es cuestión de si uno es demócrata o no. Es una cuestión moral. ¿Puede uno tolerar, si se tiene la posibilidad de evitarlo, que un pueblo viva gobernado por criminales?

Foto: Alemania - Claus von Stauffenberg, el hombre que intentó matar al tirano Adolf Hiltler.

Un artículo de DW-World, la página web de la Deutsche Welle.

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