miércoles, 22 de julio de 2009

Argentina, Córdoba: Ajuste y represión

Oscar “Cacho” Mengarelli (PRENSA RED)

El secretario General de la CTA-Córdoba afirma que el intendente Daniel Giacomino pretende imponer la lógica de que los trabajadores deben resignar salarios porque “no hay plata”. Mientras tanto, las fuerzas policiales reprimen brutalmente a los empleados municipales.

Desde hace más de 40 días los trabajadores de la Municipalidad de Córdoba vienen resistiendo los embates del intendente Daniel Giacomino. En un brutal ajuste presupuestario que se inició con anterioridad a las elecciones, el jefe comunal pretende imponer la lógica de que los trabajadores deben resignar salarios porque “no hay plata”.

Giacomino quiere que los trabajadores paguemos una crisis que no hemos generado. Menos aún en la Municipalidad, que teóricamente cuenta con el aval político y financiero del Gobierno nacional.

Tres decretos firmados por el Departamento Ejecutivo Municipal restringieron horas extras y prolongaciones de jornada, al tiempo que el Intendente se dedicó a calificar a los trabajadores de patoteros y vándalos. Con el apoyo monolítico del bloque mediático hegemónico en la ciudad, encabezado por el Grupo Clarín y Cadena 3, Giacomino continuó su avanzada sobre los derechos adquiridos de los compañeros.

El SUOEM, sindicato que agrupa a los trabajadores del sector, respondió con diversas medidas de fuerza, que incluyó asambleas, quites de colaboración, huelgas parciales en las reparticiones y movilizaciones.

Entre ayer y hoy 33 trabajadores fueron detenidos en diversas refriegas callejeras con la policía provincial, que tiene la orden del gobernador Juan Schiaretti de mantener el orden cueste lo que cueste. Así, esta mañana ingresaron a fuerza de itakas y balas de goma en una repartición ubicada en barrio Observatorio para detener a un grupo de compañeros que se encontraban en el lugar.

La supuesta ‘mesa de diálogo’ que sentó al gremio frente a las autoridades no hizo más poner sobre el tapete la intransigencia del Ejecutivo, que tiene como único argumento para establecer un porcentaje del presupuesto para pagos salariales sin presentar los números concretos a que se refieren, tal como lo solicitó el gremio en su momento.

Las imágenes televisivas, que mostraron a un pequeño grupo de trabajadores apedreando el Palacio Municipal abonó la estrategia oficial, y de casi la totalidad de los medios informativos, para demonizar a los trabajadores que han cobrado su último sueldo con descuentos de hasta 1000 pesos y luchan por detener la implementación de una política que tiene rasgos calcados a los aplicados en nuestro país durante la década menemista.

Desde la CTA nos solidarizamos con el SUOEM y exigimos la libertad inmediata de los trabajadores detenidos. Así mismo exigimos que el supuesto problema financiero municipal no recaiga sobre las espaldas de los trabajadores.

Debe ser el Ejecutivo quien instrumente los mecanismos financieros necesarios para cubrir los gastos presupuestarios. Pero de ninguna manera los trabajadores deben pagar el desmanejo de una administración que, con el apoyo de los gobiernos nacional y provincial, mientras ajusta salarios le aumentó en un 100% los sueldos a los funcionarios políticos.

A la hora de escribir estas líneas, se discutía en la Córdoba si la Secretaría de Trabajo de la Provincia dictaba la Conciliación Obligatoria a las partes en conflicto. La Municipalidad estudia la presentación pero teme que la situación se retrotraiga a sus inicios y deba dejar de lado los recortes salariales que implementó por decreto.

Por lo pronto, funcionarios políticos municipales cercanos a Giacomino, como el radical Guillermo Luque, declararon que los trabajadores contratados que han sido detenidos en las protestas ‘serán despedidos’, en tanto los que pertenecen a planta serán sumariados y, en todo caso, cesanteados.

El intendente, autodenominado "soldado de la presidenta Cristina Fernández", cuenta con el apoyo de la UCR y el PJ para continuar con su ataque a los trabajadores y le hecha nafta al fuego en un conflicto que parece no encontrar límites en el tiempo.

Cuando las campañas electorales terminan los problemas continúan y los gobernantes de Córdoba, como expresión de los grupos económicos y los sectores más reaccionarios, encontrarán el rechazo de los trabajadores a cada una de sus medidas de ajuste.

La propaganda del poder político, económico y mediático de Córdoba para demonizar a los empleados municipales y enfrentarlos al resto de la ciudadanía no alcanza a disimular la raíz del conflicto. Medidas de ajuste que el municipio pretende ejecutar contra los trabajadores en línea con el pensamiento dominante de las corporaciones empresarias en el plano privado. La maniobra -como era de esperar- está acompañada de una represión indiscriminada para disciplinar y criminalizar la protesta social.

Oscar “Cacho” Mengarelli es Secretario General CTA-Córdoba.


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.